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Silent Night, Zombie Night

La Navidad de este año queda cancelada

Silent Night Zombie Night

Este mismo fin de semana, en el Fangoria Weekend of Horrors, ha sido presentada "Silent Night, Zombie Night", película estadounidense dirigida por Sean Cain que se supone tendrá su distribución final en el mercada DVD USA (aunque todavía sin fecha confirmada).

El argumento de "Silent Night, Zombie Night", nos sitúa a una semana de la Navidad. Un brote vírico provoca que los habitantes de Los Ángeles se conviertan en fieros zombis. Justo cuando estaba a punto de romper su relación con su mujer y enemistarse con su compañero de patrulla, el oficial de policia Frank Talbot se encuentra atrapado en su apartamento con ambos. No sólo deberá sobrevivir al acoso de los zombis, sino que también deberá afrontar el hecho de que ambos hombres aman a la misma mujer.

Zombies navideños de serie Z pero con una apariencia mejor de la esperada.

The Children

Cría cuervos y te sacarán los ojos

The Children

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  • Título original: The Children
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2008
  • Director: Tom Shankland
  • Guión: Tom Shankland, Paul Andrew Williams
  • Intérpretes: Rachel Shelley, Stephen Campbell Moore, Eva Birthistle
  • Argumento: La plácida celebración de las fiestas navideñas por parte de dos familias se ve interrumpida cuando los niños empiezan a mostrar signos de estar sufriendo una enfermedad que afecta a su comportamiento.

81 |100

Estrellas: 5

Quisiera dar las gracias a los amigos de Gore Nation (como viene siendo costumbre) por permitirme ver esta película con unos subtítulos en castellano impecables. En segundo lugar dar las gracias al amigo Espaumfromgel por ser el primero en avisarme de que "The Children" valía la pena. Y finalmente al amigo Iván, que quedó tan decepcionado tras ver "Dead Snow" y me solicitó la recomendación de una buena película de terror. Pues bien Iván, aquí va mi recomendación. Espero acertar en esta ocasión.

The Children

Narciso Ibáñez Serrador fue espantosamente explícito en el título de su gran obra maestra, ¿Quién puede matar a un niño?
Han pasado más de 30 años, y ahora es el turno del británico Tom Shankland (“Waz”, 2007), quien acaba de firmar –y ya no me resisto más a soltarlo- una de las mejores y más terroríficas películas de horror de los últimos años, para intentar dar respuesta a dicha pregunta en "The Children".

Dos familias deciden pasar las vacaciones navideñas en una gran casa, rodeados de un nevado paisaje. Nada más llegar y salir del coche, uno de los niños parece estar indispuesto. Su cara está pálida, tose y tiene arcadas. Su madre no le presta demasiada atención. Lo atribuye todo a un simple mareo por culpa del largo viaje.

¿En cuantas ocasiones, durante los últimos años, nos hemos lamentado por la manifiesta incapacidad del cine de terror moderno, para provocar esa sensación tan natural y primaria que es el miedo?
"The Children" lo logra. "The Children" da miedo. O quizás sería más conveniente afirmar que, a un servidor, "The Children" le causó miedo.

Es evidente que Shankland apuesta a un caballo ganador. La sola presencia de unos delicados críos transformados, por obra y gracia de lo que aparenta ser un simple resfriado, en amenazantes bestias salvajes es, sin lugar a dudas, un excitante y perturbador punto de partida.

Shankland lo sabe muy bien, y no duda un instante en cederles todo el protagonismo a los niños a la menor oportunidad. Y lo hace de forma demoledora. Cada intervención de las criaturas, dispuestas a arruinarles la vida a sus progenitores, acaba desembocando en una turbadora y enfermiza experiencia para el espectador.
Algunas de esas escenas disfrutan de un nivel de suspense y tensión acumulada sorprendentes. Es cierto que en esta ocasión la propia naturaleza de la amenaza –los niños- provocan, de entrada, que el nivel de pesadilla esté un peldaño por encima de lo que estamos habituados. El hecho de que el brutal asesino sea un niño nos predispone a un mayor nivel de sufrimiento. Somos más vulnerables. Estamos más indefensos que nunca. Y todo por una sencilla pero contundente razón: nuestro mayor enemigo son aquellos a quienes estamos acostumbrados a proteger y a quienes más queremos.

Pero tampoco sería justo restarle méritos a Shankland, quien manipula, de forma magistral, todos los recursos y mecanismos de horror que tiene a su alcance. Sus esfuerzos están siempre encaminados a edificar una insoportable atmósfera de inquietud, de intranquilidad. Y supera el reto con sencillez y eficacia: desde el mismo instante en que un crio tose y reclama la atención de su madre, sabemos que algo terrible está a punto de ocurrir y nos sumergimos, de lleno, en la pesadilla que nos propone "The Children".

Por si fuera poco, cuando la violencia toma, definitivamente, forma, "The Children" no se reprime, ni pisa el freno, por el simple hecho de que los instigadores de la misma tengan, todos ellos, menos de diez años de edad.
Los actos de violencia protagonizados por los crios tienen consecuencias brutales, furiosas; y Shankland no muestra ningún reparo en mostrarlos en toda su crudeza, incluyendo un par de escenas que posiblemente convencerán incluso a los amantes del gore.

Al margen de todo lo que sucede alrededor de los niños, la película funciona también a un nuevo nivel: la reacción de los padres. "The Children" refleja a la perfección la angustia de los padres, que jamás logran afrontar –ni siquiera comprender o asimilar- la pérdida de inocencia y la corrupción de sus hijos. Ni siquiera son capaces de hacer frente a los niños cuando estos amenazan con acabar con sus vidas.
Los adultos se sienten desprotegidos. Sin capacidad de reacción. Imaginando imposibles coartadas que excusen a los pequeños de sus actos de maldad. No aceptan la realidad, no la soportan; y esto les convierte en víctimas fáciles y propicias para las criaturas.

¿Quién puede matar a un niño? Sheckland nos da una respuesta contundente: un padre no puede acabar con su hijo. ¿O quizás sí?

Es posible que quienes suelen buscar siempre respuestas a lo que está sucediencido, se sientan decepcionados. "The Children", de la misma forma que ocurría en el mencionado clásico de Narciso Ibáñez Serrador, o en la mítica "La noche de los muertos vivientes", de George A. Romero, no aporta ninguna información determinante sobre el orígen de la enfermedad que convierte a los críos en esbirros del mismísimo diablo. Los síntomas son los de un resfriado común. Las consecuencias son mortales para todos aquellos que permanezcan cerca.

"The Children" es una pequeña gran película de horror. Sería una auténtica lástima que, por las razones que todos conocemos, "The Children" pasara desapercibida.
Personalmente sólo me queda recomendarla de forma efusiva y sin reservas como una excelente película de terror, con magníficas dosis de suspense, tensión y violencia. Una película de terror que da miedo.

Lo mejor: Una sencilla película de terror que da miedo.

Lo peor: Que en España se haya estrenado en cines "La Semilla del Mal" y que probablemente debamos rezar para que "The Children" acabe distribuyéndose en el mercado doméstico.

One Eyed Monster

Ron Jeremy poseido por un pene alienígena

One Eyed Monster

One Eyed Monster El reparto y equipo de una película pornográfica se encuentra atrapado en mitad de una ventisca. Juntos deberán hacer frente a un misterioso monstruo alienígena que poseerá al actor mejor dotado (por supuesto Ron Jeremy). La lucha por atrapar y destruir al monstruo ha dado comienzo. Y más vale que se apresuren, antes de que haya más víctimas de sus peculiares habilidades.

Este es el alocado argumento de "One Eyed Monster", una comedia de terror que sus responsables definen como un "cómic oscuro a caballo entre "Alien, el 8º pasajero" y "La Cosa".
Sangre, sexo, Ron Jeremy, estupidez sin límite, y lo que parece ser un pene poseído por un alienígena y hambriento... ¿alguien se apunta? Yo me apunto.

En la página web oficial de la película han colgado una serie de posters que parodian carteles de películas míticas de terror. No son gran cosa, pero os los dejo por si a alguien le interesa. Si los quereis ver en mejor resolución también os dejo el enlace de la web: galería de posters de One Eyed Monster.

El estreno en DVD USA de "One Eyed Monster" está previsto para el próximo 28 de Abril.

Galería de posters:
One Eyed Monster

Dark Mirror

El mal se esconde tras los espejos... otra vez

dark mirror

dark mirror Hace apenas unos días solicitaba a todos los directores de películas de terror del mundo (¿y quién soy yo para hacer este tipo de requerimientos?... menuda estupidez por mi parte) para que se olvidarán, de una vez por todas, de los espejos y lo que supuestamente se esconde tras ellos.

Pues bien, el próximo día 6 de mayo está previsto en USA el estreno de "Dark Mirror", película escrita y dirigida por Pablo Proenza, que nos cuenta la historia de Deborah Martin, una fotógrafa profesional que se traslada, en compañía de su familia, a un viejo caserón en las afueras. Pronto descubrirá que los espejos de la casa reflejan una terrible realidad alternativa. El horror tras los espejos irá atrapándola...

"Dark Mirror" es una película cuya realización se llevó a cabo a finales de 2007. Sin embargo, no ha sido hasta la adquisición de sus derechos por parte de la distribuidora IFC Films que el proyecto dirigido por Pablo Proenza ha podido hacerse un hueco en el mercado.

Supongo que todos estareis pensando lo mismo... "Reflejos" o "Mirrors", el último (y controvertido... yo pertenezco al grupo de los que siempre ha defendido la película) remake de Alexandre Aja.
En cualquier caso el trailer tiene una más que digna factura, teniendo en cuenta que se trata de una producción independiente. Pese a la falta de originalidad, el trailer me ha parecido interesante y ha logrado un nuevo adepto a la causa.

The Butterfly Effect: Revelations

Viajar en el espacio-tiempo no es saludable

The Butterfly Effect: Revelations

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  • Título original: The Butterfly Effect Revelations
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Seth Grossman
  • Guión: Holly Brix
  • Intérpretes: Chris Carmack, Sonya A. Avakian, Rachel Miner, Melissa Jones
  • Argumento: Sam controla su habilidad para viajar en el tiempo, y la usa para colaborar con la policia. Las reglas: no intervenir y no viajar a su propio pasado. Sam incumple las reglas para esclarecer el asesinato de una antigua novia, y las cosas se complican.

40 |100

Estrellas: 2

Ya me queda menos para acabar con el After Dark HorrorFest...

The Butterfly Effect: Revelations

After Dark HorrorFest posterOs puedo asegurar que si no fuera por el ánimo de completar las reseñas del último Alter Dark HorrorFest, ni siquiera me hubiera planteado la posibilidad de acercarme a "The Butterfly Effect: Revelations". ¿La razón? Pues muy sencilla, nunca me gustó "El Efecto Mariposa" (The Butterfly Effect, 2004), la película protagonizada por Ashton Kutcher y que dio origen a la saga.
Por supuesto nunca he visto "The Butterfly Effect 2" (y las posibilidades de que acabe haciéndolo son remotas). De forma que, visto el panorama, las expectativas de acabar encontrando en "The Butterfly Effect: Revelations" algo parecido a una buena película, eran más bien escasas.

En esta ocasión mis malditos prejuicios (de los que nunca logro desprenderme de forma definitiva) no iban tan mal encaminados. "The Butterfly Effect: Revelations" es una experiencia decepcionante (aunque visto lo visto hasta ahora en el After Dark HorrorFest, tampoco es como para echarse las manos a la cabeza).

Tiene, eso sí, el acierto inicial de presentar un importante giro de los acontecimientos respecto al título original. En esta ocasión, Sam, nuestro protagonista (en una de las peores interpretaciones masculinas que recuerdo a cargo de Chris Carmack), ha logrado controlar, hasta cierto punto, el poder de viajar en el tiempo, y utiliza sus habilidades ayudando al departamento de policía de Detroit con algunos casos no resueltos. Para ello debe seguir algunas reglas: no intervenir y, sobre todo, no viajar a su propio pasado.
Los verdaderos problemas para Sam empiezan cuando decide saltarse las reglas y viaja a su pasado para resolver el asesinato de una antigua novia.

Lo cierto es que los primeros compases de la película no están nada mal (sobre todo su escena inicial). Un thriller de ciencia-ficción cuyo argumento perfectamente valdría como premisa para una de esas series estadounidenses tan de moda en los últimos tiempos. En realidad, mientras estaba viendo "The Butterfly Effect: Revelations" no pude evitar que me vinieran a la mente un par de esas series. Por un lado Fringe, la última producción de J. J. Abrams, cuya protagonista utiliza un sistema muy parecido para viajar en el tiempo y ejercer de observadora; y por otro lado Médium, la serie protagonizada por Patricia Arquette, cuyo personaje, dotado de poderes paranormales, colabora con la policía en la resolución de casos complicados.

Pero volvamos a Sam. Este decide saltarse las reglas y la trama se complica. No es que sea especialmente complicado seguir la pista de los constantes saltos espacio-temporales del protagonista; el problema es que a cada nuevo viaje y a cada nueva complicación que surge como consecuencia de dicho viaje, mi interés por la historia fue decayendo.
Además, los agujeros en el guión son notorios. Supuestamente cada nuevo viaje de Sam al pasado tiene consecuencias en su propio presente. Sin embargo hay ocasiones en que dichas consecuencias prácticamente no se dejan ver. Hay viajes que parecen tener un efecto devastador en la vida de Sam y otros cuyas consecuencias pasan prácticamente desapercibidas. Esto provoca que, por momentos, la trama discurra por caminos algo confusos.

Seth Grossman, director de "The Butterfly Effect: Revelations" tiene la genial ocurrencia de salpicar abundantemente de sangre las escenas de asesinatos ("The Butterfly Effect: Revelations" es mucho más sangrienta que la película original). Supongo que dicha decisión responde a la voluntad de Seth Grossman por atraer a su causa a un buen número de aficionados al terror, creyendo quizás que el rojo sangre es razón más que suficiente para colmar sus expectativas. No es mi caso. Se agradece el gesto (y las escenas), pero no es suficiente. El suspense se pierde entre tanto salto espacio-temporal. El interés decae y la incapacidad de Chris Carmack para expresar la más mínima emoción acaban frustrando la experiencia. Un par de escenas gore no resuelven nada.

Con todo, lo peor queda para el final. Debo reconocer que me sorprendió. Nunca adiviné quién se escondía tras la máscara del asesino. A priori este es un hecho que deberíamos aplaudir en un buen thriller; sin embargo las razones que se esgrimen para justificar ese giro final de los acontecimientos es bastante absurdo y pueril. Me parece perfecto que se quiera sorprender al espectador, pero sería recomendable hacerlo manteniendo cierta coherencia y dignidad en la trama.

Pese a todo lo comentado hasta ahora, "The Butterfly Effect: Revelations" es un thriller no excesivamente molesto. Aburrido por momentos, con feroces altibajos en su ritmo, algunas incongruencias en el guión, y un final horrible. Sin embargo supongo que los que disfrutasteis con la entrega original tenéis una buena razón para acercaros a ella.

Lo mejor: El resultado final no es insultante. Seguro que tiene su público…

Lo peor: el actor principal y el final.

Dying Breed

Los descendientes caníbales del Pieman

Dying Breed

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  • Título original: Dying Breed
  • Nacionalidad: Australia | Año: 2008
  • Director: Jody Dwyer
  • Guión: Michael Boughen, Jody Dwyer
  • Intérpretes: Mirrah Foulkes, Leigh Whannell, Nathan Phillips
  • Argumento: Cuatro amigos acuden a los bosques del norte de Australia en busca de la legendaria criatura del tigre de Tasmania. Pronto se verán envueltos en una horrible pesadilla que tiene su origen en la leyenda del Pieman y sus caníbales descendientes.

25 |100

Estrellas: 2

Nueva propuesta del After Dark HorrorFest, y nueva decepción. En esta ocasión "Dying Breed" se adentra en uno de mis subgéneros favoritos, el survival. Es por ello que en esta ocasión quizás he sido menos condescendiente de lo que habitualmente suelo ser.

Dying Breed

After Dark HorrorFest posterDirectores prometedores como Greg McLean (“Wolf Creek”, “Rogue”), u otros muchos más experimentados como Jamie Blanks (“Storm Warning”), han sido algunos de los encargados de hacernos partícipes, durante los últimos años, de los constantes peligros que se esconden tras la espectacular y variada geografía australiana. Desiertos, volcanes, bosques, marismas… lugares, todos ellos, idóneos para dar cobijo a todo tipo de amenazas, y susceptibles de originar un sólido argumento para recomendables muestras del género survival.

Psicópatas rurales, clanes caníbales, familias de granjeros tarados, o incluso cocodrilos de origen prehistórico; cualquier excusa es válida para ir dando forma a ese particular plan de promoción turística que nos ha ofrecido el reciente cine de terror provinente de las antípodas.

"Dying Breed", dirigida por Jody Dwyer, se inscribe fielmente dentro del género survival. Su prometedora y magnífica secuencia inicial nos sitúa en el contexto histórico de mediados del siglo XIX, época en la que Australia era una colonia penitenciaria. En 1820, Alexander Pierce fue condenado a siete años de prisión por el robo de seis pares de zapatos. Dos años después logró escapar en compañía de siete compañeros del penitenciario. Perdidos entre grandes bosques, barrancos y acantilados, los víveres no tardaron en agotarse. La solución adoptada por el grupo de evadidos fue drástica: devorarse los unos a los otros.

Los más débiles fueron los primeros en caer. Finalmente, tan solo Alexandre Pierce quedó en pie. Meses después fue capturado y trasladado nuevamente al penal del que se escapó. Tras una nueva fuga se dirigió hacia las montañas del norte del país, dónde jamás le encontraron y dónde, por lo visto, afianzó sus hábitos antropófagos, dando vida a la leyenda del Pieman.

Por supuesto "Dying Breed" es mucho más escueta a la hora de hacer referencia al personaje de Pierce, pero al menos dicha secuencia inicial tiene la fuerza suficiente para que un servidor se interesase por ahondar en el origen de su leyenda (ya os puedo adelantar que dicho interés por la historia real de Alexandre Pierce fue, con diferencia, lo mejor recompensa que obtuve de una película como "Dying Breed").

Posteriormente la acción se traslada a un momento cercano a la actualidad. La zoóloga Nina, acompañada de su pareja y de un par de amigos, se trasladan a una zona boscosa del norte en busca de alguna prueba sobre la existencia del extinto tigre de Tasmania y de noticias sobre la desaparición de su hermana. Su llegada a una pequeña población despierta el recelo de los lugareños. Algunos no tardan en advertirles de que lo mejor que pueden hacer es largarse de allí lo antes posible.

Llegados a este punto, y animado quizás por la secuencia inicial que os he comentado, llegué a considerar la posibilidad de que "Dying Breed" acabara siendo una nueva y excelente propuesta de survival australiano. Todos los ingredientes estaban sobre la mesa: un grupito de víctimas propicias a la búsqueda y captura de un animal que se presume extinto (el tema del tigre de Tasmania termina por ser una de las peores excusas argumentales que he visto en mucho tiempo), un poblado de psicópatas endogámicos dispuestos a cualquier cosa por mantener intactas las costumbres alimenticias de sus ancestros, y los espectaculares y amenazadores bosques de Tasmania.
Todo parecía apuntar a que era tan sólo cuestión de esperar un poco y disfrutar de un salvaje, brutal y sangriento juego de supervivencia que hiciera las delicias de los aficionados al género.

Desgraciadamente la espera se hizo interminable. Dying Breed tarda una eternidad en arrancar y, cuando por fin lo hace, Jody Dwyer nos ofrece toda una lección de cómo desaprovechar una excelente materia prima para acabar creando un survival de una mediocridad aplastante.

Es cierto que la película atesora algunos momentos gore dignos de mención, pero en ningún caso son suficientes para justificar el descalabro de un survival aburrido, lento, torpe en su desarrollo y que, sobre todo, no añade absolutamente nada nuevo o remarcable a propuestas anteriores del género muchísimo más interesantes y entretenidas como pueden ser "Wolf Creek" o "Eden Lake".

Además hay cierto aspectos del guión que se adivinan prometedores pero que, finalmente, se echan a perder a consecuencia de ese torpe desarrollo de la historia al que hacía referencia. Lo de la presencia del tigre de Tasmanía es lo de menos (quién espere alguna intervención más o menos destacable del animalito en algún instante de la película, que se lo vaya quitando de la cabeza).
La mayor decepción procede de la propia naturaleza de los presuntos descendientes del Pieman quienes, por momentos, parecen dudar entre ofrecer su colaboración a los turistas para que estos logren salvarse, o hacer todo lo posible por garantizar la subsistencia y procreación del clan caníbal.

En cualquier caso son aspectos que podrían pasarse por alto si, finalmente, "Dying Breed" hubiera resultado una experiencia satisfactoria al nivel de lo que todo buen survival debería ser capaz de ofrecer: un intenso juego de supervivencia, salvaje, sangriento, y terriblemente entretenido (algo parecido a lo que nos ofreció esa pequeña joyita de la serie B más destartalada que fue "Wrong Turn 2").
"Dying Breed" queda lejos de estos resultados y acaba dejándonos un survival triste, aburridísimo en su inicio (al margen de la secuencia introductoria) y con muy poquito que destacar en sus secuencias de acción (apenas un par o tres de momentos gore que quizás logren convencer a los muy fanáticos de la sangre y las tripas).

Lo mejor: algunos destellos gore que, sin embargo, no logran salvar el conjunto de la propuesta.

Lo peor: uno de esos finales dobles que no aportan nada bueno a la película.

Tormented

High School Horror

Tormented

Tormented Desde el Reino Unido nos llega "Tormented", película dirigida por Jon Wright que nos cuenta la historia de Justine Fielding, una joven estudiante recien llegada a la Universidad de Oxford y que no tarda demasiado en conseguir una cita con uno de los chicos más populares del campus. Justine descubrirá que sus nuevos amigos son una pandilla de estúpidos que dedican sus esfuerzos a humillar, de forma despiadada, a todo aquel que les parezca un perdedor.

Darren Mullet es su última vícitma. Harto de las vejaciones a las que se ve sometido, Darren acaba suicidándose. Pero su odio sigue vivo, y Darren volverá del más allá para consumar su venganza, de la forma más cruel, brutal e imaginativa, sobre todos aquellos que provocaron su muerte.

Un slasher cuyo argumento nos recuerda a una pequeña película del 2006 titulada "Tamara", en la que una chica apocada y físicamente poco agraciada, moría accidentalmente a causa de una broma cruel de sus compañeros de clase. Tamara volvía de la muerte para buscar venganza convertida en una despampanante femme fatale.
Y si me apurais también me trae ecos de la más reciente "Red Mist" comentada en estas mismas páginas hace unos meses.

En fin, una slasher poco original y, personalmente, poco prometedor. O la camada de perfectísimos cachorros acaba sufriendo más de lo esperado (es decir, o nos deja un slasher con unas muertes disfrutables e impactantes), o, a priori, este "Tormented" no presenta demasiados alicientes.

Su fecha de estreno en Gran Bretaña está prevista para el próximo 22 de Mayo.

Dozers

Efectos secundarios... insomnio, sobrealimentación y asesinato

Dozers

Dozers Nueva muestra de cine zombi independiente. Es esta ocasión "Dozers", dirigida y escrita por Henry James Picardi, vuelve a echar mano del zombi versión infectado. No se trata de los muertos vivientes del maestro Romero, pero se comportan exactamente de la misma forma.

"Dozers" es una comedia de horror (un término que últimamente viene estrechamente ligado al subgénero zombi) sobre un nuevo medicamente llamado Solace.
Ashley y Buddy, un par de periodistas de que trabajan en un portal de internet, descubren que la ingestión de este medicamente conlleva terribles efectos secundarios para sus consumidores, que van desde la locura hasta los estallidos injustificados de violencia.

Por lo visto en trailer, todo acaba resumiéndose en una nueva invasión zombie de bajísimo presupuesto, unas gotitas de sexo, y toneladas de gore. Para muy fanáticos del género.