VOD

Trailer Park of Terror

Una vuelta de tuerca al slasher

Trailer Park of Terror

Ver ficha completa

  • Título original: Trailer Park of Terror
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Steven Goldmann
  • Guión: Timothy Dolan
  • Intérpretes: J.P. Manoux, Nichole Hiltz, Priscilla Barnes
  • Argumento: Un grupo de jóvenes inadaptados se ve obligado a pasar la noche en un parque de remolques habitado por zombies sureños.

60 |100

Estrellas: 3

Hay quiénes se han apresurado en vaticinar el fin del slasher o body count como subgénero del terror (película con psicópata asesino –generalmente con máscara- que da buena cuenta de un grupo de jóvenes incautos y sexualmente sobreexcitados).
Recurren, como principales argumentos, al desgaste del género y a su incapacidad para ofrecernos algo que resulte mínimamente original o novedoso - algo que no hayamos visto ya en un centenar de ocasiones-.

Y lo cierto es que razones para realizar tales afirmaciones no les faltan.
La sobreexplotación de los 80 (Halloween, Viernes 14, Maniac Cop, Prom Night,...). Kevin Williamson -autor de los guiones de “Scream” (Scream, 1996) y “Sé lo que hicisteis el último Verano” (I Know What You Did Last Summer, 1997)- empeñado en dejar al descuebierto las tripas del género durante los 90. La reiteración –hasta la extenuación- de tramas, situaciones y personajes, de forma que tienes la sensación de estar viendo siempre la misma película.
Un subgénero regido por estrictos esquemas, tanto de fondo como de forma, que apenas dejan lugar para la sorpresa.

Hemos llegado a un punto en el que el único factor a tener en cuenta para determinar la validez o no de un slasher es la inventiva del director y guionista a la hora de diseñar las distintas muertes que se suceden durante la película.

Es necesario buscar nuevas salidas. Romper los esquemas clásicos del subgénero y superar sus anquilosados vicios. Darle, en definitiva, una nueva vuelta de tuerca.

En este sentido, “Trailer Park of Terror” nos intenta aportar una solución.
Steven Goldmann ha realizado una modesta película de terror, basada en un cómic de la editorial Imperium, que se empeña en forzar los límites del slasher hasta conseguir que las fronteras del mismo género se diluyan y que el resultado final de su propuesta sea algo totalmente distinto a lo que hayamos visto antes (y que incluso nos cueste identificarlo como un auténtico slasher).

Trailer Park of Terror

¿Y cómo lo consigue? Pues a base de acumular situaciones, personajes y lugares que se sitúan en el extremo opuesto a lo que podríamos considerar como un clásico slasher.
De esta manera, en “Trailer Park of Terror” se dan cita un diablo con aspecto de cowboy, zombies paletos sureños, decapitaciones, mutilaciones, un intento de grabación de una película porno-amateur-snuff, drogas, sexo, canibalismo, humor ofensivo, y hasta una increible y nauseabunda escena de torture porn que supera en sadismo y crueldad a cualquiera de las vistas en “Hostel” (2006) o “Saw” (2004).

“Trailer Park of Terror” apuesta contínuamente por lo grotesco e incluso por lo extravagante y absurdo. Y es que escenas como la del zombie que explota en mil pedazos para, momentos después, recomponer su cuerpo a base de cinta aislante, nos obligan a no tormarnos demasiado en serio nada de lo que ocurre, por muy repulsivo y sucio que, en ocasiones, resulte.

Finalmente, los esfuerzos de Goldmann por redefinir el género del slasher obtiene resultados parciales.
La película es terriblemente entretenida desde su inicio. Las muertes son originales y vistosas (al fin y al cabo estamos ante la presencia de un slasher, por lo que las muertes son un factor importante –aunque nunca debería ser el único factor-), los maquillajes de los zombies son más que correctos, las actuaciones rozan un buen nivel, y los recursos gore son generosos y con un alto y satisfactorio grado de brutalidad.
Sin embargo tengo la sensación de que el director, en su afán de acumular un exceso tras otro y no caer, en ningún momento, en la previsibilidad; olvida darle una mayor consistencia al argumento.
Por momentos, la historia se le va de las manos. Personajes como el cowboy diablo no se sabe muy bien qué papel juega. Tampoco queda muy claro como la linda Norma pasa de inocente muchachita, vejada y vilipendiada por sus aborrecibles vecinos, a ser la líder de una pandilla de estrafalarios y hambrientos zombies sureños.

Pese a sus defectos, “Trailer Park of Terror” es una nueva y recomendable muestra de serie B norteamericana cuya principal virtud es ofrecer una versión distorsionada y original del –supuestamente desgastado- subgénero slasher.

Lo mejor: Consigue superar las estrictas limitacioes del slasher.

Lo peor: Ciertas inconsistencias del guión. Y por el amor de Dios, ¿cómo es posible que una película con abundancia de escenas brutales, sádicas y crueles; muestre a un par de jovenes follando sin quitarse la ropa interior?

El Vagón de la Muerte

Una nueva oportunidad para Clive Barker

El Vagón de la muerte

Ver ficha completa

  • Título original: Midnight meat train
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Ryuhei Kitamura
  • Guión: Jeff Buhler
  • Intérpretes: Bradley Cooper, Leslie Bibb y Vinnie Jones
  • Argumento: La necesidad de Leon por retratar con su cámara el lado más oscuro de la ciudad, le pondrá tras la pista de un temible carnicero que tiene en el metro su base de operaciones.

81 |100

Estrellas: 5

El vagón de la muerte

Las adaptaciones al cine de obras literarias siempre son complicadas y generalmente insatisfactorias para el lector que, previamente al visionado del film, ha disfrutado del relato con la mente vacía de imágenes preconcebidas.

Comparar nuestras sensaciones tras leer un relato o novela, a la personal y, probablemente, distinta visión que sobre la misma historia aportan un guionista y un director de cine, suele ser un mecanismo complicado que, en muchas ocasiones, nos lleva a distanciarnos o incluso aborrecer la película en cuestión.

“Midnight Meat Train” es la adaptación que el director Ryuhei Kitamura (Versus, 2000; Azumi, 2003 ) y el guionista Jeff Buhler han realizado del relato corto del mismo título escrito por Clive Barker, y publicado en la antología “Books of Blood” (Libros de sangre).

Intentaré evitar, en la medida de lo posible, cualquier comparación entre el magnífico texto de Clive Barker y los resultados obtenidos por Kitamura en la adaptación cinematográfica del mismo. Soy consciente de que esta decisión es susceptible de muchas críticas, sobre todo por parte de quienes –como yo- conocéis el relato original con anterioridad a la película. Sin embargo creo que es la decisión más justa para todos aquellos que desconocen el relato y esperan, únicamente, un comentario sobre los valores intrínsecos del film.

Pues bien, dicho esto, no me queda otro remedio que señalar “Midnight meat train” como una de las mejores películas de terror en lo que llevamos de año.

Desconozco la obra anterior de Kitamura, pero en “Midnight meat train” el director demuestra una fabulosa inventiva visual a la hora de recorrer los claustrofóbicos vagones de tren en los que se originan la mayor parte de las terribles y sangrientas muertes, causadas por un personaje –el carnicero- que, desde ya, debería entrar, con toda clase de honores, en el salón de la fama de los mejores asesinos de la historia del cine.

Y es que la personalidad y el carisma de ese brutal carnicero, interpretado de forma magistral por el exfutbolista Vinnie Jones (me pregunto si le hará gracia que se le siga recordando como un exfutbolista) es, sin lugar a dudas, uno de los platos fuertes de "Midnight meat train". Con una economía de gestos admirable y una descomunal presencia física, Vinnie Jones se basta para convertir su personaje del carnicero en la verdadera estrella de la función. Armado con un contundente mazo y un afilado garfio (¿un homenaje a Candyman, otro personaje salido de la mente de Barker?), el carnicero nos deleita con algunas de las mejores y más poderosas e imaginativas secuencias de asesinatos de los últimos tiempos.

Cuando el salvaje y despiadado carnicero entra en acción, la película sube muchos enteros. A ello contribuye también la excelente fotografía de aquellas secuencias que suceden en el interior de los fríos y perturbadores vagones de tren, hábitat natural del asesino. La imagen de los cuerpos colgados boca abajo, sujetos por ganchos que desgarran sus pies, y desangrándose cuan terneros en el matadero, es de aquellas que te quedan grabadas en la retina por mucho tiempo.

La trama de investigación por parte del fotógrafo, y la relación que éste mantiene con su novia son correctas, funcionales. No es que tengan nada destacable, pero al menos tampoco sucumben al tedio y el aburrimiento, un riesgo presente en todo el metraje debido a la fuerza de las escenas que hacen referencia al tren y al carnicero.

Incluso la que es, sin duda, la parte más controvertida de la película, logró convencerme. Me estoy refiriendo a la secuencia final de la misma, en la que se produce un giro sobrenatural de la historia muy ligado a la mitología creada, a lo largo de su carrera, por Clive Barker (por algo se le conoce como “el escritor de lo inhumano”).
Es cierto que el desenlace de la película difiere bastante del relato original, y que la entrada en escena de determinados personajes –no quiero desvelar nada- queda algo huérfana de explicaciones e incluso carece de la fuerza e intensidad que hubiera sido deseable.
Por suerte, la confrontación final entre el carnicero y el fotógrafo sí está a la altura de las circunstancias y nos devuelve el excelente sabor de boca de una película que, por mi parte, accede directamente al altar de los clásicos.

(Por cierto, no logro hacerme una idea del alivio que debieron sentir todos los delanteros de la Premier League inglesa al enterarse de que Vinnie Jones, el que fuera durante años jugador del Wimbledon (apodado “The hard man” – el hombre duro- o “The Axe” –el hacha-), decidiera abandonar su carrera deportiva en favor de su carrera como actor. Encontrarse a este hombre en un campo de fútbol sí tenía que ser una experiencia realmente terrorífica…).

Lo mejor: Que por fin se haga justicia al talento de Clive Barker.

Lo peor: Ciertas concesiones a la galeria que no aportan nada (p. ej. el momento en que el fotógrafo se surte de toda clase de cuchillos y machetes para hacer frente al carnicero).

"Cannibals"

Ruggero Deodato trabaja en la secuela de "Holocausto Caníbal"

Holocausto Caníbal Cannibals Antes de nada reconocer que conozco muy poco de la obra del director italiano Ruggero Deodato. En realidad soy incapaz de recordar otro título que no sea el de su obra más célebre y controvertida: la mítica Holocausto Caníbal (Cannibal Holocaust, 1980).

Por si alguien no lo recuerda (o lo que es mucho más grave, alguien todavía no la ha visto), "Holocausto Caníbal" cuenta la historia de cuatro reporteros que viajan al Amazonas para rodar un documental sobre supuestas tribus antropófagas que habitan la zona. Este primer grupo desaparece sin dejar rastro, y un segundo grupo, liderado por el antropólogo Harold Monroe, viaja al Amazonas para averiguar cual fue el destino de sus predecesores.
Lo único que encuentran en el interior de la selva son las cintas de video grabadas por el equipo de periodistas desparecido. De vuelta a Nueva York tendrán tiempo de examinar en profundidad el contenido de dichas cintas.

La película estuvo condenada al ostracismo desde un principio. Vapuleada en su momento por la crítica, censurada en más de 55 paises (cifra que forma parte de la leyenda, pero que nunca fue corroborada), y objeto de la ira de grupos defensores de los animales (el film de Deodato no escatimaba en vivisecciones animales reales); “Holocausto Caníbal” se ganó a pulso el título de película maldita (hasta el punto de que se llegó a rumorear que las escenas más duras, en las que se mutilaba, descuartizaba, y engullía a los protagonistas humanos, eran reales), siendo reivindicada por posteriores generaciones como una auténtica pieza de culto.

¿Pero por qué motivo os vengo a hablar, precisamente ahora, de una película como Holocausto Caníbal?

La razón no es otra que el anuncio de un nuevo proyecto cinematográfico por parte de Ruggero Deodato. Y no estoy hablando de un proyecto cualquiera. Ni más ni menos que la secuela de "Holocausto Caníbal", conocida, por el momento, con el nombre de "Cannibals".

Poco se sabe de este nuevo proyecto, excepto que Deodato está teniendo muchos problemas con los productores para seguir adelante con el mismo. Por lo visto, quienes ponen el dinero sobre la mesa, han decido que sería conveniente prescindir de algunas escenas en aras a preservar la viabilidad económica del proyecto. Por supuesto, Rueggero Deodato se niega a ello.

Lo que sí ha trascendido es el póster de la película, y aquí me gustaría hacer un inciso y hablaros de una anécdota que tiene que ver con el póster de la primera película. Y es que "Holocausto Caníbal" fue la única película que me provocó pesadillas nocturnas –durante mi adolescencia- antes incluso de llegar a verla.
¿La razón de ello? Un salvaje –e inolvidable- póster promocional que incluía a una chica desnuda y empalada en mitad de la selva y con el cuerpo cubierto de sangre. Recuerdo que lo vi reproducido por primera vez en un fanzine underground –cuyo nombre soy incapaz de recordar, lo siento- y que el impacto recibido fue tremendo.

Pues bien, el póster de "Cannibals", continuación de "Holocausto Caníbal", ha tenido el acierto de no olvidar la herencia de su predecesora, y ha incluido la misma imagen de la chica empalada, sustituyendo la letra "i" del título.
Os dejo los dos pósters para que podais comparar.

Terror y nada mas

Un nuevo reto para Almas Oscuras

Terror y nada más Quisiera agradecer al sr. Antonio Reverte y al resto del equipo de Terror y Nada Más, la oportunidad que me han brindado de participar en su portal a través de la sección de comentarios de películas.
Almas Oscuras es un proyecto personal con escasas horas de vida, y propuestas como las de Terror y Nada Más suponen, para quién os escribe, una inyección extra de motivación.
Asumo el reto con entusiasmo y prometo trabajo e ilusión para estar a la altura del proyecto y no defraudar a nadie.
Gracias

Visita Terror y Nada Más

Habitaciones para turistas

Auténtico horror con denominación de orígen

Habitaciones para turistas

Ver ficha completa

  • Título original: Rooms for tourists
  • Nacionalidad: Argentina | Año: 2005
  • Director: Adrián García Bogliano
  • Guión: Adrián García Bogliano y Ramiro García Bogliano
  • Intérpretes: Brenda Vera, Elena Siritto, Jimena Krouco y Mariela Mújica
  • Argumento: Cinco chicas, a las que une un dramático secreto, se ven obligadas a pasar la noche en un pueblo del interior del país.

70 |100

Estrellas: 4

Con tres años de retraso ha llegado a mis manos “Habitaciones para turistas”, pero la espera ha valida la pena.
Estamos ante la que es, simple y llanamente, la mejor sorpresa en lo que llevo de año.
No os equivoquéis… no estoy diciendo que sea la mejor película que he visto este año, sino la que más me ha asombrado.

“Habitaciones para turistas” es una película argentina, de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro, y que bebe directamente de las fuentes del slasher y el body count norteamericano más clásico. ¿Originalidad? Está bien, no la encontraréis en “Habitaciones para turistas”.
Pero entonces, ¿es lo mismo de siempre? No, no lo es. Es mucho mejor. Es la muestra más digna y honesta de cine independiente que he visto en muchísimo tiempo (del auténtico cine independiente. No ese cine indie que acabará ganando el premio al mejor guión original en la próxima ceremonia de entrega de los Oscars –sic-).

Habitaciones para turistas

Sus puntos fuertes vienen de la mano de un guión sólido, una soberbia ambientación, unos actores en estado de gracia, unos personajes –las cinco chicas- cuyos actos y reacciones son, en todo momento, creíbles, y que definen, sin necesidad de estereotipos muy anquilosados al slasher, la complejidad de cada uno de ellos; y sobre todo, una asombrosa maestría por parte de sus creadores (sobre todo teniendo en cuenta que nos enfrentamos a una primera obra) a la hora de activar todos los resortes que tienen a su alcance para hacernos pasar un rato desagradable, angustioso y temeroso. En definitiva, manejar a la perfección los esquemas básicos del miedo.

Porque “Habitaciones para turistas” da miedo. Y eso es algo que, por desgracia, no se puede decir de demasiadas producciones actuales adscritas al género de terror.
Su impresionante ambientación, deudora de una excelente fotografía en blanco y negro (que, en ocasiones, roza con la yema de los dedos, el expresionismo alemán de principios de siglo – “El Gabinete del Dr. Caligari”, 1920-) consigue sumergirnos en un mundo de locura, a medio camino entre el horror onírico de la "Cabeza borradora" (Eraserhead, 1977) de David Lynch, y la atrocidad realista de “La Matanza de Texas” (The Texas Chainsaw Massacre, 1974) de Tobe Hopper.

El desarrollo de la historia, tanto a nivel formal como de fondo, bascula con inusitada facilidad y efectividad de lo poético a lo terrible. Es capaz de pasar de una imagen con una de las protagonistas recorriendo un largo y oscuro pasillo, alumbrada únicamente con la tenue luz de una vela, a una orgía gore de pieles arrancadas y huesos cercenados; y todo ello sin que el ritmo y la trama queden afectados.

Y es que “Habitaciones para turistas”, pese a no poder mostrar el rojo sangre, no rehuye la contundencia y excesividad del gore más radical. Las protagonistas son víctimas de un asesino cruel y despiadado que no dudará un solo instante en facilitarles una muerte brutal y repugnante. Pero, sin embargo, es en este punto donde “Habitaciones para turistas” presenta algún síntoma negativo (aunque me cueste mucho reconocerlo).
Los efectos no están al nivel de la película. Algún que otro inserto gore, que incluso se repite en más de una ocasión, nos obliga a mantener los pies en la tierra, y recordar que, al fin y al cabo, estamos ante una nueva muestra de “película de bajo presupuesto”, con las limitaciones que ello supone.

En cualquier caso, sólo nos queda celebrar con entusiasmo una película como “Habitaciones para turistas”, de modesto presupuesto, pero de ambiciosos resultados.
Una pequeña joya a descubrir.

Lo mejor: Tener la oportunidad de verla sin saber de antemano lo que vas a encontrarte.

Lo peor: Algún inserto gore que se repite.

"Of the Dead"

George A. Romero prepara la continuación de "Diary of the Dead"

Diay of the Dead Sequel Cuando todavía está pendiente de distribución en España la última película del maestro George A. Romero, “Diary of the Dead”, ya se anuncia su pronta secuela para el año 2010.

Todavía bajo el título provisional de “Of the Dead”, la trama parece ser que girará en torno a un grupo de personas atrapadas en una isla de la costa norteamericana, que ven como sus familiares vuelven a la vida convertidos en los ya clásicos zombies hambrientos de carne humana -cortesía del maestro Romero-. Entre los supervivientes surgirán disputas internas entre aquellos que desean aniquilar a cualquier zombie que se les cruce por delante, y aquellos que prefieren preservar la no vida de sus familiares con la esperanza de encontrar una cura para el mal que les afecta.

Lo cierto es que todavía no he tenido la oportunidad de ver “Diary of the Dead”. El anuncio de su exhibición en los cines españoles me animó a no adelantar acontecimientos y esperar, pacientemente, a su estreno. Por desgracia, los retrasos se han ido sucediendo uno tras otro, por lo que tengo serias dudas de que, finalmente, la película acabe proyectándose en las salas de cine.

Las críticas recibidas por “Diary of the Dead” a nivel internacional han sido muy negativas. Se dice de ella que es lo peor que ha hecho George A. Romero en mucho tiempo.
Pese a ello, un servidor sigue manteniendo la fe en los grandes maestros del género, a los que debemos algunos de los iconos del horror que han sido el sustento de nuestras inquietas mentes juveniles (y no tan juveniles…).

Los viejos roqueros nunca mueren, y en el caso de George A. Romero, son inmortales –aunque sea caminando torpemente, con la piel cayéndole a jirones, y con una insaciable hambre de carne fresca-.

The Signal

Radiografía humana del apocalipsis

The Signal

Ver ficha completa

  • Título original: The Signal
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry
  • Guión: David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry
  • Intérpretes: Anessa Ramsey, Sahr Ngaujah, AJ Bowen, Justin Welborn, Scott Poythress, Cheri Christan
  • Argumento: Una señal electromagnética, de orígen desconocido, y que se propaga a través de la televisión y el teléfono, está causando una oleada de violencia desatada y sin justificación.

75 |100

Estrellas: 4

Tras una premisa tan sencilla y bajo la labor de tres directores que se hacen cargo de las tres partes distintas que conforman la película, se esconde una extraordinaria joya que conserva intacta la capacidad de sorprender desde su primer fotograma.

The Signal

Fotografiada con un estilo sucio, enfermizo e hiperrealista en todos sus tramos, la historia de The Signal nos sumerge en un universo de violencia de masas y de terror apocalíptico, aderezado con impactantes estallidos de violencia que nos golpean con una fuerza casi olvidada y que nos transporta a los magistrales años 70 ("Perros de paja" -"Straw Dogs", 1971,- "Zombie", -"Dawn of the dead", 1978- ).

Como ya he apuntado anteriormente, The signal consta de tres partes, dirigida cada una de ellas por uno de los tres directores que figuran en los títulos de crédito.
Las tres partes tienen como nexo común tanto a los distintos personajes protagonistas que se van adueñando de la trama, como a la historia en si misma. Por lo tanto, no estamos ante una película de episodios, en la que cada parte sea independiente del resto.

Sin embargo, las tres partes sí presentan unos rasgos de identidad propios y muy distintos entre si. Y es aquí donde la película, sobre todo en su segundo tramo, sufre un ligero desequilibrio, provocando que el resultado final acabe resintiéndose.

Pero vamos por partes (y nunca mejor dicho…).
El arranque de la película es espectacular. Magistral. La protagonista femenina de la historia abandona el lecho de su amante y se dirige en busca de su marido. Rápidamente nos damos cuenta de que la civilización, tal y como la conocemos, se está desmoronando tras cada uno de sus pasos. La violencia injustificada asola calles y edificios. Las señales procedentes de televisores y teléfonos sumergen al hombre en un estado de irracionalidad absoluta, siendo la agresión, el ensañamiento y el asesinato, las únicas salidas que les quedan a los afectados.

El deambular de la protagonista a lo largo de los corredores del edificio en el que reside, con las víctimas de la violencia desatada agolpándose a un lado y a otro resulta, sencillamente, aterrador. Y lo mismo sucede con la brutal y feroz reacción de su marido ante un anecdótico desacuerdo con uno de sus mejores amigos.
En definitiva, uno de los mejores inicios de una película de terror que he visto en muchísimo tiempo.

El segundo tramo de la película (el más largo), introduce varios elementos novedosos.
Por un lado, un demencial humor negrísimo tiñe toda la trama, atenuando, en cierta forma, la sensación de terror real que nos había dejado la primera parte.
Por otro lado (y el más problemático), el director intenta hacernos partícipes, en primera persona de la locura y la irracionalidad en la que se ven inmersos los principales pesonajes de la película. ¿De qué forma? A través de una serie de imágenes que difícilmente podremos distinguir si se tratan de la cruda realidad o si, por el contrario, son fruto de esa enajenación mental sufrida por cada uno de los protagonistas de la historia. Por ejemplo el momento en que uno de los personajes charla tranquilamente con una cabeza que ha sido seccionada del cuerpo de su propietario momentos antes, argumentando que la cabeza tiene la capacidad de seguir viviendo durante unos minutos después de ser apartada del cuerpo. Por supuesto esa supuesta charla no pertence al plano de la realidad, sino al de la locura del personaje.

Lo que podía haber sido un recurso original y extraordinario, acaba relegando la trama a una cierta confusión de la que no resulta sencillo salir indemne.

En el tercer y último tramo se procede a una resolución esperada de la historia, consecuente con todo lo que hemos visto hasta entonces.

En definitiva una película totalmente recomendada pese a un ligero desequilibrio argumental en su segunda parte.

Lo mejor: Una propuesta arriesgada que, por momentos, resulta fascinante.

Lo peor: Un irregular segundo acto.

The Cottage

El difícil arte de mezclar humor y slasher.

The Cottage

Ver ficha completa

  • Título original: The Cottage
  • Nacionalidad: Reino Unido | Año: 2008
  • Director: Paul Andrew Williams
  • Guión: Paul Andrew Williams
  • Intérpretes: Andy Serkis, Reece Shearsmith, Jennifer Ellison
  • Argumento: Tres perdedores deciden solucionar sus problemas financieros secuestrando a la hija del jefe. Por desgracia, los alrededores de la cabaña en la que esconden a la víctima, no parecen ser un lugar demasiado seguro...
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5
the cottage

Mezclar humor y terror no es algo novedoso. La fórmula nos ha deparado algunas obras maestras, tales como "Terrorificamente Muertos" (Evil Dead 2, 1987), de Sam Raimi, una horror movie plagada de situaciones cercanas al slapstick; "Tu madre se ha comido a mi perror" (Braindead, 1992), de Peter Jackson, cuya comicidad derivaba de su exceso ultra-gore; o incluso la más cercana "Zombies Party" (Shawn of the Dead, 2004), de Edgar Wright, una comedia pura –y desternillante- que recorre sin prejuicios todos los elementos comunes al subgénero zombi.

The Cottage, dirigida por el británico Paul Andrew Williams, no alcanza las cotas de calidad de las anteriores, pero sí supone un vigorizante soplo de aire fresco dentro del actual panorama del cine de género.

La película consta de dos partes muy bien diferenciadas argumentalmente. En la primera se nos muestran las desventuras de tres absolutos perdedores, torpes e incompetentes hasta gritar basta, que deciden solucionar sus problemas económicos secuestrando a la hija del jefe y ocultándola en la pequeña cabaña a la que hace referencia el título de la película. Ni que decir tiene que su estrategia para sobrellevar su particular crisis económica resulta, desde el principio, condenada al desastre. A la decrepitud mental de los presuntos delincuentes, se une una durísima víctima del secuestro que opone más resistencia de la deseada.

Seguir leyendo...

Lo mejor: Su estimulante mezcla de géneros.

Lo peor: Que los aficionados al terror puro no sepan aceptarla.