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Alien Raiders

La invasión empieza en un supermercado...

Alien Raiders

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  • Título original: Alien Raiders
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Ben Rock
  • Guión: Julia Fair, David Simkins
  • Intérpretes: Carlos Bernard, Mathew St. Patrick, Courtney Ford
  • Argumento: Un grupo de asalto toma por la fuerza un supermercado. Lo que en principio parecía un simple robo, pronto se convierte en una misión mucho más terrorífica de lo que nadie podía imaginar. Los asaltantes buscan el orígen de lo que parece ser una infección..

50 |100

Estrellas: 3

Una verdadera lástima.
"Alien Raiders" tenía muchas posibilidades de convertirse en la serie B revelación del 2008 (tal y como lo fue “Feast” en el 2005). Y lo cierto es que ha estado muy cerca de conseguirlo.
En realidad podemos ver en "Alien Raider" un esclarecedor compendio de lo que debe y lo que no debe ser una buena película de serie B.

Ben Rock, director de "Alien Raiders", parece tener las cosas muy claras desde un principio, y hace méritos para ser considerado un alumno aventajado en el actual panorama del cine independiente de género.

No hay dinero. Tampoco hay tiempo. Hay que agudizar el ingenio, ya que las cosas tienen que ser rápidas y baratas –no queda otro remedio-.

Ante la imposibilidad de contar con un actor estrella sobre el que recaiga todo el peso de la acción, Ben Rock decide reclutar a un solvente elenco de actores provinentes del mundo de la televisión (24, Prison Break, Mentes Criminales, Six Feet Under...), entre los cuales destaca el nombre Carlos Bernard, conocido por su carismático rol de Toni Almeida en una de las mejores series televisivas de las últimas décadas: 24.
La apuesta es un total acierto, y todos y cada uno de sus actores cumplen a la perfección con su cometido.

Alien Raiders

Por otro lado, la escasez de recursos impide un despliegue técnico y de efectos que haga justicia a la película, de forma que se hace necesario buscar vías alternativas. Sugerir en lugar de mostrar. Centrarse en ofrecer una trama interesante, unos personajes fuertes y con carácter, y unos diálogos trabajados que nos ayuden a entrar en la historia. Y de nuevo, Ben Rock, parece lograr su objetivo durante, prácticamente, la mitad del metraje.

Tras un arranque espectacular (el asalto al supermercado), "Alien Raiders" construye una interesante y sólida trama que gira entorno a la búsqueda y captura del sujeto infectado. Las relaciones que se establecen entre las víctimas y sus captores -cuyas intenciones no están nada claras- son el principal aliciente de una película que se nos presenta como una seria y respetuosa revisitación del clásico de John Carpenter “La Cosa” (The Thing).

La historia consigue atraparte. Despierta el interés por saber qué ocurrirá a continuación. Cuál será el próximo paso. Las dosis de suspense son óptimas, y la información se va dosificando de manera adecuada. Y, mientras todo esto ocurre, la película sigue avanzando con un ritmo preciso y acertado. Ni siquiera las tópicas escenas de negociación entre policias y raptores consiguen empañar el correcto desarrollo de la trama.

Incluso la racanería argumental de "Alien Raiders" parece, en ocasiones, ser un mal menor que no consigue hacer mella en la película (aunque seguro que en este punto saldrán voces totalmente discordantes). "Alien Raiders" no explica prácticamente nada. No sabemos nada sobre el orígen de la amenaza, o sobre el orígen del equipo de científicos y militares que asalta el supermercado. Se nos plantea una historia, y se nos presentan una serie de personajes y situaciones que nos despiertan un buen número de dudas y preguntas; que no encontrarán respuesta alguna en Alien Raiders. Por mi parte, logré apartar momentáneamente esas dudas, en favor de una historia que lograba mantener mi interés con cierta facilidad (aunque puedo entender que, para muchos, sobrellevar esas carencias argumentales suponga un esfuerzo demasiado elevado).

Pero, por desgracia, todos estos aciertos se van diluyendo poco a poco, hasta el punto de que "Alien Raiders" parece tirar por la borda todo lo conseguido con anterioridad cuando, por fin, la acción, pura y dura, se adueña por completo de la pantalla.
Y es que las carencias y defectos de "Alien Raiders" se hacen muchísimo más evidentes cuando las escenas de acción toman protagonismo. Cuando esto ocurre, Ben Rock opta por apagar las luces y hacer que la cámara tiemble sin control. El resultado es obvio: no vemos nada. Nos debemos conformar con intuir lo que ocurre.

Es imperdonable que una película cómo "Alien Raiders" cuente con tan pocas escenas de acción y que, además, esten todas tan mal resueltas (a excepción de la secuencia que abre la película, por otra parte, la única que no necesita de efectos especiales). La falta de medios no es una excusa válida. La mencionada "Feast" disfrutaba de unas excelentes y entretenidísimas escenas de acción. Incluso cuando su director, John Gulager, optaba por apagar las luces y mover la cámara con excesivo nervio, las escenas de acción seguían siendo terriblemente gozosas.

Un lastre demasiado pesado que convierte a Alien Raider es un producto desequilibrado, irregular y, en cierto modo, decepcionante. Funciona como simple entretenimiento, pero nada más.
En fin... una lástima.

Por cierto, quisiera dedicar este comentario a los amigos de Gore Nation, por su excelente trabajo.

Lo mejor: El inicio, los actores y un guión sólido en la primera mitad de la película.

Lo peor: Cuando la acción hace acto de presencia, la película pierde muchos enteros.

Amor Vampiro

Un nuevo y espeluznante relato del Sr. Pons

Andrés Pons nos trae un nuevo y estupendo relato de terror en el que se mezclan el sexo, la pasión, el amor, el terror, y los pormenores de la filmación de una película de terror de bajo presupuesto.
De nuevo quisiera agradecer al Sr. Pons su desinteresada colaboración en este modesto bloc. Espero que os guste...
Y no os perdais "El Bloc del Sr. Pons"

Fin de curso en Almas Oscuras

Resumen del año y Top 5 de Almas Oscuras

Resumen del año:
Mirrors Los Extraños Llega el final de curso y es momento de sacar algunas conclusiones.
El mainstream norteamericano nos ha dejado pocos títulos reseñables y muchos remakes innecesarios. Entre lo más destacable que ha llegado a nuestras salas de cine: "Los Extraños" (The Strangers, Bryan Bertino), "La Niebla" (The Myst, Frank Darabont), "Doomsday" (Neil Marshall), "Monstruoso" (Cloverfield, Matt Reeves), y el esperado regreso de Alexandre Aja en "Reflejos" (Mirrors), un nuevo y correctísimo remake del director francés que está un escalón por debajo de sus anteriores obras, pero que sigue siendo una de las propuestas más interesantes del año.
M. Night Shyamalan se quedó a medio camino con su particular versión del apocalipsis medioambiental en "El Incidente" (The Happening).

Por otro lado, títulos como "Quarantine", "Llamada perdida" (One Missed Call), "The Eye", o "Una noche para morir" (Prom Night) -todos ellos remakes de películas norteamericanas, asiáticas o española-, navegan entre la carencia total de interés y el absoluto fracaso (artístico, que no de público) de sus propuestas.

El campo de la Serie B ha vuelto a ofrecernos agradables sorpresas. Entre otras, las divertidísimas "Dance of the Dead" y "Jack Brooks Monster Slayer", la extraña y perturbadora "The Signal", la locura sureña de "Trailer Park of Terror", el delicioso slasher "All the Boys Love Mandy Lane", y la desquiciada e inferior continuación de la saga Feast: "Feast II: Sloopy Seconds".
El genial escritor Clive Barker ha visto iniciada la resurrección cinematográfica de su obra con la más que correcta adaptación de su relato "Midnight Meat Train", a la espera de que el próximo año se concreten el remake de "Hellraiser" y la esperada adaptación de "Books of Blood".

Martyrs Fuera de las fronteras norteamericanas, una película sueca ha destacado por encima de cualquier otra propuesta. Se trata de "Déjame Entrar" (Lat den ratte komma in, Tomas Alfredson), la impresionante película basada en la novela homónima de John Ajvide Lindqvist. Una obra de culto instantánea llamada a redefinir el mito vampírico y que ha arrasado en todo festival en el que se ha presentado: Sitges, San Sebastián, Montreal, y Meliés de Oro a la mejor producción fantástica y de terror del 2008.
Esperemos que su estreno en las salas de cine españolas sea inmediato.

Gran Bretaña nos ha dejado títulos interesantes como la solvente "Donkey Punch" y la excelente "Eden Lake".
Y seguimos muy pendientes de la llegada de "Martyrs", del francés Pascal Laugier, cuya brutalidad ha levantado gran expectación en todos los rincones en los que se ha exhibido.

Finalmente, España, tras la irrepetible cosecha del 2007 ("REC", "El Orfanato"), nos ha vuelto a dejar títulos tan destacables como "3 Días", "Los Cronocrímenes" o "Aparecidos".

Top 5 Almas Oscuras:

Favoritas 2008

Os dejo las 5 favoritas de Almas Oscuras:

  1. Déjame Entrar: por ser una obra magistral que combina a la perfección poesia y terror.
  2. La niebla: un sensacional homenaje a las monsters-movies de los 50-60 y un electrizante estudio del comportamiento humano ante el miedo más primario. Ver comentario en el Diario de Darkerr.
  3. The Signal: la propuesta más extraña, arriesgada y perturbadora del año.
  4. Eden Lake: un survival brutal y salvaje con una magnífica Kelly Reilly.
  5. Dance of the Dead: por cumplir sobradamente con su único cometido: ser un entretenimiento puro y duro.

Mutants

La pandemia vírica de "28 Días Después" llega a Francia

Mutants

MutantsPese a que el argumento difícilmente puede resultar menos original (la película podría titularse, sin ningún problema, "28 meses después"), lo cierto es que espero con impaciencia la nueva propuesta de apocalipsis zombie que nos llega desde nuestro país vecino, Francia.

La acción se sitúa en un mundo devastado por una pandemia vírica que convierte a los afectados en primitivas criaturas sedientas de sangre. Sonia y Marco logran refugirarse en una base militar abandonada. Cuando Marco, finalmente, acaba infectado por un mutante y su cuerpo experimenta los mismos cambios que cualquier otro afectado por la enfermedad, Sonia, embarazada, deberá enfrentarse al hombre que ama para lograr su supervivencia y la de su futuro hijo.

El listón está alto en el reciente cine de horror francés. Pero, sin duda, el director de "Mutants", David Morley, cuenta con un material de primera para lograr un survival cercano al subgénero zombie (aunque, nuevamente, estemos ante la variedad del infectado y no del muerto viviente) que se acerque a los resultados de éxitos recientes como "Frontiere(s)" o "Martyrs".

Gutterballs

Una salvaje mezcla de gore y sexploitation

Gutterballs

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  • Título original: Gutterballs
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Ryan Nicholson
  • Guión: Ryan Nicholson
  • Intérpretes: Candice Lewald, Jimmy Blais, Mihola Terizc
  • Argumento: Dos grupos de jóvenes se enfrentan en un partida nocturna de bolos. Un misterioso jugador que responde a las siglas BBK decide entrar en la partida, asesinando cruel y sanguinariamente a todos su rivales en lo que parece un acto de calculada venganza.

60 |100

Estrellas: 3

"Gutterballs" es una película honesta que ofrece al espectador todo lo que promete. Y Ryan Nicholson, su director, es un provocador nato que ha construido, con "Gutterballs", un enorme monumento al mal gusto, la brutalidad y la repulsión.

Hay películas en las que se hace especialmente duro y complicado el proceso de comentarlas y acabar recomendando, o no, su visionado. "Gutterballs" es una de esas películas.

Vaya por delante que no me gustó "Gutterballs". No pude –o no supe- disfrutarla. Demasiados factores juegan en su contra: una historia sin pies ni cabeza (aunque a decir verdad, una película del estilo de Gutterballs no necesita detrás una historia sólida que la sustente), unos personajes exageradamente estúpidos que no dejan de gritar durante todo el metraje (y que parecen empeñados en batir todos los récords en la utilización de la palabra “fuck”), un ridículo asesino con una bolsa de bolos cubriéndole la cabeza ¿?, un evidente homenaje a los slashers más salvajes de los 80 (“Maniac”, “Torso”,...) que a mí, personalmente, no me aportó demasiado, y una resolución terriblemente confusa, absurda y previsible.

Gutterballs

¿Significa todo esto que no recomiendo su visión a ningún aficionado al género?. En absoluto. Estoy plenamente convencido que "Gutterballs" tiene su público. Posee suficientes dosis de violencia, gore, sexo explícito, desnudos, sadismo y crueldad, como para convencer al más exigente de los sibaritas acostumbrado a degustar las propuestas más extremas.

"Gutterballs" es un viaje en una enfermiza montaña rusa en el que cada curva, cada pendiente y cada descenso, se corresponde con una nueva aberración/escena que pone a prueba los límites del sadismo y la obscenidad. Y por si esto no bastara, Ryan Nicholson incluso se permite el lujo de iniciar la vertiginosa travesía en el punto más alto de la atracción, a través de una insoportable secuencia de violación (que sucede a los cinco minutos de iniciarse la película), cuyas dosis de crueldad y violencia desatada nos remiten, irrremediablemente, a un clásico del sexploitation como es “I Spit on your Grave” (La Violencia del Sexo, 1978).

Tras la mencionada secuencia de violación, la historia transita hacia un slasher al uso, con marcadas reminiscencias a los body counts más duros y salvajes de los años 80; en el que un asesino que responde a las siglas BBK (Bowling Bag Killer) extermina a los componentes de un par de bandas que dirimen sus diferencias en un absurdo torneo nocturno de billar.
Os puedo asegurar que las inminentes víctimas del ridículo asesino con la bolsa en la cabeza, son los ejemplares más estúpidos, anormales y merecedores del sangriento destino que les espera, que se haya visto jamás en un body count.

Por supuesto las muertes son el punto fuerte de la trama (como en todo buen slasher que se precie). Y en este punto, nuevamente, Gutterballs no defraudará a los amantes de las emociones fuertes. La suya parece ser una combinación ganadora: sexo explícito y gore excesivo y pasado de vueltas en prácticamente todas y cada una de las escenas de muerte que contiene el film.
Nada que objetar. Como dije al principio, Gutterballs cumple sus promesas. Incluso he de reconoceros que mi lado más salvaje y gamberro llegó a disfrutar con un par de muertes realmente originales: el ocurrente estrangulamiento de una pareja en pleno 69, y la deprabada operación de cambio de sexo (sin anestesia, por supuesto), practicada a un travesti (hacía mucho tiempo que no apartaba la mirada de la pantalla viendo una película de terror).

Pero entonces... si las muertes son vistosas, algunas de ellas originales, y todas ellas sangrientas y obscenas ¿en qué falla Gutterballs? Pues, prácticamente, en todo lo demás.
Entre asesinato y asesinato, la película bascula entre el total aburrimiento y el ridículo más bochornoso, gracias a unos personajes sencillamente detestables y odiosos; y a unos diálogos insoportables que dificultan sobremanera el seguimiento de la trama.

En definitiva, Gutterballs es una de esas películas que logra reunir seguidores y detractores a partes iguales. Por mi parte, ver una película como Gutterballs se asemeja mucho a ver una película pornográfica, donde el uso del avance rápido del mando a distancia se hace imprescindible para saltarnos todo aquello que no sea sexo puro y duro. En Gutterballs me sentí tentado a utilizar el mismo botón para transitar entre las numerosas escenas de asesinatos, prescindiendo de todo aquello que tuviera que ver con su disparatada y molesta trama.

Una última recomendación: si finalmente os decidís a darle una oportunidad, tomárosla con cierto sentido del humor.

Lo mejor: No engaña a nadie: sexo, vilación, mutilación, gore y violencia.

Lo peor: El argumento, los personajes y los diálogos.

Bad Biology

El esperado regreso de Frank Henenlotter

Bad biology Tras 16 años de ausencia (su última película fue "Basket Case 3: The Progeny"), vuelve el gran Frank Henenlotter, un director maldito cuyas películas eran, durante los años 80, la obsesión de muchos fans que adoraban su estilo trash, bizarro y enfermizo de contar historias. Entre sus grandes "clásicos" podemos citar su trilogía de "Basket Case", "Brain Damage", y la desternillante y reivindicable "Frankehooker".

El título de su nuevo proyecto es "Bad Biology", una demencial historia de sexo infecto que tiene como protagonista a una chica con 8 clítoris ¿? a la que ninguno de sus amantes consigue satisfacer sus apetencias sexuales, por lo que, durante la cópula, decide acabar brutalmente con sus vidas. Y por si fuera poco, el angelito tiene la extraña costumbre de dar a luz horribles monstruos transcurridas un par de horas desde su última experiencia sexual.

La historia se complica todavía más cuando la protagonista conoce a un chico, tan obsesionado como ella con el sexo, y que busca desesperadamente una nueva droga que calme su pene adicto (increible...).

Os dejo el trailer. Parece que el bueno de Frank ha vuelto en plena forma: sexo, gore, deformaciones... Sus señas de identidad están presentes en "Bad Biology".

Automaton Transfusion

Gore, gore, gore

Automaton Transfusion

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  • Título original: Automaton Transfusion
  • Nacionalidad: USA | Año: 2006
  • Director: Steven C Miller
  • Guión: Steven C Miller
  • Intérpretes: Garrett Jones, Juliet Reeves, William Howard Bowman
  • Argumento: Tres chicos acuden a un concierto en un local del pueblo vecino. Pronto se dan cuenta de que algo va mal. Las carreteras están vacías, y los habitantes del pueblo se han convertido en furiosos zombies. El festín está servido...

70 |100

Estrellas: 4

A estas alturas queda muy claro que el subgénero zombie es un fecundo campo de cultivo para recurrentes proyectos de serie B y también para la serie Z más descacharrante.
Las películas independientes que tienen a los zombies devoradores de carne humana como principal reclamo nos llegan, año tras año, por docenas. La razón que explicaría este fenómeno parece obvia: cualquier realizador que cuente con un mínimo presupuesto (que incluso puede ser minúsculo), un maquillador de confianza (que consiga crear unos zombies más o menos decentes), y un grupo de amigos dispuestos a pasar un buen rato paseándose torpemente por los lugares más inverosímiles en busca de carne fresca, se ve capacitado –sin demasiados reparos- para dirigir su particular odisea zombie.

Ni siquiera es imprescindible contar con un guión (y ya no digamos con un buen guión...). Ha llegado un punto en que aceptamos, de forma prácticamente incuestionable, cualquier estúpido experimento genético del ejército USA, o cualquier pandemia vírica de alcance mundial, que justifique el temible holocausto zombie.

Si a esto le añadimos que el género zombie cuenta con una fiel legión de seguidores repartidos a lo alto y ancho del mundo que reclaman, sin demasiados escrúpulos, cualquier subproducto que tenga a sus adorados muertos vivientes como principales protagonistas, el panorama da la impresión de que no va a variar demasiado: seguiremos disfrutando/aborreciendo la consabida ración anual de películas independientes sobre zombies.

Bajo esta premisa deberíamos diferenciar entre aquellos productos que intentan aportar (desde sus limitaciones presupuestarias) una visión innovadora, fresca o simplemente efectiva y entretenida del subgénero, de aquellos otros que se limitan a explotar, con una acuciante falta de talento y originalidad, los lugares y situaciones comunes del mismo.

O en otras palabras: resaltar las cualidades de entretenidísimas películas como “Dance of the Dead”, por encima de productos absolutamente prescindibles y alimenticios como “Zombie Diaries” o “Zombie Strippers”. ¿A qué grupo pertenece “Automation Transfusion”? Pues depende... Su propuesta es tan radical que difícilmente pondrá de acuerdo a un gran número de aficionados.

Automaton Transfusion

Los diez primeros minutos de “Automation Transfusion” lograron confundirme por completo. Steven C. Miller, director y guionista debutante, encuadra la acción en un típico high school norteamericano al que no le falta, ni tan siquiera, el romance entre el chico inadaptado y la popular cheerleader.

Así que me dispuse con prontitud a asistir a la enésima mezcla de comedia juvenil y película de zombies. Con un poco de suerte el invento llegaría a ser tan divertido como la anteriormente mencionada “Dance of the Dead”.

Pero no tardé mucho tiempo en caer en la cuenta de mi tremendo error.
Todo lo que argumentalmente acontece en “Automation Transfusion”, abolutamente todo (personajes, ambiente high school, disputas entre bandas, romance...) es una mera excusa para dar paso a la verdadera naturaleza de la película: una adrenalítica, brutal y asfixiante orgía de sangre y vísceras servida con una fuerza y contundencia nada habitual en una película de estas características.

Miller parece tener las cosas muy claras. Su propuesta pasa por una búsqueda incansable del impacto más primario, más directo, sobre el espectador. Por una saturación de los sentidos. En definitiva, por una utilización radical del gore más salvaje y desquiciado como único elemento relevante y definitorio de todo lo que sucede ante nuestros ojos.
Los personajes son planos, algunas situaciones son realmente absurdas (¿alguien puede creer que tres chicos envueltos en un apocalipsis zombies decidan volver a su escuela –repleta de muertos vivientes- para ayudar a posibles supervivientes?), los diálogos inexistentes y el devenir de la trama carece por completo de interés (¿a quién le importa lo que finalmente ocurra con esos tres chicos?).

Por lo tanto, ¿qué nos queda? Pues lo dicho: gore, gore, gore...
Pero no un gore autoparódico, o terriblemente excesivo y exagerado –hasta provocar la media sonrisa en el espectador-, tan propio de multitud de series Z que también tienen en la casquería pura y dura su punta de lanza. “Automation Transfusion” se toma muy en serio a sí misma. La multitud de escenas gore que nos ofrece siempre son dolorosas, sucias, difíciles de digerir. No hay absolutamente nada que consiga paliar su fuerza, su intensidad. No hay respiro. No hay descanso.

Miller mueve con nerviosismo su cámara para ser testigo de los ataques zombies más irracionales y virulentos de los últimos tiempos.
Por supuesto la propuesta no es apta para todos los paladares. No todo el mundo acepta una propuesta en la que el gore extremo y repulsivo es el principal –y único- atractivo. Pero está claro que los amantes de las intensas emociones que ofrece el género no se sentirán defraudados.

Por mi parte sólo os puedo decir que disfruté de "Automaton Transfusion" cómo hacía tiempo que no disfrutaba de una película de zombies.

Y para finalizar un último apunte: odio el final de la película. No lo voy a destripar –aunque se lo merece-. Por lo visto Miller planeó la película como la primera de una trilogía (decisión muy arriesgada teniendo en cuenta que se trata de una película independiente). Espero que cumpla su promesa final... (Por cierto, “Automation Transfusion: Contingency” será el título de la segunda parte de la trilogía, que posiblemente nos llegará durante el próximo año 2009).

Lo mejor: 80 minutos de gore adrenalítico.

Lo peor: sólo hay gore. Nada más...

Bitch Slap (2)

Las zorras del desierto causan expectación

Parece ser que el inminente estreno de "Bitch Slap" está levantando muchísima expectación en los USA. "Maxim", una importante revista de actualidad, ha publicado recientemente un extenso reportaje con espectaculares fotos del trio protagonista de la película.

Podéis ver más información sobre al película (sinopsis y trailer) en este enlace.

Bitch Slap Bitch Slap