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100 Feet

Una clásica historia de fantasmas en pleno centro de Nueva York

100 Feet

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  • Título original: 100 Feet
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Eric Red
  • Guión: Eric Red
  • Intérpretes: Famke Jannsen, Ed Westwick, Bobby Cannavale.
  • Argumento: Marny consigue que le conmuten el resto de su condena por matar a su marido por arresto domiciliario. Para ello, le ponen un dispositivo electrónico que le impide salir de su casa y, por tanto, también escapar del fantasma de su marido.

65 |100

Estrellas: 4

La historia de alguien – preferentemente, una mujer – asediado por una presencia sobrenatural en un entorno aislado no es nueva. Es el cuento gótico por excelencia. Por eso, el punto de partida de 100 Feet ya me parece interesante, pues consigue una variante original: Marny (Famke Jannsen) consigue conmutar el resto de su condena por arresto domiciliario, de manera que pasará los siguientes dos años de su vida encerrada en su casa. Para asegurarse de ello, le ponen un brazalete electrónico que comienza a pitar y manda una señal a la policía si ésta se sale de un radio de treinta metros (los 100 Feet del título, más o menos la extensión de su casa). Por tanto, está aislada, a pesar de encontrarse en el mismo centro de Nueva York.

Marny estaba en la cárcel por asesinar a su marido, Mike (Michael Paré), un policía que la maltrataba. De hecho, cuando vuelve a su casa, nadie ha limpiado una mancha de sangre en la pared, señal inequívoca de dónde se cometió el crimen. El policía que va a vigilar la casa y que acudirá en caso de que salte la alarma del dispositivo eléctrico es Shanks (Bobby Cannavale) que, además, era el compañero de Mike y uno de sus mejores amigos. Shanks se ha propuesto hacerle la existencia imposible a Marny, a modo de venganza.

La situación de esta mujer es, por tanto, bastante desafortunada: encerrada en su casa, sin apenas poder abrir la puerta –qué mala uva, no llega a bien a la manilla-, condenada por matar a un hijo de puta, vigilada por el mejor amigo de este, y sola pues, para más inri, su hermana tampoco quiere la menor relación con ella. Se insinúa que se echó una buena amiga en la cárcel, a la que llama en una ocasión. Por suerte, parece sentirse cómoda con Joey (Ed Westwick), un chavalito del barrio que va a hacerle la compra, que le atrae sexualmente pero, sobre todo, es alguien con quien hablar.

Creo que el personaje de Marny está bien construido. Tiene mucho que demostrarle al mundo – en su caso, a la justicia -, pero tiene miles de impedimentos. Es un personaje clásico, de manual de guión. Un buen momento para el recuerdo: la mujer se viste de Blanca Nieves por Halloween, abre la puerta de la casa y se sienta en su entrada, justo en el límite que le permite el brazalete electrónico para que no salte la alarma, con un cuenco de caramelos. Pero los niños no se atreven a entrar en una casa a por los caramelos, y menos en una noche como esa.

Bien, pues si la situación de Marny era chunga, se vuelve peor… porque entra en juego el fantasma de Mike, dispuesto a no dejar de darle palizas ni estando muerto. Lo mismo que en esta reseña, el fantasma tarda un poco en aparecer en 100 Feet, pero ni es un problema, porque la situación planteada hasta ese momento es interesante, y sobre todo que, esa primera aparición, es bastante sorprendente e imprevisible. Quizás, uno de las cosas que más me han gustado de esta película son los sustos repentinos que tanto se critican –demonios, ¡¡¡¿¿¿por qué???!!! No hay muchos, dos o tres a lo sumo, pero funcionan que da gusto.

A partir de la aparición de Mike, la película se centra en los esfuerzos de Marny primero para sobrevivir y después para acabar con un ente sobrenatural aunque sobradamente conocido para ella. Visualmente, el fantasma es bastante atractivo, y esto es otro de los puntos de la película. Cuando se hace una de monstruos, todo el mundo se fija en la criatura, pero los fantasmas se dan por hecho que son todos iguales. En 100 Feet hay un buen diseño del espíritu – digital -. Y es un fantasma con personalidad: cuando vivía, maltrataba a la mujer, y de muerto no hace algo muy distinto. Sus ataques y apariciones, hasta llegar al tramo final, están bien medidos y funcionan, y te hacen, como espectador, temer que vuelva a actuar. Es particularmente reseñable su penúltimo ataque, que sucede en la habitación de Marny, aunque en esta reseña contarlo sería destripar demasiado.

La figura del fantasma de Mike, sin embargo, también perjudica en parte a la película: cuando no ataca, su presencia roza, a veces, el ridículo –hablo del momento techo, y perdón por lo críptico- aunque nunca entra de lleno en él, lo cual, desde mi punto de vista, es un mérito a atribuir a la dirección de Eric Red, que no se ponía tras las cámaras desde el año 1996 con Luna Maldita (Bad Moon).

En el lado negativo de la balanza de 100 Feet habría que situar el clímax. Está bastante mal orquestado. Se llega de un modo muy precipitado – esto, quizás, se deba a temas de montaje, pues hay un par de momentos más en la película donde parece que nos escamotean escenas que teníamos que haber visto -, y se resuelve de una manera bastante gratuita y sin demasiado sentido. A nivel teórico, se siguen las reglas de la construcción clásica, pero a nivel práctico – o sea, dentro de esta historia concreta, con estos personajes – las cosas no funcionan como es debido, sobre todo porque si esa era la forma de acabar con el espíritu, Marny podía haberlo hecho antes, porque lo sabía – a este respecto, desde luego, es admirable cómo está resuelta la escena en la que descubre que lo que puede acabar con el espíritu está a su alcance: la convierte en una escena de terror y nos distrae para que no nos demos cuenta de que no tiene ninguna lógica lo que hace…

Por otra parte, aunque Famke Janssen es santa de mi devoción, no sé si era la actriz adecuada para el papel. Es evidente que teniéndola a ella, había más posibilidades de vender la película, pero viéndola… probablemente, esto es muy elemental, pero no me creo que una mujer con su aspecto acabe de salir de la cárcel, así de sencillo.

Parece que el objetivo principal que se marcaron a la hora de hacer 100 Feet fue el entretenimiento, y todo está orientado a esto. De manera que, si por un lado, consiguen que sea una peli de un visionado bastante placentero y que en ningún momento aburre, por otro da la sensación de que les dio miedo llevar hasta las últimas consecuencias el planteamiento inicial: es decir, una mujer sola en una casa asediada por un espíritu malvado. Por tanto, se intenta salpicar dicha estancia con irrupciones de personajes que no siempre son necesario –vease el cura, por ejemplo. La marcada vocación “clásica” de la película tampoco le hace ningún bien: la necesidad de que todo esté justificado, todo sembrado de antemano, la hace cargarse de cosas innecesarias. Ya se ha hablado de lo que puede acabar con Mike, pero hay más. El mismo personaje de Mike, por ejemplo: con saber que pegaba a Marny, valía para que le temiésemos como malo. ¿Hacía falta que, encima, fuera corrupto? Creo que no. Y, de paso, con el descubrimiento de esta nueva faceta suya, se intenta justificar la presencia –forzada- de un parte de la casa que su mujer no conocía ¿en serio es posible esto? y que, luego, será utilizada más adelante. Esta obligación autoimpuesta de justificarlo pretende convertir a 100 Feet en una obra bien construida pero, contra todo pronóstico, lo que hace es poner de relevancia lo artificioso de algunos de sus tramos. E impide deleitarse con lo más interesante: que ella está en manos de su marido muerto, y que eso es escalofriante.

Lo mejor: El penúltimo ataque de Mike.

Lo peor: Que se ve la construcción de la trama en la segunda mitad de la película.

Death of the dead

"La película que no ha hecho el director de Avatar"

A mí este tipo de películas me atrapan, me cuativan. Y sé perfectamente lo complicado que resulta defender una propuesta como Death of the dead: comedia zombie independiente(con lo saturados que estamos de comedias zombis), serie Z destartalada, actores de segunda (o tercera, o cuarta…), y argumento demencial donde los haya.

Death of the dead nos cuenta la historia de Wanda, una atractiva y anódina empollona que no ha destacado en nada y su desequilibrado profesor de karate, un pervertido aficionado a las correas, mordazas y juguetes sexuales.

Cuando un autobús de la escuela de karate rival atropella por accidente a dos científicos, una extraña sustancia de un bidón se vierte en el sistema de alcantirillado intoxicando la ciudad y a los propios karatekas convirtiéndolos así en una especie de ninjas zombie.

Wanda y su profesor deberán salvar a la humanidad con la ayuda de un cinturón mágico que dota de increíbles poderes a quien lo lleva puesto.

Así es, no hay por dónde cogerlo. Zombis karatekas, cinturones mágicos, testículos… ¿Mala de narices? Probablemente. ¿Ganas de verla? Pues sí, qué le vamos a hacer.

Horror Ilustrado

El arte de Lucas Soriano

Seré breve y así no os aburro.
Me llamo Lucas Soriano y me dedico a la ilustración.
Resulta difícil dedicarse a esto, es una profesión muy menospreciada y estereotipada, parece que sea fácil y que se curre poco, pero lo cierto es que cuesta sudor y sangre y requiere una gran dedicación.

Como habréis podido deducir soy un gran amante del terror y la ciencia ficción, así que entre mis trabajos podréis encontrar unas cuantas caras conocidas del cine, cómics y literatura del genero.

Espero que os gusten mis trabajos. Lucas Soriano Blog.

Tan sólo me resta darte las gracias Lucas… de un sincero admirador.
Pulsad el enlace que aparece a continuación para disfrutar del resto de sus terroríficas ilustraciones.

In the Mouth of Ubaldo Terzani

Algo se mueve en Italia

In the Mouth of Ubaldo Ternazi

Los italianos parecen haber empezado el 2010 muy animados en cuanto a cuestiones terroríficas se refiere. Gabriele Albanesi (The Last House in the Woods, 2006), nos presenta su nuevo proyecto bajo el título de In the Mouth of Ubaldo Terzani, cuya trama sigue el devenir de Alessio Rinaldi, un joven director que para su primera película de horror decide contar con el asesoramiento de Ubaldo Terzani, un famosísimo escritor de novelas de terror.

Una vez instalado en casa de Terzani para iniciar la colaboración, entre ambos, director y escritor, se iniciará una extraña relación de dependencia psicológica: mientras Ubaldo Terzani desvela su lado más oscuro, el joven Rinaldi cae presa de una serie de visiones y pesadillas cada vez más aterradoras.

Desde luego las imágenes que promocionan In the Mouth of Ubaldo Terzani prometen un excelente pasatiempos para los amantes de la sangre y las vísceras. Vermeos en que queda todo.

Por cierto, curioso el apego de Albanesi por titular sus películas a imagen y semejanza de exitosas películas norteamericanas. Supongo que a nadie se le escapan las semblanzas, tanto en el título cómo en el argumento (aunque menos), de In the Mouth of Ubaldo Terzani, con la excelente En la Boca del Miedo, del maestro John Carpenter, cuyo título original era, precisamente, In the Mouth of Madness.

The Violent Kind

Violencia y rockabilly al ritmo marcado por los Butcher Brothers

Los Butcher Brothers (Mitchell Altieri y Phil Flores) debutaron como tándem en el 2006 con Los Hamilton (The Hamilton), película editada en DVD en España que contaba la historia de una extraña familia de perturbados y maleantes cuya verdadera naturaleza quedaba descifrada en un sorprendente giro final de los acontecimientos. (en realidad, dicho final era lo único realmente destacable de la película).

Ahora, casi cuatro años más tarde, los Butcher Brothers regresan con The Violent Kind, en la que un grupo de motoristas acompañados de sus novias, celebran una fiesta en una apartada cabaña en las montañas del norte de California.
Todo empezará a ir mal cuando una de las chicas da signos de estar poseída por una fuerza desconocida.

Los Butcher Brothers prometen violencia, sangre a raudales, rockabilly y algo de sexo (lo cual, teniendo en cuenta que entre su elenco femenino se encuentran las bellísimas Taylor Cole y la siempre entrañable Tiffany Shepis… pues no está nada mal), mientras los críticos que están asistiendo al Festival de Sundance, donde se ha estrenado The Violent Kind, no han dudado en destripar la película con unas críticas terribles (pero, cómo todos sabemos, los críticos no son gente de la que podamos fiarnos en exceso).

Os dejo con uno de los tres teasers que hay disponibles de The Violent Kind y con los enlaces a los otros dos: Teaser 1. / Teaser 2.

Thirst

La sed del vampiro según Park Chan-wook

Thirst

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  • Título original: La sed del vampiro según Park Chan-wook
  • Nacionalidad: Corea | Año: 2009
  • Director: Park Chan-wook
  • Guión: Park Chan-wook
  • Intérpretes: Song Kang-ho, Kim Ok Bin, Mercedes Cabral
  • Argumento: Song Kang, tras presentarse como voluntario a un experimento que intenta encontrar la cura para un devastador virus, se somete a una transfusión de sangre que le otorgará facultades sobrehumanas.

60 |100

Estrellas: 3

Park Chan-wook anunció que su próximo proyecto iba a estar protagonizado por un vampiro de colmillos afilados, y muchos de los que nos unimos a su vigorosa trilogía de la venganza (con la magistral Old Boy a la cabeza) y nos deleitamos con esa marcianada titulada I’m a Cyborg, But That’s OK, tuvimos la certeza (y la esperanza) de que Thirst no iba a ser una película más del género.

Song Kang es un hombre religioso que dedica la mayor parte de su tiempo al cuidado de los enfermos. Desolado por la incesante muerte de los pacientes del hospital en el que presta servicios, decide viajar hasta África para formar parte, junto a otros cincuenta voluntarios, de un controvertido estudio que busca la vacuna que combata un mortal virus.

Estando Song Kang a las puertas de la muerte (un fatídico destino que han seguido el resto de sus compañeros de fatigas), una transfusión de sangre consigue curarle – momentaneamente – las heridas provocadas por el virus y mantenerle con vida.

La sangre de un desconocido ha convertido a Song Kang en un vampiro. Pronto descubrirá que para sobrevivir deberá calmar su sed.

No sería apropiado afirmar que Park Chan-wook haya defraudado o haya fustrado, en modo alguno, las expectativas de quienes ansiábamos experimentar la personal mirada de este genial cineasta coreano puesta sobre el género vampírico.
Cómo no podía ser de otra manera, Park Chan-wook ha sido fiel a su modo de ver y entender el cine y también a su forma de ejecutarlo. Ha sabido llevar el género a su terreno, integrarlo en el seno de su particular universo y, como consecuencia de ello, Thrist deja de ser una película de vampiros al uso para convertirse en una película de autor. De un gran autor, un autor de envergadura (la filmografía de Park Chan-wook así lo constata).

Sin embargo, nada de esto nos asegura que Thirst pueda situarse entre las mejores obras de Park Chan-wook. Ni siquiera tenemos la garantía de que Thirst sea una gran película.

Los primeros veinte minutos de Thirst son espléndidos.
Pese al ritmo parsimonioso que Park suele imprimir al inicio de la mayoría de sus películas, el arranque de Thirst vuelve a dejar constancia del talento narrativo del director (también guionista) al presentarnos a un protagonista de fe, supuestamente inquebrantable, cuya existencia dará un vuelco a raiz de una transfusión de sangre que le proporcionará una serie de aptitudes sobrehumanas, pero que también le condenará a sufrir una “sed” eterna.

Pero no únicamente una “sed” de sangre. La sed a la que hace referencia Thirst (sed en inglés) va más allá del simple apego a la hemoglobina que han sobrellevado los vampiros durante cientos (¿miles?) de años. Song Kang sufre una sed de sensaciones, de deseos, de sexo, de instintos básicos que chocan frontalmente con sus creencias religiosas. Su nueva condición, su naturaleza vampírica, le empuja a la búsqueda desesperada de nuevas experiencias hasta entonces inexploradas. Experiencias que, al fin y al cabo, acaban difiniéndole como ser humano y que le alejan (a pesar del sentimiento de culpa que experimenta durante buena parte de la película) de la búrbuja mística-religiosa en la que había estado encerrado hasta entonces.

Es en este tipo de discurso metafórico que nos habla sobre la naturaleza del ser humano, sobre sus miserias, sus contradicciones, sus dilemas morales y religiosos; cuando Park Chan-wook, y por añadidura Thrist, parecen sentirse más a gusto, más seguros. Park Chan-wook nos está contando una historia que le es propia, que pertenece a su universo cinéfilo. Y lo hace, además, derrochando el talento visual y narrativo que se le presume. Las imágenes son bellas, los encuadres imaginativos y audaces, las pinceladas de humor, en ocasiones absurdo y surrealista, siguen siendo efectivas.

El único problema es que estamos hablando, solamente, de los primeros treinta minutos de Thirst. Y a estas alturas me veo en la obligación de afirmar algo que jamás creí que tuviera que decir al hablar sobre una película de Park Chan-wook: Thrist anda muy floja en cuanto a la construcción de la historia.

Park Chan-wook, además de destacar por su indiscutible talento visual, también se ha distinguido por su capacidad para crear historias sólidas, sin fisuras. Historias que atrapan al espectador hasta el final gracias a unos guiones calculados al milímetro y a la maestría narrativa de Park Chan-wook (ver Old Boy).

El inicio de Thirst parece devolvernos a la senda habitual del director coreano. La historia vuelve a atraparnos. El personaje principal es atractivo. Las situaciones planteadas captan nuestra atención y los discursos implícitos parecen surtir efecto. Y todo ello acompañado del fascinante envoltorio formal al que ya nos tiene acostumbrados Park Chan-wook.

Sin embargo, todos estos logros parecen diluirse en un segundo acto (Song Kang encontrando el amor en la sumisa esposa de un viejo amigo de infancia) en el que Park Chan-wook se harta de repetir conceptos (culpabilidad, lucha contra los instintos…) y se muestra inoperante a la hora de lograr que la historia adquiera un cierta coherencia interna y avance en un determinado sentido.
Hubo momentos en los que me encontré perdido. Tuve la sensación de que Park Chan-wook no tenía muy claro hacia dónde dirigir su película y se limitaba a dar vueltas, una vez tras otra, sobre una única idea (o un par de ellas).

Y esa misma sensación de desconcierto o desamparo me atenazó en el tercer y último acto de Thirst, en el que los roles de los protagonistas (Song Kang y su amante) se invierten, para ofrecernos una película totalmente distinta en la que la sangre y el surrealista humor del que suele hacer gala el director coreano, dan un paso hacia adelante.

Todas estas dificultades de Park Chan-wook para mantener en su punto más álgido el interés por la historia (o al menos conseguir que los baches en la narración no sean demasiado pronunciados) no hacen otra cosa que evidenciar el segundo de los grandes problemas de Thirst: su excesiva duración. Sus 140 minutos de duración son desmesurados. Quizás si la película no presentara las dudas en cuanto a la construcción de la historia antes mencionadas, esas casi dos horas y media hubieran pasado como un suspiro…. pero, desgraciadamente, no es el caso. Hay situaciones que se alargan en exceso, conceptos que se repiten, secuencias que se presumen prescindibles. Y todo ello redunda en la en la convicción, por parte de un servidor, de que precindir de treinta minutos de metraje hubiera sido, sin duda, una acertada decisión por parte de Chan-wook.

Pero pese a todo lo dicho hasta el momento, Thirst sigue siendo una película recomendable. ¿Por qué razón? Pues porque, cómo apuntaba al principio de esta reseña, Thirst es una película de vampiros distinta, original y que contiene buena parte de esa esencia que define a un cineasta tan destacado y genial en sus formas como Park Chan-wook.
No es la mejor de las películas del director coreano y quizás muchos esperábamos algo más… pero aún así sigue siendo una obra de visión casi obligatoria.

Lo mejor: Una historia de vampirismo distinta y, en ocasiones, tocada por el genio de su creador, Park Chan-wook

Lo peor: No es, ni de lejos, lo mejor que ha hecho Park Chan-wook.

Entre las ruedas

Por lo general siempre solicito a los amigos que publican por primera vez un relato en Almas Oscuras que me faciliten algunos datos personales con los que redactar una breve presentación. Josep J., autor del tronchante relato Aberración: Un serial vampírico, ha ido un poco más allá y nos obsequia con una presentación/ficción en la que un servidor tiene un papel destacado. Así que, sin más, os dejos con Josep J. y su relato Entre las ruedas.

“Joan Lafulla acercó el flexo muy cerca de mi cara y me echó el humo de su cigarrillo en los ojos.
– ¡¿Cuánto tiempo llevas escribiendo?¿Contesta?! – Me preguntó en tono amenazante.
– Llevo algún tiempo escribiendo, pero no ha sido hasta hace unos meses…- Le contesté tímidamente.
– ¿Unos meses? ¡Lo sabía! Este no es tu primer relato. ¡Vamos confiesa! – Exclamó Joan que empezaba a impacientarse.
– Lo confieso. ¡Por favor no me hagas daño!- Exclamé.
– Así que eres el autor del serial vampírico…- comentó Joan mientras tomaba notas en su cuaderno.
– Sí, Aberración- un serial vampírico- es mi primer relato seriado, público en mi blog…
– Y dime, ¿Por qué lo hiciste?- preguntó Joan alejando el flexo para ver mejor la expresión de mi cara.
– Lo hice porque me apetecía.- comenté tímidamente.
– Porque te apetecía… – Repitió Joan.
– Mi intención era entretener a…- Intenté explicarme pero Joan me interrumpió dando un puñetazo en la mesa.
– ¡No me vengas con el mismo cuento de siempre!- Chilló Joan.
– Pero si ese no es mi único relato, ¡estoy escribiendo nuevas historias!- Confesé.
– Así que escribiendo nuevos relatos… me gustaría echarles un ojo.- Comentó Joan volviendo a apuntar algo en su cuaderno de notas.
– En ellos no encontrarás ninguna prueba, como ya te expliqué antes son relatos de fácil lectura pensados para entretener. – Le expliqué a Joan que seguía tomando notas.
– Así que lo que escribes no tiene ninguna relación con el caso que estamos investigando… – Comentó Joan cerrando su cuaderno.
– Es lo que intento decirte desde el principio.- Susurré.
– Voy a dejarte marchar, pero estaré pendiente de tus relatos. Quedas bajo vigilancia. – Me explicó Joan mientras me quitaba las esposas. Me acompañó hasta la puerta después de apuntarse mi e-mail para estar en contacto.“

Joan me pidió que me presentara por ser la primera vez que publicaba algo en almas oscuras. Se me ocurrió hacerlo de esta forma, en una narración ficticia. ¿Qué mejor forma de presentarse que siendo protagonista de una de mis propias historias?. ¿Quién soy?¿De dónde vengo?. Nací en Valencia hace 25 años. Y me considero un fiel seguidor del género de terror, gore y fantástico. No me gustaría extenderme más con la presentación. Así que para concluir, os comentaré que lo que encontraréis en mis historias, os dejará cierto sabor a película de serie B, podríamos decir que son relatos de Serie B. Humor, violencia y toques surrealistas escritos con un único propósito, entretener.
Espero que disfrutéis leyéndome.
Un saludo a todas las almas oscuras.

Invasion of the Not Quite...

Zombis a la caza de inversores

Curiosa manera la de buscar inversores tienen los responsables de Invasion of the Not Quite Dead, comedia de zombis independiente dirigida y escrita por el británico Tony Lane.

A través de su página web oficial, www.theindywoodproject.com, se han lanzado a la búsqueda de inversores particulares que aporten su granito de arena a la hora de sacar adelante el proyecto. A cambio de invertir una determinada cantidad de libras, los chicos de Invasion of the Not Quite Dead ofrecen contrapartidas tales como un fotografía del inversor caracterizado como un zombi, un papelito de zombi en la película, entradas para fiestas, entradas para la premiere, merchandising personalizado, etcétera…

A todo esto Invasion of the Not Quite Dead cuenta la historia de un extraño virus que asoló las montañas suizas allá por el año 1978, provocando la muerte de cualquier ser vivo en 20 millas a la redonda.
Treinta años más tarde, el virus ha vuelto a propagarse en una pequeña isla de la costa inglesa. Un grupo de supervivientes deberá unir sus fuerzas para sobrevivir a la muerte y destrucción que el mortífero virus está provocando entre los amistosos vecinos de la isla.

Veremos si finalmente consiguen la pasta suficiente para finalizar el proyecto…