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Over Your Dead Body

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Over Your Dead Body

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Over Your Dead Body

Recuerdo cuando cada nuevo estreno de Takashi Miike que caía en mis manos se convertía en una especie de ritual místico, donde mis amigos y yo buscábamos la locura nipona, los excesos físicos y mentales de un genuino maestro del horror y/o géneros hermanos. Actualmente, cuando me enfrento a la nueva obra de turno del incombustible director japonés, lo hago con la mera esperanza de encontrar algún eco de la radicalidad que lo convirtiese en un icono. La verdad es que el tiempo no pasa en balde y Miike está lejos de sorprendernos con un nuevo “Visitor Q”, “Ichi the Killer” o “Gozu”. Aunque “Over Your Dead Body” (“Kuime”) suponga otro de sus infrecuentes regresos al terror puro y duro, algo que los antiguos aficionados agradecemos, sigue siendo una obra descafeinada si la comparamos a los hitos de su larga trayectoria. No obstante, se merece el galardón a película más estilizada, y quizás la mejor técnicamente, de su autor, el cual hace del comedimiento un arte en las lentas dos horas que dura.

Lo mejor: Su factura técnica a todos los niveles.

Lo peor: Lenta, hermética, dramática... sin llegar a detonar realmente. No es lo que esperamos de Miike.


Crone Woods

El típico bosque cabrón...

Crone Woods

Una joven pareja de excursionistas decide internarse en un bosque a disfrutar del paisaje, y quizás echar un polvete. Como no iba a ser de otra forma, algo les espera entre los árboles.

Hace poco salí escaldado de la visita al famoso bosque de los suicidios, tediosa experiencia. Como dije en su momento: una genuina decepción, porque la ambientación propiciada por cualquier arboleda misteriosa es impagable. Quizás pueda resarcirme, ya que se anuncia una nueva película que tiene como mayor atractivo la presencia de otro bosque ominoso: “Crone Wood”, producción irlandesa que, por otro lado, tendrá que luchar duramente contra su falta de presupuesto y aspecto amateur para ganarse mi aplauso. Su director, Mark Sheridan, debuta en el largometraje tras una larga lista de cortos en su haber, y lo hace con el “found footage” como principal herramienta…

Havenhurst

Alquiler sangriento

Havenhurst

Hace sólo unos minutos os hablaba de lo frágil que es nuestra intimidad. La protección que llamamos hogar sólo está a una débil puerta de distancia de la muerte, un hombre fuerte podría derribarla y, ¡bam!, entrar en vuestra casa para mataros o algo peor. Quizás los urbanitas somos más y más conscientes, cada día que pasa, de esa falsa seguridad en la que nos envolvemos, y, como somos unos animales morbosos, nos encantan las películas sobre “home invasions”: ya sabéis que este subgénero vive una tercera juventud. Claro que no siempre se tiene que producir la invasión desde el exterior, olvidados de “La Purga”, aquí el terror se encuentra detrás de las paredes, en los huecos fantasmales e invisibles que se levantan dentro de nuestros edificios de viviendas. Entre ellos, un asesino implacable ha convertido un complejo de apartamentos en su particular ecosistema, donde un predador como él campa a sus anchas provocando horror y muerte.

Are You Here

Confesiones de un fumador de opio

Are You Here

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Are You Here

Ya sabía a lo que me arriesgaba cuando cerré las puertas de aquel tugurio detrás de mí. El fumadero de opio con peor fama de todo Hong Kong se desplegaba a mi alrededor envuelto en extrañas fragancias y miradas acuosas cargadas de peligro. Sin amilanarme, puse un fajo de billetes sobre la barra y sonreí con el gesto de complicidad que suele abrir las entrañas de los mayores errores de la humanidad. Efectivamente, esquivando a los otros parroquianos, tambaleantes hombrecillos de piel dorada, por fin pude abrazar al sarnoso diván que se convertiría en el vehículo para otro viaje alucinante al lado salvaje del sueño casposo. Prendí la pipa, chupé, volví a prender y así hasta cuatro veces de lo sobado que estaba el latón. Cuando el abrasador humo castigó mis bronquios, como si hubiese ganado una rifa de cánceres, tuve que aferrarme a la mugrienta superficie del catre, entonces empezó lo bueno.

Lo mejor: Opio, mucho opio.

Lo peor: La resaca del opio es muy dura.