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Los hombres topo quieren tus ojos

... y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp.

Hace ya unos días Bob Rock, un buen amigo del blog, me mandó un email recomendándome la lectura de un libro que recopilaba relatos de terror de los años treinta. Tras leer su recomendación creí oportuno compartirla con todos vosotros, así que, abusando de su confianza, le pedí a Bob Rock que me permitiera publicar su recomendación en Almas. Bob Rock accedió, así que aquí os dejo su recomendación de "Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp"

Los hombres topo quieren tus ojos "Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp" es un recopilación de relatos de varios autores de los años treinta generalmente enmarcados en un ambiente aparentemente sobrenatural y terrorífico. Relatos que con un desarrollo de novela negra llegan a un cierre siempre rocambolesco donde se descubre que detrás de todos los crímenes, asesinatos, violaciones y demás muestrario de horrores que se suceden, esta la mano del ser humano. La violencia es muy gráfica en las historias, al fin al cabo surgieron a la sombra del Gran Guiñol francés, y cuando digo que es muy gráfica me refiero a que la sangre parece que nos vaya a manchar al leer el libro. Imaginad toda la galería de doctores chiflados, sectas satánicas, granjeros endogámicos, mujeres fatales y detectives rudos que podais...todos caben en este libro.

Por lo visto, este tipo de historias fueron muy populares entre los años 1935 - 1940 (aprox.); generando, incluso, un subgénero dentro de la narrativa pulp llamado "weird menace" ó "amenaza extraña". Nombre que sintetiza la atmósfera de los relatos de forma bastante precisa.
A pesar de ser cuentos de los años treinta, podría decirse que son claramente la semilla primigenia del genero slasher, psychokiller y giallo. El encanto particular que tienen, es la inocencia de la época en el tratamiento del erotismo, la tortura y la violencia, incluso tratándose de la violencia extrema comentada. Amén de que cualquier amante del terror disfrutará como un crió con las depravaciones escritas. Eso sí, al ser literatura popular se trata de un libro reflejo de la época de sus cuentos con lo que hay que tener estomago tanto para la misoginia como para el "american way of life" del momento.

Los relatos se ven apoyados muy dignamente por una introducción cada una; así como un prologo donde el editor, Jesús Palacios, desgrana un poco la génesis de esta corriente narrativa bastante efímera y sus conexiones con el cine de terror actual.

Para más información podéis visitar la página Tercera Fundación.

Pongale otra compadre!

La sección de relatos de terror es, sin duda alguna, una de las que más satisfacciones me está proporcionando desde que inicié mi andadura en Almas.

En esta ocasión tengo el honor de contar con la colaboración de Arnoldo Ferrada, que desde chile nos trae ¡Póngale otra compadre!, un relato incluído en su libro de cuentos "Avisos Clasificados".
Arnoldo trabaja impartiendo talleres de apreciación cinematográfica a alumnos de secundaria. Es un apasionado de la escritura desde los 12 años, y ha escrito dos novelas: Perra de leche (2006), y Perra Leche (2007). También tiene en su haber un total de cinco poemarios: La sensible muerte de la personalidad (2006), una recopilación de poemas de entre 1990 y 2006, Escritos del matadero (2007), Gusanos de Adobe (2007), Desenfunda y encaja (2007), y Sangre menstrual (2008), todos inéditos.

Y por supuesto Arnoldo también es un gran aficionado al cine fantástico y propietario del impresionante blog fantasmatadero.blogspot.com.
Por mi parte sólo me queda agradecerle a Arnoldo su colaboración en Almas Oscuras.

Carriers

Nuevos datos sobre el fin del mundo

Carriers

Carriers poster Demasiado tiempo sin actualizar la información sobre "Carriers", la película post-apocalíptica dirigida a cuatro manos por los hermanos Álex y David Pastor (en mi anterior post dedicado a "Carriers" incluso señalaba el 22 de mayo pasado como posible fecha de estreno -sic-).

Para poner remedio a esta situación os traigo nuevas fotografías de "Carriers", un nuevo poster de la película, un nuevo trailer (el del anterior post fue borrado de youtube), y una fecha de estreno en España que parece confirmada: el próximo 11 de Septiembre.

Y para quién no sepa nada de su argumento, un recordatorio: "Carriers" nos cuenta la apocalíptica historia de un virus mortal que se ha extendido por la Tierra. Cuatro jóvenes se dirigen a una apartada playa del Golfo de México en la que se refugiarán hasta que pase la epidemia. Cuando su coche se estropee en una aislada carretera, empezará una desesperada huída en la que se enfrentarán a niños infectados, médicos homicidas, enloquecidos supervivientes, perros rabiosos y, finalmente, los a unos contra los otros.

Daybreakers

Hay que buscar la manera de que vampiros y humanos convivan en armonía

Daybreakers

Debo reconocer que tras las primeras imágenes que corrieron por la red, mi primera impresión sobre "Daybreakers", película de temática vampírica dirigida por Peter and Michael Spierig (responsables de esa simpática serie Z titulada "Undead"), no fue muy buena.

Tras ver el trailer la cosa se ha animado. Además la propuesta parece lo suficientemente comercial (a tenor de buena parte de su reparto: Ethan Hawke, Sam Neill, William Dafoe) que, con algo de suerte (nunca se sabe), quizás llegue a estrenarse en salas de cine.

Os dejo el argumento y el trailer de "Daybreakers", a ver que os parece.
Año 2019. Un plaga desconocida ha transformado a la gran mayoría de la población en vampiros. La humanidad está al borde de la extinción. Los vampiros cazan a los pocos humanos supervivientes y los confinan en granjas para almacenar su sangre. Pero dicha solución, a medio plazo, no es factible. Los vampiros deben encontrar un substituto a la sangre humana. Un grupo de investigadores vampiros han llevado a cabo un relevante descubrimiento, capaz de garantizar la supervivencia de la raza humana.

Boy Eats Girl

Chico conoce chica. Chico se enamora de chica. Chico se come a chica

Boy Eats Girl

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  • Título original: Boy Eats Girl
  • Nacionalidad: Irlanda | Año: 2005
  • Director: Stephen Bradley
  • Guión: Derek Landy
  • Intérpretes: Laurence Kinlan, Samantha Mumba y Sara James
  • Argumento: Un chico fracasa en su intento de declararle su amor a su mejor amiga. A continuación comete un trágico error. Pero regresa convertido en un zombi que expandirá el horror en la comunidad.

62 |100

Estrellas: 4

Boy Eats Girl

"Boy eats girl" es una comedia zombi. Una de tantas que quizás tengamos la oportunidad de disfrutar en breve. La lista es prácticamente interminable… ¡ooops! Me temo que hace escasos días inicié una reseña con estas mismas palabras (la vilipendiada "Last of the Living"). Y es que últimamente tengo la impresión de que las películas de horror se dividen entre aquellas que podríamos incluir en el subgénero de las parodias zombis, y las que no.

Al menos "Boy eats girl", producción irlandesa de bajo presupuesto dirigida por Stephen Bradley, cuenta con el mérito de no pertenecer a la más reciente hornada de películas de temática zombi que intentan (y no siempre lo consiguen) parodiar el género.

"Boy eats girl" es una producción de 2005 que en el momento de su estreno llamó la atención positivamente en un buen número de festivales especializados, pero que a mediados del 2009, y para ser respetuosos con la tradición, todavía no ha disfrutado de un merecido estreno en el mercado doméstico español.

Una muerte repentina desemboca en un precipitado y torpe ritual de resurrección. Pero algo ha salido mal y, bocado tras bocado, el pueblo sufre una imparable plaga de zombis.

Así de sencillo. "Boy eats girl" persigue lo que podríamos denominar “la esencia” de la comedia juvenil zombi.
Todo aquello que no pueda encajar fácilmente dentro de los parámetros de una comedia juvenil, infestada de zombis, y generosa en gore; queda, automáticamente, descartado de "Boy eats girl".

Esa es la razón por la que Stephen Bradley condensa el metraje de "Boy eats girl" -en una encomiable demostración de capacidad de síntesis- en unos ajustadísimos 75 minutos en los que, como no podía ser de otra manera, la película siempre va al grano y ofrece, única y exclusivamente, todo aquello que realmente se espera de ella: comedia juvenil + zombis + gore. Todo lo demás sobra. Una muestra: Stephen Bradley finiquita una secuencia de muerte y posterior resurrección en apenas un minuto. Incluye dicha escena porque no tiene más remedio. Porque la necesita. Porque sin ella la trama quedaría coja. Pero sabe que la escena no aporta nada a su particular santísima trinidad (comedia, zombis, gore), así que la despacha a la velocidad de la luz.

"Boy eats girl" da comienzo con una interminable retahíla de tópicos y clichés propios de las comedias adolescentes norteamericanas. ¿Qué necesidad hay, bajo este contexto, de desarrollar adecuadamente a los personajes? Ninguna. A todos ellos les conocemos sobradamente: el guapo y tímido protagonista que no reúne el valor suficiente para declararse a su mejor amiga, la guapa protagonista dispuesta siempre a defender su castidad, el amigo estúpido objeto de todas las bromas, la zorra cachonda y lasciva…

Una sola línea de diálogo es suficiente para reconocer y poner a cada uno de ellos en su sitio. Y una vez todos los personajes entran en escena, se aposentan (para lo cual "Boy eats girl" se toma muy poco tiempo), y una minúscula trama queda establecida; la película empieza a rodar cuesta abajo y con el piloto automático en marcha. Chiste, zombis y sangre. Chiste, zombis y tripas. Chiste, zombis y desmembramiento masivo de muertos vivientes… y así, sin apenas descanso, sin tiempo para tomar aire, llegamos hasta el final.

Interpretaciones mediocres (hay que ver lo sosa que está la protagonista), correctos maquillajes, zombis cuya agilidad sacará de quicio a papá Romero, una historia sin pizca de originalidad, algunas sanas carcajadas, algo de fun-gore salvaje y disfrutable, un meritorio aspecto visual y una secuencia final que nos traerá el irremediable recuerdo de uno de los momentos más célebres del “Braindead, Tu madre se ha comido a mi perro” de Peter Jackson.
Lo cierto es que poco más se puede añadir de una película como "Boy eats girl". No hay espacio para la novedad o la originalidad, y en realidad "Boy eats girl" no persigue ni lo uno ni lo otro.

Todos aquellos fanáticos del cine de muertos vivientes que todavía tengan fuerzas para devorar un nuevo fast-food zombi, tienen en "Boy eats girl" una cita ineludible (de la misma forma que también la tuvieron con el "Dance of the Dead" de Gregg Bishop). Quiénes ya esten cansados de la pareja de baile comedia/zombis, les recomiendo que se olviden de "Boy eats girl".

Insisto: comedia juvenil, zombis y gore; y todo ello comprimido en apenas 75 minutos de película. Creo que queda bastante claro ¿no?

Lo mejor: Divierte.

Lo peor: Una vez vista se olvida.

Red Sands

Soldados aburriéndose al calor del desierto

Red Sands

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  • Título original: Red Sands
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Alex Turner
  • Guión: Simon Barrett
  • Intérpretes: Shane West, Leonard Roberts, Aldis Hodge
  • Argumento: Una patrulla de soldados norteamericanos debe vigilar una carretera en mitad del desierto. Sin ni siquiera saberlo, despiertan la ira de un Djinn, un ancestral demonio que odia a los humanos.

13 |100

Estrellas: 1

Red Sands

Creo que me repito. En realidad estoy seguro de ello.
Sólo hay un pecado capital que ninguna película de horror debería cometer bajo amenaza de pudrirse en el infierno del olvido. No se trata de que la película no cause miedo, o que la historia sea un cúmulo de insensateces y que no haya por dónde agarrarla. Ni siquiera me estoy refiriendo a que no disfrute de un ápice de originalidad, o que los efectos especiales no estén a la altura, o que los actores realicen su trabajo de forma pésima…

Nada de eso. El único y verdadero pecado capital es el del aburrimiento. Una película de horror jamás debería ser aburrida. Uno nunca debería verse tentado a mirar de reojo su reloj a mitad de película, deseando que el suplicio llegue a su fin y todo acabe con un sueño reparador que nos ayude a olvidar una mala experiencia.

"Red Sands" es la historia de siete soldados del ejército norteamericano cuya misión consiste en vigilar una carretera abandonada en mitad del desierto. Existe la sospecha de que dicha vía es utilizada por un comando de Al-Qaeda como lugar de paso.
La misión discurre con absoluta normalidad (y sin sobresaltos) hasta que un ignorante soldado raso decide emprenderla a tiros con una misteriosa figura de mujer esculpida en la roca de una montaña.
Por supuesto, su acto de insensatez (y de incultura) provocará el lógico despertar de un “Djinn”, una criatura perteneciente a la mitología pre-islámica creada por Dios con anterioridad a cualquier otro ser vivo. Los “Djinn”, dotados de la cualidad de adoptar cualquier forma deseada, odian a muerte a los humanos (y mucho más si estos le despiertan de un apacible sueño de miles de años).

La cosa, de buenas a primeras, no podía ser más prometedora, al menos para quien escribe estas líneas. La sola idea de mezclar dos géneros tan marcados y con tanta tradición a sus espaldas (y, en definitiva, dos géneros que me encantan) como son el bélico y el terror sobrenatural, suponía la esperanza -más allá del horrible póster que promociona la película- de darme de bruces con una propuesta sugerente, original y alejada de la vulgaridad y la trivialidad en el que se ha visto sumergido gran parte del cine de horror en los últimos años.

Mi primera reacción cuando me llegaron las primeras noticias sobre "Red Sands" fue pensar: “no se trata de un slasher, ni de una película de zombis… tampoco es un remake ni una secuela… sino una historia sobrenatural ambientada en un conflicto bélico moderno… tengo que verla cuanto antes”.

Pero no es la primera vez que me ocurre. Ni tampoco será la última.
Todas las excelentes expectativas que me fui formando alrededor de la película se derrumbaron con la misma rapidez con la que fueron creadas.

Efectivamente, el total e insoportable aburrimiento se adueña de "Red Sands" prácticamente desde su mismo inicio. Nada logra salvarla del sopor y el letargo en el que nos vemos sumidos a causa de una incesante retahíla de diálogos trasnochados en los que tienen cabida todos los tópicos habidos y por haber: conflictos raciales entre los miembros de la unidad, evocar a las novias que quedaron atrás, supuestas muestras de virilidad que desembocan en comentarios sexuales y sexistas de muy baja estofa (y sin puñetera gracia), e infinidad de comentarios sobre lo duras que resultan las condiciones de vida en el desierto y lo cabrones que llegan a ser los terroristas que se esconden bajo sus piedras (por cierto, no tengo ni idea de dónde se ha rodado la película –ni me he molestado en averiguarlo-, pero no recuerdo haber visto un desierto tan poco amenazador y tan falto de carisma –si es que a un desierto se le puede valorar su carisma- como el de "Red Sands").

De forma que, entre bostezo y bostezo, la única esperanza que nos va quedando es que la presencia del esperado "Djinn" anime la función y consiga salvar "Red Sands" de la quema. Pero como supongo que ya habréis adivinado, eso es algo que nunca llega a suceder.

No os diré en que forma se materializa el "Djinn", aunque si le echáis un breve vistazo al desastroso póster antes mencionado podréis averiguarlo con cierta facilidad. Lo que realmente importa es que el supuesto horror sobrenatural que la presencia del "Djinn" debería insuflar a la historia, nunca llega a materializarse.

Las acometidas del "Djinn" se traducen en diversas secuencias oníricas en las que los pecados de guerra que atormentan a cada uno de los soldados cobran vida ante sus propios ojos… una y otra vez, hasta sumergirlos en un estado de profunda locura.

Nuevamente una idea que a priori se me antoja interesante, se ve lastrada y condenada al fracaso a causa de un pésimo desarrollo en el que Alex Turner, director de "Red Sands", asume muy pocos riesgos y no logra, en ningún momento, transmitir la energía, la firmeza, e incluso la imaginación necesarias para que dichas secuencias funcionen.

En lugar de ello tenemos a una serie de personajes deambulando sin sentido por la arena del desierto, haciendo frente a sus mayores temores (temores que nunca acaban transmitiéndose al espectador), y corroborando que "Red Sands" no es, en absoluto, la película que esperábamos.

Y lo peor está todavía por llegar. Cuando el "Djinn" enseña, por fin, su primigenia y monstruosa forma , unos cochambrosos efectos CGI te obligan a desear que la criatura nunca hubiera mostrado su peor cara.

En definitiva, "Red Sands" es una soporífera muestra de horror sobrenatural y cine bélico que viene a sumarse a las numerosas decepciones que vengo experimentando en los últimos tiempos. Necesito unas vacaciones.

Lo mejor: ummmm... ¿que salen soldados?

Lo peor: Aburre a las rocas del desierto.

Punch

Dios y el Diablo juegan al exploitation

Punch

"Punch" es un proyecto independiente que verá la luz como largometraje y comic al mismo tiempo. La película, dirigida por Jay Cynik, cuenta la historia de Brank, líder de los "The Teenage Mod Murder Squad”, una banda de motociclistas punks, y Punch, cabecilla de los “The 4-Barrel Felons”, una banda de musculosos automovilistas rockabillies. Ambos son rivales de toda la vida. Ahora, ambos han sido escogidos por Dios y el Diablo para iniciar una cruenta guerra que determinará el destino de la humanidad.

Puro cine exploitation que se publicita con la frase "Fast cars. Faster Women. Blood, Guts, and Gore!" (algo así como "Coches rápidos, mújeres más rápidas. Sangre, tripas y gore!"). Y por si no bastara con la frasecita de marras, el trailer lo deja bien claro: desierto, coches, motos, pistolas, tetas y sangre. ¿Quién se apunta a "Punch"?