Has filtrado por autor: Joan Lafulla

The Afflicted

Madre no hay más que una... y con esta hay de sobra

The Afflicted

Leslie Easterbrook (a la que pudimos ver en Halloween y Los Renegados del Diablo, ambas de Rob Zombie) interpreta el papel de Madre Maggie, una madre perturbada con cuatro hijos a su cargo a los que semete a un cruel castigo amparándose en su propia interpretación de las sagradas escrituras. Para los chicos escapar de las garras de su madre parece una misión imposible… y probablemente mortal.

Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros

Barras, estrellas y colmillos

Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros

Indiana, 1818. La luz de la luna cae a través de los densos bosques que rodean una cabaña, donde un niño de nueve años llamado Abraham Lincoln se arrodilla junto a la cama de su agonizante madre. Ella ha sido atacada por algo que los lugareños llaman “Enfermedad de la Leche”. “Mi niño…” susurra antes de morir. Más tarde, el niño se da cuenta de que la enfermedad mortal de su madre era en realidad obra de un vampiro. A partir de ese momento el niño comienza un diario y se propone ser un maestro de la mente y el cuerpo, con un sólo objetivo: emprender un camino de venganza que le llevará a la Casa Blanca.

La mujer de negro

El hombre que trajo consigo la muerte

La mujer de negro

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  • Título original: The Woman in Black
  • Nacionalidad: Reino Unido | Año: 2012
  • Director: James Watkins
  • Guión: Jane Goldman
  • Intérpretes: Daniel Radcliffe, Ciarán Hinds, Janet McTeer
  • Argumento: Arthur Kipps es un joven abogado, viudo y con un hijo, al que su bufete, como última oportunidad para seguir conservando su puesto, le envía a una remota aldea con la misión de arreglar todo el papeleo de una excéntrica cliente que acaba de fallecer.


La mujer de negro

Antes de nada permitidme que me dé una vuelta por el confesionario. Nunca he sido un gran aficionado al subgénero de los fantasmas y las casas embrujadas. No es lo mío, así de fácil. Y, sinceramente, lo de pasar por taquilla para ver el loable intento del joven Daniel Radcliffe por dejar atrás las gafas de pasta y la varita mágica, a priori, no me apetecía en exceso.

De manera que desde un primer instante tuve muy claro que necesitaría de algún estímulo extra que encaminara mis pasos hacia la sala de cine más cercana convencido de poder disfrutar – o al menos intentarlo – de La Mujer de Negro. Y finalmente lo encontré. Encontré dicho estímulo, y en esta ocasión tenía nombre y apellido, el de James Watkins, director británico al que debemos una de las obras más contundentes del siglo XXI en cuanto a cine de terror se refiere: Eden Lake (2008)… por cierto, triste e incomprensiblemente inédita en nuestro país.

Lo mejor: Que Watkins haya sabido pasar del terror físico de Eden Lake al horror sugerido y clásico de La Mujer de Negro con encomiable solvencia.

Lo peor: Pese a estar muy bien llevada y ofrecer un resultado final absolutamente recomendable, la película sigue siendo tópica en muchos de sus planteamientos.


The Mooring

Cada 40 segundos una persona desaparece

The Mooring

Un grupo de jovencitas adictas a las nuevas tecnologías participan en un programa de desintoxicación dirigido por la psicóloga Nancy. El objetivo del programa es lograr que las chicas superen su dependencia a las nuevas tecnologías y sean capaces de establecer verdaderas relaciones personales. Su destino es alojarse en una casa flotante situada en el cauce de un rio, pero pronto se verán obligadas a amarrar cerca de la orilla y acampar en mitad de la nada. Durante la noche, dos vagabundos que están acampados cerca de ellas se dedican a acosar al grupo. Cuando la pareja de vagabundos parte por la mañana, Nancy decide dejar a las chicas para intentar conseguir un barco. Pero los vagabundos vuelven, embarcándose en un festín asesino y dando caza a las chicas, una a una, a través de los espesos y claustrofóbicos bosques de Idaho.

El norteamericano Glenn Withrow escribe y dirige este survival titulado The Mooring en el que un cuarteto de féminas se dispone a pasarlo realmente mal a manos de un par de descerebrados que, con un poquito de suerte - solo un poquito – , acabarán pagando por sus pecados. Y es que la violencia y el sufrimiento en este tipo de propuestas suele tener un efecto boomerang de ida y vuelta. Como espectadores esperamos que todo el dolor soportado por las chicas sea tan solo un pequeño anticipo del inmenso calvario al que serán sometidos sus agresores. Y es que en esto del terror hace ya mucho tiempo que las mujeres dejaron de ser simples víctimas empeñadas en pasearse semidesnudas en mitad de un bosque o en castigar nuestros tímpanos con sus estridentes gritos. La mujer de nuestro tiempo es dura, fuerte, resistente… y si le tocas las narices en exceso sin duda acabará por propinarte una patada donde más te duela. Esperemos que las protagonistas de The Mooring no sean una excepción.