Has filtrado por autor: Joan Lafulla

Buenas noches, dijo la señorita pájaro

A falta de dinero... ingenio, talento y perseverancia

Buenas noches, dijo la señorita pájaro

Ya lo adelanté el post sobre 20 películas con las que pasar un terrorífico 2013: este año prestaremos especial atención al cine de género español que nos viene. Películas como Renegados de la Luz, Otro verano, Para Elisa, The Corpse Grinders 3 o la que hoy nos ocupa, Buenas noches, dijo la señorita pájaro. Todas ellas tienen una característica en común: son producciones al margen de la industria (si es que existe una industria cinematográfica en nuestro país), que difícilmente accederán a ningún tipo de subvención (¿subvención? ¿qué subvención?), y cuyos bajos presupuestos suelen cubrirse a partir de inversiones privadas de todo tipo (empresas, amigos, familiares… y por supuesto el propio bolsillo).

Más que cineastas, directores o productores, algunos - acorde con los dificilísimos tiempos que vivimos – pueden considerarse auténticos emprendedores, que buscan en la tremenda crisis actual sus oportunidades (alquiler y compra de material más barato, actores que trabajan por menos dinero del que acostumbraban años atras…) para sacar adelante proyectos cuyo coste, por pequeño que pueda parecer a simple vista, es posible que nunca lleguen a recuperar… o al menos les cueste mucho trabajo hacerlo. Pero hay una cara amable o positiva en todo este asunto, y me gustaría reflejarla en unas palabras que mencionó César del Álamo, director de Buenas noches, dijo la señorita pájaro, al hablar de lo retorcido del guión de su película en una entrevista concedida recientemente al portal Judex: “Había mucha gente a la que ese retorcimiento les superaba. Pero, si ahora que no tengo que darle explicaciones a nadie de porqué hago las cosas (…) como estoy financiándome yo mismo mis proyectos, ahora es el momento de hacer esas insensateces.”.

Hypothermia

Lo del monstruo... ¿Va en serio?

Hypothermia

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Hypothermia

Me gustaría dedicarle la reseña a nuestro queridísimo MASP (ánimo tio) y a tres lectores habituales de Almas Oscuras, a los que agradezco cada uno de sus comentarios: Upiri, Mountain y My.

Qué grande es esto de ser aficionado al cine de terror. Te crees que puedes con todo. Crees que tanto tus pupilas como tus neuronas están capacitadas para resistir cualquier embite. Te sientes fuerte. Y no tienes mayor inconveniente en declararte militante de la serie B. Amante del cine asiático de género. Goremaníaco. Experto en found-footage (por narices). Sibarita de la serie Z más ponzoñosa. Y te repites a ti mismo… “puedo con todo… estoy preparado para cualquier cosa que me echen a la cara”. Y en estas llegas a una pequeña película titulada Hypothermia y, transcurridos sus escasos 70 minutos de metraje, se te queda, irremediablemente, cara de “… pero qué coño…”.

Hypothermia es una película de bajo presupuesto y vocación minimalista (las circunstancias obligan) a la que me acerqué sin otra expectativa que la de disfrutar de una monster-movie sencillita, humilde tanto en sus intenciones como en sus resultados, pero entretenida al fin y al cabo. Y entre repetidos gestos de incredulidad, alguna que otra carcajada involutaria y el careto de auténtico estupor (por no decir de gilipollas) que se me quedó justo al final, desde luego no puedo negar que entretenido lo estuve un rato. Sí señor.

Lo mejor: El potencial del monstruo.

Lo peor: Lo desaprovechado que está el monstruo.


Ditch

Hachazo al sueño americano

Ditch

Jenny Bilson, es la estud¡ante perfecta de último curso de secundaria. La maravillosa hija de un veterano detective de policía, y la personificación del sueño americano. Pero el único error que ha cometido en el pasado está a punto de regresar y cobrar su factura en forma de cruel venganza.

Ditch es el debut en la dirección de un desconocido Joe Hendrick, quien para la ocasión ha sabido reclutar el talento de Daniel P Coughlin, guionista de Lake Dead y Farmhouse; y con la siempre inquietante presencia del actor Bill Oberst Jr (Nude nuns with big guns… buscad una fotogría suya en Google y muy probablemente le reconocereis al instante). Como no podía ser de otra manera Bill Oberst Jr. interpreta al extraño que pertenece al pasado de Jenny (Katy Foley) y pretende saldar la cuenta que ambos tienen pendiente… a golpe de hachazo.

El propio director, Joe Hendrick, comentaba recientemente en una entrevista que su debut iba más allá del típico slasher. Que se había atrevido a romper una regla fundamental del subgénero: “el público caerá rendido a los pies del villano”. O al menos esa comenta el director que es su meta. “Él es cruel y aterrador, pero vamos a sentir su dolor, vamos a saber por qué ha llegado a ser quién es… y quién sabe, quizás derramemos alguna lágrima en su honor.

Hidden in the Woods

La exaltación del exploit según Patricio Valladares

Hidden in the Woods

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Hidden in the Woods

Es posible – y probable – que acabéis odiando En las afueras de la ciudad (Hidden in the Woods). Es posible que acabéis odiando a todo aquel al que se le ocurra recomendárosla. Incluso es posible que acabéis odiando un poquito más el mundo tras “degustar” el que sin duda alguna está llamado a ser el exploit más desaforado, atroz y desmedido de los últimos años.

Tras ser encarcelado el padre que abusó de ellas desde que eran unas crías, dos hermanas deberán huir de un narcotraficante psicópata y sus secuaces, quiénes andan tras un importante alijo de drogas que el mencionado padre de las chicas ha escondido en algún lugar del bosque.

El realizador chileno Patricio Valladares, autor de Dirty Love (2009) y Toro Loco (2010), construye un universo grotesco alrededor de dos caperucitas rojas rodeadas por un sinfín de lobos feroces. Un universo en el que todo, absolutamente todo, tiende a la exageración, la gratuidad y a la misoginia más exacerbada. Un exploit en toda regla.

Lo mejor: Uno de los exploit más sucio, demencial y exagerado de los últimos tiempos.

Lo peor: Buscar algo más allá de los que Valladares está dispuesto a darnos... implicará una decepción total.