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In the Mouth of Ubaldo Terzani

Algo se mueve en Italia

In the Mouth of Ubaldo Ternazi

Los italianos parecen haber empezado el 2010 muy animados en cuanto a cuestiones terroríficas se refiere. Gabriele Albanesi (The Last House in the Woods, 2006), nos presenta su nuevo proyecto bajo el título de In the Mouth of Ubaldo Terzani, cuya trama sigue el devenir de Alessio Rinaldi, un joven director que para su primera película de horror decide contar con el asesoramiento de Ubaldo Terzani, un famosísimo escritor de novelas de terror.

Una vez instalado en casa de Terzani para iniciar la colaboración, entre ambos, director y escritor, se iniciará una extraña relación de dependencia psicológica: mientras Ubaldo Terzani desvela su lado más oscuro, el joven Rinaldi cae presa de una serie de visiones y pesadillas cada vez más aterradoras.

Desde luego las imágenes que promocionan In the Mouth of Ubaldo Terzani prometen un excelente pasatiempos para los amantes de la sangre y las vísceras. Vermeos en que queda todo.

Por cierto, curioso el apego de Albanesi por titular sus películas a imagen y semejanza de exitosas películas norteamericanas. Supongo que a nadie se le escapan las semblanzas, tanto en el título cómo en el argumento (aunque menos), de In the Mouth of Ubaldo Terzani, con la excelente En la Boca del Miedo, del maestro John Carpenter, cuyo título original era, precisamente, In the Mouth of Madness.

The Violent Kind

Violencia y rockabilly al ritmo marcado por los Butcher Brothers

Los Butcher Brothers (Mitchell Altieri y Phil Flores) debutaron como tándem en el 2006 con Los Hamilton (The Hamilton), película editada en DVD en España que contaba la historia de una extraña familia de perturbados y maleantes cuya verdadera naturaleza quedaba descifrada en un sorprendente giro final de los acontecimientos. (en realidad, dicho final era lo único realmente destacable de la película).

Ahora, casi cuatro años más tarde, los Butcher Brothers regresan con The Violent Kind, en la que un grupo de motoristas acompañados de sus novias, celebran una fiesta en una apartada cabaña en las montañas del norte de California.
Todo empezará a ir mal cuando una de las chicas da signos de estar poseída por una fuerza desconocida.

Los Butcher Brothers prometen violencia, sangre a raudales, rockabilly y algo de sexo (lo cual, teniendo en cuenta que entre su elenco femenino se encuentran las bellísimas Taylor Cole y la siempre entrañable Tiffany Shepis… pues no está nada mal), mientras los críticos que están asistiendo al Festival de Sundance, donde se ha estrenado The Violent Kind, no han dudado en destripar la película con unas críticas terribles (pero, cómo todos sabemos, los críticos no son gente de la que podamos fiarnos en exceso).

Os dejo con uno de los tres teasers que hay disponibles de The Violent Kind y con los enlaces a los otros dos: Teaser 1. / Teaser 2.

Thirst

La sed del vampiro según Park Chan-wook

Thirst

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  • Título original: La sed del vampiro según Park Chan-wook
  • Nacionalidad: Corea | Año: 2009
  • Director: Park Chan-wook
  • Guión: Park Chan-wook
  • Intérpretes: Song Kang-ho, Kim Ok Bin, Mercedes Cabral
  • Argumento: Song Kang, tras presentarse como voluntario a un experimento que intenta encontrar la cura para un devastador virus, se somete a una transfusión de sangre que le otorgará facultades sobrehumanas.

60 |100

Estrellas: 3

Park Chan-wook anunció que su próximo proyecto iba a estar protagonizado por un vampiro de colmillos afilados, y muchos de los que nos unimos a su vigorosa trilogía de la venganza (con la magistral Old Boy a la cabeza) y nos deleitamos con esa marcianada titulada I’m a Cyborg, But That’s OK, tuvimos la certeza (y la esperanza) de que Thirst no iba a ser una película más del género.

Song Kang es un hombre religioso que dedica la mayor parte de su tiempo al cuidado de los enfermos. Desolado por la incesante muerte de los pacientes del hospital en el que presta servicios, decide viajar hasta África para formar parte, junto a otros cincuenta voluntarios, de un controvertido estudio que busca la vacuna que combata un mortal virus.

Estando Song Kang a las puertas de la muerte (un fatídico destino que han seguido el resto de sus compañeros de fatigas), una transfusión de sangre consigue curarle – momentaneamente – las heridas provocadas por el virus y mantenerle con vida.

La sangre de un desconocido ha convertido a Song Kang en un vampiro. Pronto descubrirá que para sobrevivir deberá calmar su sed.

No sería apropiado afirmar que Park Chan-wook haya defraudado o haya fustrado, en modo alguno, las expectativas de quienes ansiábamos experimentar la personal mirada de este genial cineasta coreano puesta sobre el género vampírico.
Cómo no podía ser de otra manera, Park Chan-wook ha sido fiel a su modo de ver y entender el cine y también a su forma de ejecutarlo. Ha sabido llevar el género a su terreno, integrarlo en el seno de su particular universo y, como consecuencia de ello, Thrist deja de ser una película de vampiros al uso para convertirse en una película de autor. De un gran autor, un autor de envergadura (la filmografía de Park Chan-wook así lo constata).

Sin embargo, nada de esto nos asegura que Thirst pueda situarse entre las mejores obras de Park Chan-wook. Ni siquiera tenemos la garantía de que Thirst sea una gran película.

Los primeros veinte minutos de Thirst son espléndidos.
Pese al ritmo parsimonioso que Park suele imprimir al inicio de la mayoría de sus películas, el arranque de Thirst vuelve a dejar constancia del talento narrativo del director (también guionista) al presentarnos a un protagonista de fe, supuestamente inquebrantable, cuya existencia dará un vuelco a raiz de una transfusión de sangre que le proporcionará una serie de aptitudes sobrehumanas, pero que también le condenará a sufrir una “sed” eterna.

Pero no únicamente una “sed” de sangre. La sed a la que hace referencia Thirst (sed en inglés) va más allá del simple apego a la hemoglobina que han sobrellevado los vampiros durante cientos (¿miles?) de años. Song Kang sufre una sed de sensaciones, de deseos, de sexo, de instintos básicos que chocan frontalmente con sus creencias religiosas. Su nueva condición, su naturaleza vampírica, le empuja a la búsqueda desesperada de nuevas experiencias hasta entonces inexploradas. Experiencias que, al fin y al cabo, acaban difiniéndole como ser humano y que le alejan (a pesar del sentimiento de culpa que experimenta durante buena parte de la película) de la búrbuja mística-religiosa en la que había estado encerrado hasta entonces.

Es en este tipo de discurso metafórico que nos habla sobre la naturaleza del ser humano, sobre sus miserias, sus contradicciones, sus dilemas morales y religiosos; cuando Park Chan-wook, y por añadidura Thrist, parecen sentirse más a gusto, más seguros. Park Chan-wook nos está contando una historia que le es propia, que pertenece a su universo cinéfilo. Y lo hace, además, derrochando el talento visual y narrativo que se le presume. Las imágenes son bellas, los encuadres imaginativos y audaces, las pinceladas de humor, en ocasiones absurdo y surrealista, siguen siendo efectivas.

El único problema es que estamos hablando, solamente, de los primeros treinta minutos de Thirst. Y a estas alturas me veo en la obligación de afirmar algo que jamás creí que tuviera que decir al hablar sobre una película de Park Chan-wook: Thrist anda muy floja en cuanto a la construcción de la historia.

Park Chan-wook, además de destacar por su indiscutible talento visual, también se ha distinguido por su capacidad para crear historias sólidas, sin fisuras. Historias que atrapan al espectador hasta el final gracias a unos guiones calculados al milímetro y a la maestría narrativa de Park Chan-wook (ver Old Boy).

El inicio de Thirst parece devolvernos a la senda habitual del director coreano. La historia vuelve a atraparnos. El personaje principal es atractivo. Las situaciones planteadas captan nuestra atención y los discursos implícitos parecen surtir efecto. Y todo ello acompañado del fascinante envoltorio formal al que ya nos tiene acostumbrados Park Chan-wook.

Sin embargo, todos estos logros parecen diluirse en un segundo acto (Song Kang encontrando el amor en la sumisa esposa de un viejo amigo de infancia) en el que Park Chan-wook se harta de repetir conceptos (culpabilidad, lucha contra los instintos…) y se muestra inoperante a la hora de lograr que la historia adquiera un cierta coherencia interna y avance en un determinado sentido.
Hubo momentos en los que me encontré perdido. Tuve la sensación de que Park Chan-wook no tenía muy claro hacia dónde dirigir su película y se limitaba a dar vueltas, una vez tras otra, sobre una única idea (o un par de ellas).

Y esa misma sensación de desconcierto o desamparo me atenazó en el tercer y último acto de Thirst, en el que los roles de los protagonistas (Song Kang y su amante) se invierten, para ofrecernos una película totalmente distinta en la que la sangre y el surrealista humor del que suele hacer gala el director coreano, dan un paso hacia adelante.

Todas estas dificultades de Park Chan-wook para mantener en su punto más álgido el interés por la historia (o al menos conseguir que los baches en la narración no sean demasiado pronunciados) no hacen otra cosa que evidenciar el segundo de los grandes problemas de Thirst: su excesiva duración. Sus 140 minutos de duración son desmesurados. Quizás si la película no presentara las dudas en cuanto a la construcción de la historia antes mencionadas, esas casi dos horas y media hubieran pasado como un suspiro…. pero, desgraciadamente, no es el caso. Hay situaciones que se alargan en exceso, conceptos que se repiten, secuencias que se presumen prescindibles. Y todo ello redunda en la en la convicción, por parte de un servidor, de que precindir de treinta minutos de metraje hubiera sido, sin duda, una acertada decisión por parte de Chan-wook.

Pero pese a todo lo dicho hasta el momento, Thirst sigue siendo una película recomendable. ¿Por qué razón? Pues porque, cómo apuntaba al principio de esta reseña, Thirst es una película de vampiros distinta, original y que contiene buena parte de esa esencia que define a un cineasta tan destacado y genial en sus formas como Park Chan-wook.
No es la mejor de las películas del director coreano y quizás muchos esperábamos algo más… pero aún así sigue siendo una obra de visión casi obligatoria.

Lo mejor: Una historia de vampirismo distinta y, en ocasiones, tocada por el genio de su creador, Park Chan-wook

Lo peor: No es, ni de lejos, lo mejor que ha hecho Park Chan-wook.

Entre las ruedas

Por lo general siempre solicito a los amigos que publican por primera vez un relato en Almas Oscuras que me faciliten algunos datos personales con los que redactar una breve presentación. Josep J., autor del tronchante relato Aberración: Un serial vampírico, ha ido un poco más allá y nos obsequia con una presentación/ficción en la que un servidor tiene un papel destacado. Así que, sin más, os dejos con Josep J. y su relato Entre las ruedas.

“Joan Lafulla acercó el flexo muy cerca de mi cara y me echó el humo de su cigarrillo en los ojos.
– ¡¿Cuánto tiempo llevas escribiendo?¿Contesta?! – Me preguntó en tono amenazante.
– Llevo algún tiempo escribiendo, pero no ha sido hasta hace unos meses…- Le contesté tímidamente.
– ¿Unos meses? ¡Lo sabía! Este no es tu primer relato. ¡Vamos confiesa! – Exclamó Joan que empezaba a impacientarse.
– Lo confieso. ¡Por favor no me hagas daño!- Exclamé.
– Así que eres el autor del serial vampírico…- comentó Joan mientras tomaba notas en su cuaderno.
– Sí, Aberración- un serial vampírico- es mi primer relato seriado, público en mi blog…
– Y dime, ¿Por qué lo hiciste?- preguntó Joan alejando el flexo para ver mejor la expresión de mi cara.
– Lo hice porque me apetecía.- comenté tímidamente.
– Porque te apetecía… – Repitió Joan.
– Mi intención era entretener a…- Intenté explicarme pero Joan me interrumpió dando un puñetazo en la mesa.
– ¡No me vengas con el mismo cuento de siempre!- Chilló Joan.
– Pero si ese no es mi único relato, ¡estoy escribiendo nuevas historias!- Confesé.
– Así que escribiendo nuevos relatos… me gustaría echarles un ojo.- Comentó Joan volviendo a apuntar algo en su cuaderno de notas.
– En ellos no encontrarás ninguna prueba, como ya te expliqué antes son relatos de fácil lectura pensados para entretener. – Le expliqué a Joan que seguía tomando notas.
– Así que lo que escribes no tiene ninguna relación con el caso que estamos investigando… – Comentó Joan cerrando su cuaderno.
– Es lo que intento decirte desde el principio.- Susurré.
– Voy a dejarte marchar, pero estaré pendiente de tus relatos. Quedas bajo vigilancia. – Me explicó Joan mientras me quitaba las esposas. Me acompañó hasta la puerta después de apuntarse mi e-mail para estar en contacto.“

Joan me pidió que me presentara por ser la primera vez que publicaba algo en almas oscuras. Se me ocurrió hacerlo de esta forma, en una narración ficticia. ¿Qué mejor forma de presentarse que siendo protagonista de una de mis propias historias?. ¿Quién soy?¿De dónde vengo?. Nací en Valencia hace 25 años. Y me considero un fiel seguidor del género de terror, gore y fantástico. No me gustaría extenderme más con la presentación. Así que para concluir, os comentaré que lo que encontraréis en mis historias, os dejará cierto sabor a película de serie B, podríamos decir que son relatos de Serie B. Humor, violencia y toques surrealistas escritos con un único propósito, entretener.
Espero que disfrutéis leyéndome.
Un saludo a todas las almas oscuras.

Invasion of the Not Quite...

Zombis a la caza de inversores

Curiosa manera la de buscar inversores tienen los responsables de Invasion of the Not Quite Dead, comedia de zombis independiente dirigida y escrita por el británico Tony Lane.

A través de su página web oficial, www.theindywoodproject.com, se han lanzado a la búsqueda de inversores particulares que aporten su granito de arena a la hora de sacar adelante el proyecto. A cambio de invertir una determinada cantidad de libras, los chicos de Invasion of the Not Quite Dead ofrecen contrapartidas tales como un fotografía del inversor caracterizado como un zombi, un papelito de zombi en la película, entradas para fiestas, entradas para la premiere, merchandising personalizado, etcétera…

A todo esto Invasion of the Not Quite Dead cuenta la historia de un extraño virus que asoló las montañas suizas allá por el año 1978, provocando la muerte de cualquier ser vivo en 20 millas a la redonda.
Treinta años más tarde, el virus ha vuelto a propagarse en una pequeña isla de la costa inglesa. Un grupo de supervivientes deberá unir sus fuerzas para sobrevivir a la muerte y destrucción que el mortífero virus está provocando entre los amistosos vecinos de la isla.

Veremos si finalmente consiguen la pasta suficiente para finalizar el proyecto…

Deadly Little Christmas

Échale un vistazo a una película que he hecho con unos colegas

Deadly Little Christmas

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  • Título original: Deadly Little Christmas
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Novin Shakiba
  • Guión: Novin Shakiba y Jeremiah Campbell
  • Intérpretes: Felissa Rose, Monique La Barr, Leah Grimsson
  • Argumento: Quince años después de matar a su padre, Devin escapa del hospital psiquiátrico en el que está recluido en busca de su madre y sus dos hermanas.

20 |100

Estrellas: 1

Un día de navidad de quince años atrás, el pequeño Devin sale de su casa con un cuchillo y la cara ensangrentada; en el interior, su padre y la asistenta han sido brutalmente asesinados. Quince años después, su madre Mary (Felissa Rose) y sus dos hermanas, Taylor (Monique La Barr) y Noel (Leah Grimsson) han reconstruido sus vidas. Las dos hermanas están preparando, por Navidad, una representación de la última cena en el centro social del barrio. Sin embargo, Devin se escapa del hospital y comienzan los crímenes.

Si no fuera por los nombres de los protagonistas, desde luego, esto podría ser La Noche de Halloween sin ningún tipo de problema. Incluso, el plano de marras del niño con el cuchillo en la puerta de un dúplex americano está presente. Vale que hay quinientas películas que tienen este mismo argumento, pero en muy pocas el descaro llega hasta extremos como el del mencionado arranque, o al hecho de que Devin ha pasado sus quince años de internamiento psiquiátrico sin decir una sola palabra, por ejemplo.

Deadly Little Christmas es una película que, si te pilla de cero, sin saber absolutamente nada de ella, te puede cabrear muchísimo. No tiene ritmo ninguno, mucho menos clímax, los efectos de maquillaje son terribles, las interpretaciones también, el guión (por llamarlo de algún modo) torpe y aburrido, y los diálogos… madre mía, yo creo que se llevan la palma. La fotografía (hay planos quemados, e incluso un par de ellos mal enfocados), el montaje… todo huele a lo que es: algo muy barato y muy amateur.

Sin embargo, puede llegar a entenderse este despropósito. El primer cartel de los créditos de la película reza “David Sterling Entertainment Presents…”, y eso ya nos da una pista. Estaba deseando ver algo de la factoría de este buen hombre, puesto que parece ser que ha conseguido colocar bastantes títulos de su productora en los videoclubs americanos y, encima, obtener ganancias. Si uno se mete en su web, la primera frase que le salta también es muy reveladora: “You can make a movie too!”. La cita, debajo de la misma, varía según el día: “If Roger Corman had a spiritual son, it would be Dave Sterling”, o “If Roger Corman could, yo can too”. Pues sí, esto va de eso: David Sterling Entertainment produce pelis como roscas –mas de cincuenta, de hecho- directas a dvd (en Almas Oscuras, recientemente, se ha hablado de un par de lanzamientos suyos, Frankenstein Rising y H1N1: Virus X. No sólo eso: el tipo da cursos de cómo rodar una película con sólo 10.000 $ o menos – ¡y gana dinero! -, añade el eslogan de los seminarios).

A mí, personalmente, este tipo de propuestas me encantan. No sé qué hay en estas empresas que facturan pelis que copian descaramente a otras, pero me resultan atractivas. Debe ser algún bajo instinto, lo obsceno de no enmascarar un engaño, o algo similar. Pero lo cierto es que una película que fusila el argumento de otra de un modo tan explícito me parece una propuesta gamberra y cafre. A fin de cuentas, hay veces en que el argumento es sólo una excusa para llegar a los momentos divertidos (o sea, las escenas de terror), y cuanto antes se lo despachen, mejor.

Este, desde luego, no es el caso de Deadly Little Christmas. Ya se avanzaba al principio: los diálogos son de lo peorcito. No es sólo que sean descriptivos hasta decir basta, sino que pueden llegar a contarte la misma información hasta en cuatro ocasiones (a la tercera ya nos damos por informados de que Taylor y Noel están marcadas por el suceso trágico de sus infancias). Eso de saltarse lo que ya hemos visto, aquí no funciona. Si el policía, por ejemplo, tiene que informar a la madre, Mary, primero, y a las hijas, Taylor y Noel, después, de que su hermano se ha escapado del hospital, lo hace, y nosotros lo vemos, y la música acentúa el momento de pánico que deben sentir estas chicas ante tamaña noticia… a pesar de ser la segunda vez que nos lo cuentan –aparte, claro, del hecho de que hemos visto cómo Devin se escapa-.

Los crímenes de la película son bastante flojos. Es decir, como no se intenta crear ningún tipo de tensión, aquí el asunto se limita a personajes que van quedándose solos, oyen un ruido –normalmente; otras, vemos acercarse directamente al asesino enmascarado- contrastan que no es nada y mueren un segundo después. Todos con un cuchillo. Curiosamente, salvo en la escena inicial, en el resto de asesinatos nunca se ven las heridas. Y digo una cosa: para cómo se ven en el prólogo, hechas con látex de tienda de disfraces, casi mejor no enseñarlas. El resto, sangre, que siempre empieza a brotar después de un cambio de plano.

La sensación constante que acompaña al visionado de la película es la de que tres colegas se han juntado con una cámara y otros tantos colegas y han grabado el guión que uno de ellos tenía guardado en el armario de cuando estaba en el instituto. Pero sin retocarlo, para que no pierda frescura. Por tanto, es legítimo preguntarse: ¿se puede disfrutar con esto? Para mí, desde luego, sí. Lo primero y primordial: olvidarse de que es una película. Hay que tomársela como un video que te han pasado unos amigos para que veas a lo que dedicaron la última noche. Y, lo segundo, recrearse en algunos de los hallazgos, que los hay. Vale, soy consciente de que este comentario es demasiado indulgente, pero ya me he descubierto antes: me pueden este tipo de propuestas. Y hay algunos detalles divertidos, no sé si a conciencia o de casualidad. Por ejemplo, en un momento de la película, Noel ha hablado con su hermana sobre una caja que hay en el sótano de la casa, y cuando va a buscarla… aquello no es un sótano, y no se toman la molestia de no disimularlo; hubiera sido fácil cambiar la palabra sótano por “lavadero” o “alacena”, pero un sótano da más miedo. O los créditos: son como los de las películas porno, pero en vez de mostrarte entre nombre y nombre una escena sexual, te muestra un crimen de los que están por venir. La máscara del asesino, por otro lado, no está mal del todo.

… la pena es que, a estas alturas, está más que demostrado que con el dinero del que disponían para hacer Deadly Little Christmas se pueden ofrecer productos dignos. Ya no buenos, pero no sonrojantes. Y Deadly Little Christmas está muuuuuy lejos de esto. Intenta guardarse un as en la manga para el final, buscando una sensación de “no estaba tan mal”, pero es de estas veces en las que, al repensar en trayecto, se ven muchas más incongruencias de las que habías notado a primera vista. También es cierto que tampoco importa demasiado: es sólo un agujero más en un tejido lleno de agujeros.

Lo mejor: Los créditos, por ejemplo.

Lo peor: Como película, realmente es muy mala.

Crushed

El amor duele

El amor puede ser doloroso, muy doloroso. La joven Tara ha puesto sus ojos sobre Ray, su vecino. El inocente flirteo entre ambos deriva en el arrepentimiento de Ray la noche en que quiere dar por finalizada su relación con Tara. Pero Tara tiene otros planes… No está dispuesta a dejar escapar a Ray y hará lo que sea necesario para mantener viva la relación.

El norteamericano Patrick Johnson escribe y dirige Crushed, película de horror independiente que parece darle una vuelta de tuerca truculenta, salvaje y sangrienta a la Atracción Fatal de Michael Douglas y Glenn Close (Fatal Attraction, 1987).

Esperemos tener muy pronto a Crushed en Almas Oscuras. Thanks elniniodecristal.

H1N1: Virus X

El enésimo virus mortal que amenaza nuestra existencia

Desde los USA, dirigida y escrita por el debutante Ryan Stevens Harris, nos llega la scifi-horror independiente titulada H1N1: Virus X.

Cinco científicos permanecen encerrados en el interior de un bunker tras ser infectados por la cepa mutada del mortífero virus H1N1.
Tienen únicamente tres días para encontrar una cura. No hay salida. No tienen posibilidad de escapar…

Mientras el doctor al frente del laboratorio sigue los pasos del grupo a través de los monitores de vigilancia instalados en una sala oculta, los científicos descubrirán la desgarradora verdad que se oculta tras su detención y deberán encontrar la manera de escapar. Pero un misterioso extraño se cruza en su camino…

Virus mortíferos, esputos sospechosos, mutaciones varias, dosis considerables de sangre, espacios cerrados y un cierto regustillo ochentero muy prometedor. Pero el verdadero horror de H1N1: Virus X proviene, precisamente, de su título.
Un vistazo rápido a la Wikipedia nos permite saber que el H1N1 es un virus real como la vida misma, y que en sus múltiples mutaciones se encuentra el orígen, entre otros, de la gripe aviar o la gripe porcina. Un día de estos la cosa se pondrá realmente fea y no quedará nadie para realizar una película al respecto (hoy me he levantado con el ánimo apocalíptico).