Death Car
El cocherito leré

Esta vez, y a falta de una sinopsis, me voy a inventar un poco el argumento: Johnny y Jimmy adoran al diablo, pero en lugar de uno encarnado en un señor con perilla y rabo puntiagudo, uno con aspecto de coche. Asistiremos a sus correrías en busca de víctimas para su señor, el cual exige algo más que el alma de sus adoradores.
Si has llegado hasta estas palabras no hace falta decir mucho más. “Death Car” es adorable/despreciable serie Z hecha por y para fumetas con ganas de hacer el gilipollas a costa del “grindhouse”: póngame un filtro bien granulado por aquí, un sintetizador por allá, añádale una voz tan grave como impostada, salsa de tomate y, para finalizar, sazónelo con una pizca de pimentón y Tarantinina. El resultado sabroso y con regusto a… a… ¿hace falta que lo escriba? Es lo que tiene el siglo XXI, toda esa ponzoña que quedaba bajo la superficie, gracias a la dificultad de difusión, hoy sale a flote como la… como la… bueno, corramos un espeso velo y olvidemos las miserias de la producción cultural/fecal moderna.


