Has filtrado por autor: Bob Rock

Lovely Molly

Juegos de luces y sombras

Lovely Molly

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Lovely Molly

ATENCIÓN: La reseña contiene spoilers. Por sus características, hablar por encima de Lovelly Molly es destriparla. Así que aquellos interesados en un thriller psicológico narrado con un estilo personal aunque algo difuso y tramposo, echadle un vistazo sin mucha información adicional. Ni siquiera véais un tráiler que tildaría de tramposo, hasta eso os arruinará la película.

Molly se muda recién casada a la vieja hacienda donde creció. Una casa humilde en medio de la nada que vio morir a su madre y a su padre. Por desgracia, los primeros y felices meses pasan y el trabajo de su marido lo reclama fuera de la ciudad durante varios días seguidos. Sola en la casa, Molly empieza a recordar momentos incómodos de su niñez. Incluso siente algo acechándola desde las paredes. Los miedos que la llevaron a consumir heroína parecen volver en el silencio de la noche. ¿Estará perdiendo la cabeza o el espíritu de su padre ha vuelto para atormentarla?

Lo mejor: Su atmósfera enrarecida, aporta una gran ambientación oscura.

Lo peor: Finalmente esa atmósfera se revela como bastante superflua para la trama.


247º F

Sauna, esa trampa mortal

247º F

Han pasado tres años desde que Jenna sufriese un accidente y quedase atrapada en la carcasa de un coche junto al cadáver de su pareja, Ahora, la encantadora muchacha ha ido de viaje con tres amigos a un lago, para relajarse en una tranquila cabaña y su cómoda sauna. Una vez envueltos en vapor, la diversión se torna espanto cuando alguien bloquea la puerta y va subiendo la temperatura de la sauna. Jenna vuelve a sentir los ataques de la claustrofobia mientras busca la manera de salir antes de que la temperatura llegue a los 247º F: la temperatura en la que el cuerpo humano sufre el colapso.

Espacios cerrados, que buenos momentos nos han dado en el cine de terror/suspense, ¿verdad? Desde las casas, supermercados o instalaciones que clásicamente atacan los muertos vivientes, hasta algún avión maldito o repleto de serpientes, pasando incluso por cajeros automáticos o ataúdes construidos para un entierro prematuro. 247º F añade una nueva localización claustrofóbica al imaginario colectivo del horror: una moderna sauna perfectamente equipada para la muerte.

Entrevista al director de Jodidos Kabrones

Manolito Motosierra se sincera

Entrevista al director de Jodidos Kabrones

¿Quién es la persona detrás de Manolito Motosierra y como se embarcó en el brioso navío del cine “underground”?

La verdad es que, Manolito Motosierra es una persona bastante tranquila, en la vida real. Todo lo que muestro en mis películas, no tiene nada que ver con mi personalidad real, se podría decir que, de alguna manera, me desahogo, de todo lo cotidiano, haciendo este tipo de películas, jajaja.

Conocí el cine independiente y underground a finales de los 80, cuando un amigo (con el que hacía cortos, por aquel entonces), me invitó a ver en su casa “Mal gusto”, De Peter Jackson, y posteriormente, bestialidades alemanas de pura hemoglobina. Hasta la fecha, tan solo me nutria de películas de monstruos, vampiros y algunas rarezas de vídeo club.

¿Cual es su película favorita de género? ¿Y la más odiada? ¿Y la que reharía de nuevo?

Jejeje ¿favorita de género? sin duda alguna, “Braindead”, de Peter Jackson, gracias a esa película, hago el cine que hago.

Por otra parte, todo el cine de género me gusta, por muy malo que sea. Si tuviera que renegar alguna me iría al terror psicológico japonés, ¡no soporto esa lentitud a la hora de contar historias!

Yo soy partidario de que ninguna película, sobretodo de los 80 (mi época favorita), se tendría que rehacer. Pero si me dieran la oportunidad, de hacer un remake, tal vez me atrevería con “Critters”.

Arkham

El hogar del Horror Cósmico

Arkham

Arkham: La Ciudad Soñada

Estás soñando, tu mente vaga entre la lechosa niebla que se abre a tu paso como los sudarios colgados indolentemente en una vieja cripta. Lejos yace tu cuerpo paralizado por las sustancias que tu cerebro fabrica y bombea sobre tu lento sistema sanguíneo. Sin peso, arrastrado por esa leve corriente que forma volutas sobre la espesa boira, un pálido ente que recuerda vagamente a tu forma mortal va a dar con un enorme cartel iluminado roñosamente por un par de bombillas. Parece que los húmedos jirones de niebla van perdiendo consistencia alrededor del cartel: “Bienvenido a Arkham, Massachusetts”. Ahora sabes que vives una pesadilla, puesto que los vapores eléctricos que conforman tu ser danzan alterados sobre el suelo de una ciudad que nunca existió. Una carreta se extiende abruptamente emulando la lengua empedrada de un terrible monstruo que engulle a los forasteros para no volver a ser vistos jamás. Los tejados picudos, las construcciones arcaicas dejan entrever los grumos del pasado que manchan la región: tragedias humanas enterradas bajo la blanda tierra del antiguo cementerio, tiempos de brujería acaecidos en una casa de huéspedes, deseos y apetitos monstruosos que pueblan los pasillos secretos del manicomio, experimentos profanos de los que ya no habla la Universidad Miskatonic, el rancio olor de una bodega herrumbrosa pegado a las páginas de un diario, cultos ancestrales a un dolor aun más viejo, décadas de misterios susurrados al calor de una jarra de cerveza tibia. Todo está por escribir en Arkham, todo queda por leer entre sus muros cubiertos por la hiedra. Historias que tal vez puedas contar si vuelves de la pesadilla que ahora atrapa tu consciencia…