Has filtrado por autor: Tito Jesús

Festival Sitges. Días 7 y 8

Traca final

Festival Sitges. Días 7 y 8

El agotamiento entre la gente de prensa es notable. El atracón de cine hace que cueste trabajo seguir según qué ritmos y que las percepciones no sean del todo correctas… Con todo y con eso, reunimos fuerzas y enfilamos el tramo final de nuestro banquete. Aunque lo temprano de la convocatoria no ayudaba a asimilar el ritmo pausado de esta aventura, The Rover nos deslumbró a la mayoría. Se trataba de un western ambientado en un futuro apocalíptico en el que agua, gasolina y energía, parecen escasear (personalmente me recordó al video -juego “Fallout 3 New vegas”). Guy Pearce y un excelente Robert Pattinson se unen en una cruzada por recuperar un automóvil robado. Un relato que habla sobre el cariño y la lealtad y sobre la importancia de demostrarlo. De lo mejor que he visto estos días.

La ciencia ficción de The Signal resultaba muy vistosa pero vacía. Misterio, abducciones, poderes, y mil giros la hacen tan disfrutable en su recorrido como hueca en su conclusión… por momentos parece el episodio cero de una serie juvenil. Los hombres lobos van a ser la nueva tendencia para el cine fantástico y son muchos los títulos que esperan en capilla y que van a tratar esta temática. When animals dream aborda la licantropía como una fase más en el desarrollo personal de la protagonista, una suerte de nuevo despertar de la adolescencia o una metáfora sobre la aceptación de nuestra propia naturaleza. Lo hace con una narración que la acerca a Let the right in pero que no logra los mismo resultados. Sumamente interesante; creo que merece la pena no perderla la pista.

Festival Sitges. Días 5,6, 7

Un día regular lo tiene cualquiera y dos malos también

Festival Sitges. Días 5,6, 7

Pues justo cuando pensábamos que en calidad y selección de títulos de este año era sobresaliente llegó el cine flojo… L’Altra frontera es una cinta en catalán de ciencia ficción que funciona a modo de fábula y que está cargada de ingenuidad. Ingenuidad no sólo en la historia, sino también en la construcción de las secuencias y en la carencia de diseccionar, más a fondo y con acierto, su reflexión sobre la fama y el canibalismo de los medios de comunicación. También se hecha de menos que al hablar de refugiados y fronteras no se moje en ninguna lectura política. Su director, André Cruz Shiraiwa, es un tio joven, primerizo en esto del largo y que, pese a sus buenas intenciones, no ha sabido manejarse con un presupuesto tan bajo y un concepto tan ambicioso. Ojalá se le dé otra oportunidad y la ajuste a algo más sencillo.

Jamie Marks is dead recuerda mucho a la película de un estudiante de la ESCAC, Marcal Forés, presentada hace dos años: Animals. La vida, los conflictos de la adolescencia, el aislamiento familiar y la sexualidad se dibujan en la relación de los protagonistas con un joven fallecido que era víctima de bulling por parte de sus compañeros. Una vez muerto, se aparece para participar en las tribulaciones de sus amigos. Cine lento y un tanto pretencioso que cuenta, eso sí, con una factura visual y sonora muy interesante. Y en These final hours asistimos a las últimas horas de la humanidad y seguimos a un hombre que no tiene ningún deseo de pasarlas llorando. Camino de la fiesta del fin de mundo su destino se cruzará con el de una niña que se ha perdido. Cine apocalíptico que recuerda en algunos tramos a la española 3 días (magnífica, por cierto) y que gustó mucho en sus pases. Abunda la violencia y los desmadres de todo tipo.

Festival de Sitges. Día 4

Paranoias variadas

Festival de Sitges. Día 4

Parece que la locura se lleva este año; eso y la duplicidad, pues, son y serán varios los títulos que parten de fantasmas imaginarios, trastornos de personalidad o duplicidades de carácter más paranormal para desarrollar sus tramas. En The Voices Ryan Reynolds (peinado, vestido e inspirándose claramente en el Norman Bates de Psicosis) construye una comedia negrísima que bien podría ser una parodia de Maniac. Lo mejor es que la directora Marjane Satrapi se mueve entre el humor, el terror, el patetismo, la ternura, la fantasía romántica y el gore con una elegancia y equilibrio fabuloso. Si Bates es torturado por la presencia de su difunta madre, el protagonista de la que nos ocupa se debate entre el bien (cuando escucha la voz de su perro) y el mal (cuando le habla su gato); y ambos logran hacerle caer en una peligrosa locura…, peligrosa sobretodo para los que le rodean.

Equilibrio es precisamente lo que le falta a la alemana Stereo, un pretencioso filme de suspense y acción, con protagonista mentalmente desdoblado, donde su director prioriza la construcción de planos modernos sobre su argumento. Para colmo de males, la explicación sobre lo que sucede se toma demasiado tiempo en llegar, restando interés al resultado. El que se desdobló en A girl walks home alone at night fui yo. De alguna forma logré dormir y ver la cinta a la vez (cosas de Sitges). Se trata de un soporífico filme de vampiros mezclados con gente de mal vivir donde aparentemente se cuentan muchas cosas y finalmente no se dice nada. Blanco y negro y aromas indies malgastados en humo…

Festival de Sitges. Días 2/3

Grandes títulos y pequeñas decepciones

Festival de Sitges. Días 2/3

Pasado el primer día comienza el autentico atracón de cine, la razón por la que esta reseña ha tardado tanto en llegar y ha terminado condensando dos jornadas del Festival. El sábado comenzó con Young Ones, una cinta norteamericana donde dos generaciones familiares trabajan y luchan para sacar adelante unos terrenos desérticos. Western disfrazado de ciencia ficción que cuenta con excelentes actores y unos efectos especiales de premio. Recuerda a Gigante o a Cimarron y merece destacar el magnífico juego que dan sus robots, que hacen las veces de los clásicos caballos del cine del oeste.

Musarañas es una producción de Alex de la Iglesia que narra la enfermiza relación de dos hermanas, víctimas de un padre abusador que sigue presente en las ensoñaciones de la protagonista indiscutible de la cinta, Macarena Gómez. Un Qué fue de Baby Jane con aromas de la casa de Bernarda Alba, cargado de truculencia que gustó mucho pero que al tito Jesús (que firma estas líneas) le decepcionó profundamente (espero poder contar en un futuro el porqué de forma detallada). También española, pero de animación, Pos eso es una parodia constante al cine de horror en clave de stop motion. Unos muñecos muy trabajados y fondos colorista, infinidad de escenas gore (como la muerte de Belén Esteban en un programa en directo), y el ataque más mordaz a la España más casposa, no logran alejar la sensación de que se trata de un cortometraje alargado hasta la extenuación. Aún asi se contempla con una sonrisa y el trabajo que tiene detrás bien merece un gran aplauso.