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Paintball

Juega para sobrevivir...

Paintball

El director barcelonés Daniel Benmayor debuta en el largo con "Paintball", una producción de Filmax que cuenta la historia de ocho desconocidos en una partida de Paintball extremo.

Lo que para todos comienza siendo un juego, pronto se convertirá en su mayor pesadilla (¿cuantas veces habré leído una frase parecida a esta...?). Las reglas han cambiado y ahora todo vale. Poco a poco los jugadores son asesinados sin ninguna explicación aparente. Quien quiera sobrevivir no tendrá más remedio que jugar hasta el final, aunque llegar al último nivel no garantiza nada.

Hará un par de meses (quizás menos) vi un teaser en el cine, rodado con visión nocturna, que no me convenció en absoluto.
Ahora, con el trailer a punto, mis expectativas han variado. Este survival cuyas localizaciones, en parte, se corresponden a la sierra barcelonesa de Collresola, y que se rodó íntegramente en inglés para facilitar su distribución internacional, promete diversión, sangre y alguna que otra sorpresa.

El estreno de "Paintball" en las salas de cine españolas está previsto para el próximo 10 de Julio. Suerte a Daniel.

Plague Town

Adolescentes homicidas que no dan miedo... mal asunto

Plague Town

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  • Título original: Plague Town
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: David Gregory
  • Guión: David Gregory y John Cregan
  • Intérpretes: Josslyn DeCrosta, Erica Rhodes, David Lombard y Lindsay Goranson
  • Argumento: Una desestructurada familia norteamericana viaja hasta un paramo irlandés para enfrentarse a una ancestral maldición que convierte a los jóvenes en sádicos homicidas.

20 |100

Estrellas: 1

Plague Town

Falta de ambición no se le puede reprochar al debutante David Gregory.
Probablemente en su ánimo estaba el fabricar un cuento de hadas con hechuras de pesadilla malsana y oscura.

Los elementos utilizados para ello, a simple vista, no parecían nada desacertados. Una maldición que afecta a los recién nacidos de una pequeña y endogámica comunidad, unos adolescentes fantasmagóricos, deformes y juguetones, y un tenebroso bosque cuya atmósfera impregna cada rincón de la que prometía ser una más que interesante muestra de género.

En realidad uno podía llegar a creer, en un alarde de prepotencia sin justificación alguna, que iba a resultar relativamente sencillo agitar dichos ingredientes con un mínimo de talento para acabar logrando una película de terror independiente de cierta envergadura.

Pero la cosa, por lo visto, no iba a resultar tan sencilla. Los resultados que arroja este "Plague Town" nos indican que todavía quedaba mucho camino por recorrer. Y que este estaría repleto de complicaciones.

"Plague Town" nos cuenta la historia de una desestructurada familia norteamericana que decide malgastar junta una apacible jornada en una apartada campiña irlandesa, en la que el padre pasó buena parte de su infancia. La excursión se complica cuando, a causa de los constantes reproches que se lanzan los unos a los otros, acaban despistándose y perdiendo el último autobús que les llevaría de vuelta a la civilización.
¿Qué solución les queda? Pasar la noche en mitad de la nada y, con algo de suerte, encontrar la ayuda de algún lugareño que les de cobijo.

David Gregory dedica los primeros y estériles treinta minutos de "Plague Town" a describir las conflictivas relaciones que se establecen entre los distintos miembros de la familia protagonista (incluido un estúpido novio que la hija mayor ha conocido un par de días atrás en Londres). Y me refiero a ellos como “treinta minutos estériles” no sólo porque estén plagados de diálogos facilones y sin sustancia, sino porque cuando una vez finalizan y el supuesto terror se apodera de la trama, nos damos cuenta de que esos treinta minutos previos no nos han servido de nada. Esas relaciones de conflicto familiar tienen una incidencia nula en los acontecimientos que están por venir, por lo que el espectador acaba con la triste sensación de haber asistido a un sinsentido que no le ha llevado a ningún sitio y que, como mucho, lo único que ha logrado es hacerle perder el tiempo. Si en lugar de la familia desestructurada y problemática que tanto se esfuerza David Gregory en presentarnos, se hubiera tratado del prototipo de familia feliz, la historia que viene a continuación no se hubiera resentido en modo alguno.

Pero pasemos página y miremos hacia delante, con optimismo.
La familia (desestructurada o no… que más da) acaba perdida y abandonada a su suerte en mitad de un lúgubre bosque. La pesadilla parece que está a punto de iniciarse.

El problema es que en ese bosque acaban perdidos no sólo todos los miembros de la familia protagonista, sino que también acaban desorientados el director de la película, el guionista, el creador de efectos, los actores y hasta el iluminador (una cosa es que David Gregory quisiera que Plague Town fuera un cuento de hadas oscuro, y otra muy distinta es que nos viéramos obligados, a causa de esa oscuridad mal entendida, a intuir determinadas escenas… porqué verlas, lo que se dice verlas…).

El desarrollo de la historia es un desastre carente de ritmo y sin continuidad, dónde cada personaje actúa por libre sin aportar un mínimo de sentido común a la hora de tomar sus decisiones.

Los adolescentes deformes a causa de una maldición, el principal argumento terrorífico que esgrime "Plague Town", acaban siendo sombras de risilla histérica corriendo en mitad del bosque que, más que aterrorizar (o ni siquiera inquietar), acaban dando pena y rozando el ridículo más espantoso.

David Gregory se esfuerza por romper el halo de cierto tradicionalismo que respira la historia de "Plague Town" a través de las escenas de violencia. Muertes salvajes y sangrientas, pero rodadas con escasa imaginación y un alto grado de torpeza. No impactan. No sorprenden. No hay una sola muerte original o destacable, por la razón que sea, en "Plague Town". La que se presume la muerte más elaborada y efectista de "Plague Town", una de las primeras en acontecer, dispara a nuestro cerebro un par de misiles con dos nombres muy claros: "Cube" y "Resident Evil". Adiós al factor sorpresa.

Y en cuanto al final, pues muy poco que añadir. Uno llega tan fatigado y derrotado, que le da igual cómo termine el viaje.

"Plague Town" es un cúmulo de despropósitos y oportunidades perdidas. Lo que se presumía una historia interesante y propicia para desplegar unos eficientes mecanismos de horror, acaba siendo una total decepción que sucumbe a la mediocridad y al aburrimiento. Otra vez será.

Lo mejor: Rosemary y la secuencia inicial.

Lo peor: Aburre.

Someone's Knocking at the Door

Dos viejas glorias regresan dispuestas a rockandrolear

Someones knocking at the door

El estadounidense Chad Ferrin escribe y dirige esta prometedora gamberrada generosa en sexo, gore, y con un giro hacia el cine de zombis, titulada "Someone's Knocking at the door"

La película cuenta la historia de seis estudiantes de medicina que investigan los efectos de una nueva droga. Sus experimentos les llevarán a abrir una puerta en el mismísimo infierno, permitiendo que los Hopper, una pareja de asesinos en serie de los setenta, regresen de la muerte y vuelvan dispuestos a hacer lo único que en realidad saben hacer: raptar y asesinar.

Una mezcla de comedia, sátira y gore. El productor la define (sí, ya sé que este tipo de comparaciones son estúpidas y no deberíamos hacerles el menor caso... pero lo cierto es que suelen resultar muy divertidas) como una mezcla entre David Lynch y Darío Argento -sic-.

Todavía no hay fecha de estreno (supongo que en el mercado DVD) para "Someone's Knocking at the door"

Vertige (High Lane)

Por algo le llaman deportes de riesgo

Vertige (High Lane)

Da hasta vergüenza ajena haceros partícipes del argumento de "Vertige" (que se conocerá en los USA como "High Lane").
Un grupo de amigos de vacaciones deciden aventurarse en un camino de montaña que permanece cerrado por obras. El ascenso resulta más peligroso de lo previsto, especialmente cuando se dan cuenta de que no están solos. A partir de ese momento, la aventura se convierte en una pesadilla.

"Vertige" ("High Lane"), está escrita y dirigida por el francés Abel Ferry. El argumento no tiene ni un ápice de novedoso, y la primera mitad del trailer parece un remake inconfeso de "Máximo Riesgo" ("Clifthanger", 1993), la estupenda película de acción dirigida por Renny Harlin y protagonizada por Sylvester Stallone.

Por suerte, tanto algunas imágenes como la segunda mitad del trailer prometen sorpresas terroríficas. Y además es francesa...

Desaparecido

Cinco días sin dar señales de vida

El médico de turno lo achacó a un virus, que es el recurso del que suelen echar mano los médicos cuando no tienen ni idea de lo que te ocurre (o al menos eso es lo que un ignorante como yo siempre ha creido).

Han sido unos cinco días sin acercarme a Almas Oscuras, sin postear, sin poder consultar los blogs amigos y, lo que es peor, sin contestar a vuestros comentarios y emails.

Hoy ya me encuentro mucho mejor y espero ponerme al día con el trabajo atrasado. Si se me escapa algún comentario por contestar os pido disculpas.
Gracias por la paciencia.

Bad Biology

El regreso del maestro trash

Bad Biology

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  • Título original: Bad Biology
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Frank Henenlotter
  • Guión: Frank Henenlotter y R.A. Thorburn
  • Intérpretes: Charlee Danielson, Anthony Sneed
  • Argumento: Jenniffer tiene siete clítoris y se declara la única ninfómana auténtica en el mundo. Batz tiene un enorme pene con consciencia propia y al que apenas puede controlar. Ambos están condenados a encontrarse.

59 |100

Estrellas: 3

Bad Biology

Cuantas vueltas da la vida...
Parece que fue ayer mismo cuando un quinceañero de gustos algo estrafalarios, y empujado quizás por alguna fotografía aparecida en la mítica revista Fangoria (en su edición en castellano), se recorría las profundidades de la sección de terror de un viejo videoclub de barrio a la búsqueda y captura de unos payasos asesinos venidos del espacio exterior, un mad doctor resucitando cadáveres mediante la inyección de un líquido verde fluorescente, o la última locura de Frank Henenlotter.

Ahora, cercanos a consumir la primera década de un nuevo siglo, uno de los grandes nombres del terror bizarro y underground de los ochenta acaba de regresar tras 16 años de larga inactividad (su última película fue "Basket Case 3: The Progeny", en 1992). Y lo mejor que se puede decir del esperado regreso es que Frank Henenlotter ha decidido ser fiel a aquello en lo que más cree: su muy personal concepción de lo que debe ser una película de género.

Con "Bad Biology", Henenlotter es fiel al propio Henenlotter. Que "Bad Biology" está muy lejos de ser una película de encargo y que, sin duda, mantiene la esencia del cine de su autor, lo corroboran las diversas imágenes de penes con personalidad propia, vaginas deformes, modelos con cara de vaginas, bebés mutantes o maquinas industriales de masturbación. Henenlotter en estado puro. Pero eso sí, más centrado en esta ocasión en el sexo enfermizo, que en el terror o la sangre.

"Bad Biology" es una comedia de horror sexual y extremo.
Porque sexualmente extrema y enfermiza es la situación que viven los dos protagonistas principales de la película. Ella cuenta con un total de siete clítoris, lo cual le lleva a disfrutar –en sus propias palabras- del placer de siete mujeres juntas en un único orgasmo. Su malformación también parece ser la responsable de su inestabilidad emocional, lo cual comporta consecuencias trágicas para sus amantes, la gran mayoría de los cuales nunca logran cubrir las necesidades sexuales básicas de la protagonista. Y por si fuera poco, su aparato reproductor sufre una especie de hiperactividad que le da un nuevo sentido al término maternidad responsable.

El “disfruta” de un insaciable pene de desproporcionadas dimensiones y consciencia propia.

Ambos parecen condenados a encontrarse, a fusionarse. Cada uno de ellos parece ser la respuesta a las necesidades vitales, y sobre todo sexuales, del otro.
Lo cierto es que dicho así, la historia que cuenta "Bad Biology" parece mucho más densa de lo que realmente es. Curiosamente muchos han sabido ver en "Bad Biology" una excelente coartada para montar toda una serie de alegorías sexuales de lo más rebuscadas y una crítica al concepto de sexualidad que reina en una sociedad moderna como la nuestra. Sintiéndolo mucho yo fui incapaz de llegar tan lejos (está bien… alguna que otra alegoría sexual pude adivinar. Supongo que las más evidentes). Si alguien me pregunta de qué va "Bad Biology" lo tengo muy claro: de tetas, coños y pollas.
Estoy convencido de que estas tres palabras son las que tenía en mente Henenlotter y su socio y amigo R.A.The Rugged Man, de profesión rapero de culto ¿?, cuando idearon el guión de la película.

Henenlotter no es arte y ensayo, y "Bad Biology" no tiene una gran densidad argumental. El cine de Henenlotter es pura provocación. Y en su locura, en su manera inconformista de ver el cine, en su concepción del mismo como un instrumento barato y eficaz de incomodar, ofender, sorprender y, en definitiva, divertir al espectador que se atreve con su obra; encontramos la auténtica valía de un cineasta con mayúsculas como es Frank Henenlotter.

Y dicho esto, toca valorar en su justa medida "Bad Biology", su última e insana propuesta. Qué complicado me resulta decir esto…
Es cierto que Frank Henenlotter ha sido honesto consigo mismo y con todos los que esperábamos, ansiosos, su vuelta al redil. Su nueva obra conserva prácticamente todas sus señas de identidad. Sin embargo, "Bad Biology" está muy lejos de ser la mejor de sus películas.

El gore extravagante y festivo ha desaparecido. De la misma forma en que han desaparecido los elementos más terroríficos que, en un momento dado, caracterizaban sus anteriores obras. Cierto es que Henenlotter jamás se ha definido a si mismo como un director de películas de terror. El siempre ha afirmado que todas sus películas no son más que comedias grotescas y retorcidas que poco o nada tienen que ver con una película de terror al uso.
Pero aún así, he echado de menos en "Bad Biology" ciertos pasajes oscuros y siniestros que sí hacían acto de presencia en películas como "Basket Case" o "Brain Damage".

Los diálogos (muy abundantes en "Bad Biology") transitan de lo irresistiblemente divertido y bizarro (ver el monólogo con el que la protagonista da inicio al film, o cualquiera de las arrolladores alusiones religiosas) a lo prácticamente insoportable –y aburrido- (la conversación entre tres jóvenes en un “dinner”, o el soliloquio del protagonista frente a la máquina masturbadota).

"Bad Biology" es un película muy irregular. Frente a momentos demenciales e hilarantes que recuperan lo mejor de Henenlotter (en especial los últimos quince minutos de la película… tronchantes); nos encontramos, en muchas ocasiones, con una película de ritmo cansino y lastrada por una historia muy limitada que hubiera tenido cabida, perfectamente, en un cortometraje.

Por supuesto la película sigue siendo muy recomendable para todos aquellos que llevamos mucho tiempo contando los días que quedaban para el regreso de este maestro del trash insobornable que es Henenlotter. Para el resto me resulta muy difícil recomendárosla. Henenlotter es un creador de basura fílmica, pero sin duda ha hecho basura mucho más divertida y disfrutable que este "Bad Biology".
Lo único que os diré es que, si en alguna ocasión os vienen ganas de ver algo extraño, radical y distinto; os acordéis de "Bad Biology". No es una gran película (incluso muchos os arrepentiréis de haberle dado una oportunidad), pero desde luego es una propuesta original, arriesgada y distinta.

Lo mejor: El regreso de Henenlotter. Además, “Bad Biology” está salpicada de momentos 100% Henenlotter de los más disfrutable, con especial mención a la secuencia final de la película, absolutamente demencial y divertida.

Lo peor: Con las anteriores películas de Henenlotter siempre tuve la impresión de estar ante un magnífico ejemplo de buena-mala película, divertida de principio a fin. Con “Bad Biology” no tuve esa misma sensación.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Bad Biology" en VOSE.

The Sacred

No es aconsejable remover el pasado

Sacred

Jose Cassella escribe y dirige "The Sacred", un survival independiente que nos pone sobre aviso del peligro que supone remover el pasado.

"The Sacred" nos cuenta la historia de un grupo de uniersitarios que viajan hasta una tierra sagrada propiedad de los nativos americanos, con el objetivo de completar un estudio antropológico sobre las costumbres de los indios americanos.

En dichas tierras, cientos de años atrás, se juzgaba y castigaba a asesinos y criminales. Hoy cae sobre esas mismas tierras una maldición que permite a los muertos levantarse y castigar a los culpables.
El pecado puede regresar y acabar contigo.