Has filtrado por autor: Joan Lafulla

I am a Ghost

Dilemas existenciales de un espíritu en apuros

I am a Ghost

Emily, un espíritu atormentado, recorre cada día su propio hogar preguntándose porqué no puede abandonarlo. Emily se ve abocada a una relación “paciente/terapeuta” junto a Sylvia, una medium contratada inicialmente para liberar a la casa de malos espíritus. Juntas descubrirán inquietantes misterios acerca del pasado de Emily que quizás puedan ayudarla a dar “el siguiente paso”.

I am a Ghost es la segunda película del guionista y director norteamericano H.P. Mendoza (Fruit Fly, 2009). El propio Mendoza define su nueva película, I am a Ghost, como un misterio sobrenatural que explora la identidad a través de una técnica de filmación que mezcla el montaje no-lineal con las clásicas películas de casas encantadas. Casi nada…

It's in the Blood

Una deconstrucción del cine de monstruos

It's in the Blood

Octubre, un estudiante de medicina con una memoria fotográfica, regresa a casa para visitar a su padre, Russell, tras varios años de estar alejados presumiblemente debido a la muerte de la hermana adoptiva de Octubre, Iris. Juntos viajan al interior de un bosque con el objetivo de reencontrarse, de volver a conectar. Pero desgraciadamente Russell se rompe una pierna en un accidente, lo que obliga a ambos a colaborar para sobrevivir no sólo a los elementos, si no también a las criaturas que aparentemente habitan en la espesa niebla que cubre el bosque.

Los que sois habituales de Almas Oscuras sabéis el amor que desde aquí profesamos por el cine de terror independiente. En muchas ocasiones se trata de pequeñas y modestas producciones que difícilmente llegarán a nuestro país y que, por una razón o por otra, logran siempre, de manera invariable, captar nuestra atención. Lo que no resulta tan habitual es que una producción que se mueva dentro de estos parámetros - cine de horror rotundamente independiente – logre, no solo captar nuestra atención, si no alcanzar el estatus de necesaria, de imprescindible. Y de nuevo, por uno u otra razón, para un servidor It’s in the Blood ha alcanzado dicho estatus.

Tom Z Stone. Let it Be

El esperado regreso del detective cadáver

Tom Z Stone. Let it Be

Tom Z. Stone emprende su segundo caso, en el que ha de buscar al hijo desaparecido de un personaje con mucha influencia y mal carácter. Con un compañero de andanzas muy peculiar, emprende una búsqueda marcada por la aparición de una droga de efectos devastadores, la Lázaro, un capó de la droga con tendencias psicópatas. BMV, y su propia lucha para vencer la Ley del Decaimiento, la que determina que apenas le quedan dos años de vida.

Arghhhh… juraría que todavía le debo a J.E. Álamo una reseña por su Tom Z Stone. Soy un impresentable. En cualquier caso, tal y como dice el refrán, “nunca es tarde si la dicha es buena”, y en este caso no es tan solo buena… es, en realidad, muy, muy buena. Tom Z Stone, publicada en mayo de 2011 dentro de la prolífica línea Z de Dolmen, es una gozada de novela que mezcla con maestría el género negro de tintes clásicos (femmes fatale, chantajes, corrupción, criminales, alcohol y un detective con sempiterna pose de duro y afilada voz en off) con un extraordinario y original trasfondo afín al universo zombi (prueba de todo ello es que la novela fue galardonada con el premio Pandemia 2012 a la mejor novela Z y con el Tormo Negro 2012 a la mejor novela negra).

The Battery

¿Una mirada fresca y original al mito zombi?

The Battery

Dos jugadores de béisbol que antaño fueron contrincantes, deberán unir esfuerzos y empezar a soportarse el uno al otro si quieren salir vivos del viaje que les lleva a través de una Nueva Inglaterra plagada de zombis.

Producida, escrita, dirigida y protagonizada por el joven Jeremy Gardner, The Battery es una producción con un ínfimo presupuesto que apenas alcanza los 6.000 dólares (todos ellos procedentes de las aportaciones de amigos y familiares de Gardner) que está cosechando unas excelentes críticas en diversas páginas web especializadas en el género.

Gardner parecía tener las cosas muy claras desde un principio. Su objetivo siempre fue el de imaginar la mejor película de zombis posible ateniéndose al escasísimo presupuesto con el que contaba y situando la acción en unas localizaciones que fueran absolutamente accesibles (ni permisos de rodaje… ni leches).