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Bye Bye Sitges 2009

Almas Oscuras (un servidor) no estará en Sitges

Lo he intentado hasta el último momento, pero finalmente no ha sido posible.
Este año me quedo sin poder asistir al Festival de Sitges que, cómo muy bien sabéis, se inició el pasado día 2 de Octubre y se prolongará hasta el próximo día 12.

Lo lamento por todas esas cervezas compartidas con amigos de este blog que quedan pendientes para una próxima edición del Festival y, sobre todo, por perderme, de primera mano, el devenir de Bloody Mirrors en el concurso de cortometrajes.
Ahora me dedicaré a recuperar todos aquellos títulos que estaba dejando pendientes a la espera de si finalmente acudía al Festival (títulos importantes como Grace, Thirst, The Loved Ones o The Collector).

Para todos aquellos que deseéis estar al día sobre lo que acontece en el Festival de Sitges 2009 os recomiendo la página Más Allá de Orión, que durante estos días cambia su tónica habitual de noticias por una crónica diaria del Festival.

Editado: También los amigos de Nekrofílmicos están reseñando las películas más importantes del Festival.

La Historia de Jhon

Un nuevo relato de Bob Rock y nueva muestra de ese mundo interior de horror y fantasía, poblado de monstruos, malformidades y abominaciones, que el bueno de Bob viene compartiendo con nostros desde hace algún tiempo.

Se impone una antología de sus relatos...

La historia de Jhon está basado en una anécdota real ocurrida en una popular cadena de restaurantes y es, a su vez, un homenaje a los episodios más pasados de rosca de Tales from the Crypt.
Obsesiones, mad doctor, criaturas imposibles y algo de sexo... ¡no os lo perdais!

Spike

Un cuento de hadas terrorífico

El estadounidense Robert Beaucage dirige Spike, un cuento de hadas de medianoche en el que una bella joven debe escapar y rescatar a sus amigos de las manos de una terrorífica criatura que la idolatra, y desea, por todos los medios, conservarla a su lado.

Las primeras críticas apuntan a una excelente muestra de horror psicológico que mezcla las texturas de David Lynch con la herencia literaria de los Hermanos Grimm (casi nada...).

Veremos.

Infestation

Una plaga de insectos de lo más recomendable

Infestation

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  • Título original: Infestation
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Kyle Rankin
  • Guión: Kyle Rankin
  • Intérpretes: Chris Marquette, Diane Gaeta, Deborah Geffner
  • Argumento: Cooper despierta envuelto en un capullo de seda. Junto a unos cuanto supervivientes deberán hacer frente a una terrible plaga de monstruosos insectos.

69 |100

Estrellas: 4

Infestation

Apenas cinco minutos de metraje (suficientes para facilitarnos una escueta carta de presentación del protagonista) ¡¡¡y empieza la acción!!!

Infestation, película independiente escrita y dirigida por Kyle Rankin, se suma así a la moda imperante de no facilitar ninguna información concluyente sobre las razones que nos conducen hasta el leit motiv de su trama: una delirante (y divertida) invasión de bichos mutantes que desprende un delicioso aroma a las lejanas y añoradas monster B-movies de los cincuenta (Them, Tarántula… con permiso de revisitaciones más actuales como la estupenda Arac Attack, 2002).

Cooper es un teleoperador con muy poco apego al trabajo. A punto de ser despedido por enésima vez, Cooper despierta en la oficina débil y envuelto en una especie de fina tela de seda. La ciudad (y quién sabe si el mundo entero…) ha sido tomado por unos insectos gigantes con aspecto de cucarachas. Nuestro héroe, junto a un reducido grupo de supervivientes, deberá hacer frente a la amenaza.

Siguiendo el ejemplo de Infestation, no me andaré por las ramas: la película de Kyle Rankin es una auténtica delicia. En una reciente entrevista, el director norteamericano declaró que su única intención al afrontar un proyecto como Infestation era la de crear una película de monstruos, al estilo de la vieja escuela, y que resultara lo más fresca, divertida y “cool” que fuera posible… Os puedo asegurar que, en buena parte, ha logrado su objetivo.

Infestation es una inteligente combinación de acción, horror (en menor medida), humor (en mayor medida), y nostalgia. Todo ello ejecutado bajo los estrictos límites impuestos por una producción de bajo costo, pero con un resultado final que destaca muy por encima de sus restricciones presupuestarias.

La historia es harto sencilla y abarca a un reducido número de supervivientes luchando por salir con vida del contratiempo que les ha supuesto encontrarse en mitad de una invasión de monstruos-insectos.

A partir de aquí, todos en Infestation tienen su parcela de protagonismo. Por supuesto los monstruos, una suerte de enormes cucarachas mutantes que son una mezcla de efectos CGI y fabricación artesanal, quedando el resultado final más cercano al cartón-piedra que a la última revolución en creación digital. Y esto último no es, ni mucho menos, una recriminación. Todo lo contrario. El diseño de los monstruos es magnífico, y su aire retro encaja a la perfección con ese homenaje a las viejas monster-movies de los 50 que señalaba al principio de esta reseña. Salvando las distancias, es algo similar a lo que hizo recientemente Frank Darabont en su espectacular adaptación de La Niebla, de Stephen King; y está en las antípodas de los desastrosos mutantes del Soy Leyenda, de Francis Lawrence.

Las secuencias de acción en las que participan los monstruos, sin llegar en ningún momento a ser espectaculares, sí mantienen un acertado ritmo y ofrecen suficientes alicientes como para no desmerecer al resto de la propuesta.
Una especial mención a los impresionantes bichos-humanos, una deforme criatura que nace a consecuencia de la picadura del bicho sobre un humano y que mezcla “lo mejor” de ambas razas en un único organismo. El bicho-humano supone la nota más terrorífica de Infestation, además de traernos ecos –de nuevo salvando las enormes distancias- de esa obra maestra que es La Cosa, de John Carpenter (The Thing, 1982).

Por otro lado los supervivientes, en cuya descripción individual y lazos que se establecen entre los mismos, Kyle Ranking fundamenta gran parte de la fuerza de Infestation.

Pese a que al sobrevolar por las distintas personalidades que se dan cita en Infestation uno pueda pensar que la totalidad de los personajes de la película no hacen más que responder a gastados clichés y arquetipos incapaces de despertar el menor interés (la chica guapa pero estúpida, la chica menos guapa pero mucho más inteligente, el forzudo de buen corazón…), a poco que nos esforcemos un poquito en darles una oportunidad a cada uno de ellos, seremos recompensados con divertidísimos instantes que van desde las ansias de sexo de una de las chicas (cómo único medio a su alcance para sobrellevar el miedo) hasta un severo padre eternamente decepcionado por la actitud de su despreocupado hijo.

A destacar el trabajo del actor Christopher Marquette, quién tiene a su cargo uno de esos papeles (Cooper) susceptibles de convertirse en una auténtica carga difícil de soportar para el espectador (suyas son el 90% de las frases ocurrentes del guión de Infestation), pero que finalmente supera el trance con una naturalidad pasmosa, dibujando a un personaje que no solamente se esfuerza por parecer gracioso, sino que, en muchas ocasiones, acaba siéndolo.

Infestation es un sencillo pero ineludible ejercicio de diversión Serie B plagado de acción, humor, personajes entrañables y monstruos añejos. Cine de doble sesión de un viernes noche, acompañada de palomitas, un “refresco de cola” (un eufemismo para evitar hacerle publicidad a coca-cola… soy adicto), y buena compañía. Bienvenida sea la plaga…

Lo mejor: la sencillez de la propuesta, en este caso, juega a su favor. Simple entretenimiento de serie B con magníficos monstruos y divertidos protagonistas. Nada más… y nada menos.

Lo peor: quizás su falta de pretensiones acabe jugando en su contra. Para algún aficionado puede resultar “demasiado” simple.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Infestation" en VOSE.

Bloody Mirrors (4)

Una cita con Bloody Mirrors

Como ya sabéis Bloody Mirrors, la última producción de los amigos de Vicent Films, con Sergio Morcillo a la cabeza, y basado en un relato de Antonio Reverte (alma máter de Terrorynadamás) participará en el concurso de cortometrajes del inminente Festival de Sitges.

Pues bien, la fecha final de la cita ya está confirmada: Sergio y los suyos estarán presentes en el edificio Miramar de Sitges (Brigadoon) el próximo 4 de Octubre a las 20:00.

Así que todos los que deseéis asistir a la cita de Bloody Mirrors en Sitges no olvideis aplaudir a rabiar tras la proyección del corto (para que los jueces se den cuenta de lo mucho que os ha gustado), y aprovechad para saludar a Sergio y Antonio y decirles que vais de parte de Almas Oscuras (quizás os inviten a una cerveza... o no).

Os dejo con tres pósters promocionales en exclusiva de Bloody Mirrors y un video sobre su presentación en Madrid.
Si queréis saber más cosas de Bloody Mirrors y ver el cortometraje, pulsad aquí.

Pesadilla en Elm Street

Trailer del ¿esperado? remake de Pesadilla en Elm Street

La gente de Platinum Dunes, con el inefable Michael Bay a la cabeza, producen A Nightmare On Elm Street (Pesadilla en Elm Street), remake del clásico homónimo dirigido por Wes Craven en 1984 que supuso el nacimiento de uno de los grandes mitos del cine de horror moderno: Freddy Krueger.

Tras las cámaras, el debutante Samuel Bayer, prestigioso realizador de videos musicales y piezas de publicidad entre cuyos trabajos destaca el no menos mítico video-clip "Smells Like Teen Spirit", de Nirvana.

La sinopsis oficial de la película la sabemos de memoria: Un grupo de jóvenes vecinos de un barrio suburbano tienen algo en común: todos son acosados por Freddy Krueger, un desfigurado asesino que les da caza durante sus sueños. Mientras permanecen despiertos, pueden protegerse los unos a los otros... pero al dormirse, no hay escapatoria.

Cómo suele ocurrir en estos casos tengo sentimientos contradictorios. Por un lado ardo en deseos de ver nuevamente a Freddy Krueger en una pantalla de cine. Lamento que la nueva Pesadilla en Elm Street haya prescindido del gran Robert Englund; sin embargo creo que la elección de Jackie Earle Haley como nuevo (y siniestro) Krueger resulta de lo más acertada. A Jackie Earle Haley le debemos los mejores momentos del Watchmen de Zack Snyder, escondido tras la máscara del expeditivo Rorschach.

Sin embargo dudo que, en el supuesto de que la franquicia renazca de sus cenizas y tengamos pronto una nueva secuela (algo que está a punto de suceder con la saga de Viernes 13 tras el éxito del remake de Nispel), Jackie Earle Haley pueda evolucionar hacia un Freddy Krueger más socarrón e irónico, como el que supo componer Robert Englund en las sucesivas secuelas de la película original.

Por otro lado, algunas de las imágenes que podemos ver en el trailer nos remiten directamente a la primera pesadilla de Wes Craven (lo cual, hasta cierto punto, es lógico, tratándose de un remake); y en este punto llegamos al auténtico meollo de todo este asunto: ¿es necesario realmente un remake de Pesadilla en Elm Street? Estamos deseando ver de nuevo a Freddy Krueger en acción, pero ¿no hubiera sido mucho más honesto -y atractivo- realizar una nueva entrega de la serie en lugar de escudarse en el remake de la película que dio orígen a la saga?. Soy fan de la película de Craven, pero también lo soy en gran medida de sus posteriores secuelas (en especial la 3ª y 4ª entregas, dirigidas por Chuck Rusell y Renny Harlin respectivamente), por lo que creo que asistir a una nueva entrega de la serie, que abriera nuevos caminos al personaje, hubiera sido la mejor forma de reencontrarnos con nuestro querido hombre del saco. En lugar de eso tendremos que "conformarnos" con un Krueger más oscuro que nunca y con escenas como la de la garra saliendo del baño o las niñas saltando a la comba (ambas aparecen en el trailer)... escenas que, por otro lado, ya hemos visto antes. Así es el mundo de los remakes...

El estreno de A Nightmare on Elm Street en los USA está previsto para el próximo 30 de Abril de 2010.

Premio Dimension Fantastica

Almas Oscuras premiado con el James Wallestein World Award Web Five Stars

Premio Dimensión Fantástica Almas Oscuras ha sido premiado con el James Wallestein World Award Web Five Stars al "Blog Revelación" de la temporada.

El James Wallestein World Award Web Five Stars es un premio que, cómo su nombre bien indica, concede anualmente James Wallestein, propietario del magnífico blog Dimensión Fantástica, dedicado al cine de terror y fantástico, y especializado en recuperar todas aquellas rarezas de las que habíamos oído hablar en alguna ocasión pero de las que nunca más supimos.

Por supuesto quisiera agradecerle personalmente a James Wallestein la concesión del premio a Almas Oscuras, las cariñosas palabras que le dedica al blog en Dimensión Fantástica y, sobre todo, el hecho de que, apenas hace un año, en los inicios de Almas Oscuras, un servidor recibiera valiosos consejos de James que me fueron de gran ayuda a la hora de sacar adelante el proyecto.

Y, finalmente, aprovecho la ocasión para hacer extensible el premio a todos aquellos que habitual o esporádicamente visitáis Almas Oscuras, y en especial a todos aquellos que con vuestros comentarios contribuís a que Almas sea un lugar mejor y más interesante.

Grotesque

Bienvenidos al ultragore japonés

Grotesque

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  • Título original: Gurotesuku
  • Nacionalidad: Japón | Año: 2009
  • Director: Kôji Shiraishi
  • Guión: Kôji Shiraishi
  • Intérpretes: Tsugumi Nagasawa, Hiroaki Kawatsure, Shigeo Ôsako
  • Argumento: Una joven pareja, Aki y Kazuo, son secuestrados, cuando pasean por la calle, por un sádico demente que los encierra en un sótano y los somete a degradantes torturas, degradación y toda clase de mutilaciones.

60 |100

Estrellas: 3

Grotesque

Pornografía de la violencia. No se me ocurre en este instante un mejor término para describir Grotesque. Si la pornografía es el género artístico que muestra con detalle escenas de carácter sexual para excitación de quien las contempla; tan sólo debemos reemplazar “sexo” por "violencia extrema", y el resultado obtenido será algo muy cercano a Grotesque. Y si me apurais ni tan siquiera es necesario eliminar el sexo de la ecuación, porque Grotesque también tiene sexo… sexo putrefacto, doloroso, sucio y enfermo; en definitiva, sexo acorde con el resto de la propuesta.

Olvidaos del reciente torture-porn, una etiqueta cuyos límites de explicitud de la violencia quedan muy lejos de lo ofrecido por Grotesque. Si de encontrar referentes se trata, deberíamos buscarlos en rincones tan radicales y oscuros como la serie Guinea Pig o el ultragore alemán.

Grotesque, escrita y dirigida por el japonés Kôji Shiraishi, son setenta minutos de torturas, humillaciones, vejaciones, violaciones, mutilaciones, desmembramientos, sadismo, crueldad y, en definitiva, violencia extrema (tanto psíquica como, sobre todo, física).

El planteamiento es minimalista. Dos jóvenes que acaban de tener su primera cita son secuestrados y torturados por un mad doctor que se excita llevando a sus víctimas hacia los límites de la humillación, el dolor y el sufrimiento. La única posibilidad de supervivencia pasa por plantear el sacrificio personal cómo una vía para salvar la vida de un ser querido.

Es complicado afirmar que Grotesque me gustó (y lo hizo, aunque sin llegar a entusiasmarme), por la sencilla razón que si lo hago, me veo en la obligación de justificar mis palabras, y no es fácil.
Y me gustaría justificarlas más allá de los aciertos visuales de la película, de su excelente fotografía, sus impresionantes y realistas efectos gore, el magnífico uso de una banda sonora clásica que sirve de excelente contrapunto a las imágenes, la esforzada labor de los actores o su imaginativo (y liberador) final.

Antes he mencionado la pornografía como un arte (o un género artístico) que busca la excitación de quién lo contempla a través de explícitas escenas de sexo.
Es obvio que hubo algo en aquella sucesión de brutales estampas, que jugaban a descomponer en pedazos muy pequeños el alma y el cuerpo de un ser humano, que me atrajo. No me excitó en absoluto (al menos no en el sentido en que puede hacerlo la pornografía), pero me atrajo. Algo que me retuvo pegado a la pantalla y mantuvo férrea mi curiosidad por conocer dónde estaba dispuesta a establecer Grotesque sus propios límites (si es que estaba realmente dispuesta a ello).

Quizás sea hora de buscar una justificación como consumidores de este tipo de productos (o quizás no). Hay caminos fáciles para hacerlo. Desde que el hombre es hombre (y desde que el cine es cine) la violencia, en mayor o menor medida, nos ha fascinado. Forma parte de nuestra naturaleza humana, y por muy polémico y censurable que pueda resultar intentar otorgarle a una expresión manifiestamente brutal y atroz la categoría de arte, lo cierto es que, la mayoría, seguimos sintiéndonos atraídos por la exposición gráfica de la violencia (por supuesto con sus filtros, sus niveles y sus graduaciones… no estoy afirmando, en absoluto, que a todo el mundo deba gustarle una propuesta tan limítrofe como Grotesque).

Pero, por encima de cualquier explicación que apele a las debilidades o circunstancias de nuestra propia naturaleza a la hora de sentirnos atraídos por este tipo de experiencias, siempre nos sentiremos protegidos por el argumento que todo lo puede y todo lo justifica: Grotesque es ficción. Todo lo que ocurre en Grotesque es falso, irreal. Tras todo ese cúmulo de imágenes atroces y enfermizas hay un director, unos actores, unos iluminadores y un director de fotografía (que, por cierto, realiza espléndidamente su trabajo). Quizás este hecho no justifique, por sí solo, lo reprobable y censurables que resultan algunas de las imágenes de Grotesque; pero a nosotros, cómo espectadores afines a este tipo de propuestas (quiénes lo sean), debería bastarnos. Cómo espectadores potenciales de ficciones violentas y brutales, jamás deberíamos sentir la necesidad de justificarnos.

Soy aficionado al cine violento, incluso al cine extremadamente violento (aunque no devoto), al cine gore… pero le doy tanta importancia a los conceptos “violencia”, “extrema” y “gore” como al término cine (entendido como una manifestación artística que nos muestra unos hechos ficticios –aunque puedan estar basados en la realidad-, y sin querer entrar en el abominable fenómeno de las snuff-movies).

Grotesque es violencia extrema. Gore extremo. Sin coartadas de ningún tipo. Quizás puro sensacionalismo de baja estofa. Y aún así me gustó (aunque dudo que vuelva a verla). Sus imágenes de desorbitada violencia me atraparon.

Quien sienta deseos de arrojar sobre Grotesque todo tipo de reproches morales tiene las puertas abiertas de par en par para hacerlo. Pero que nadie olvide que por muy abyecto, degradante, infame y censurable que a algunos les pueda parecer lo ofrecido por una película como Grotesque, deberíamos tener siempre la posibilidad de decidir qué es lo que queremos ver y lo que no (la distribución de Grotesque ha sido terminantemente prohibida en Gran Bretaña).

No es una película que pueda recomendaros (a riesgo de resultar su visión demasiado hiriente para algunas personas). He intentado dejar claro qué es lo que nos ofrece un producto como Grotesque. A partir de ahí… la decisión es vuestra.

Lo mejor: la radicalidad de la propuesta en general y el excelente giro de los acontecimientos a mitad de película.

Lo peor: la secuencia de vejación sexual casi pudo conmigo.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Grotesque" en VOSE.