La Máscara del Asesino Huérfano
Michael Myers y Jason encuentran a su hermano perdido

Enhorabuena radicales cristianos, y practicantes extremos de cualquier otra religión, de España; el verdadero sufrimiento se ha hecho carne entre nosotros. El contrapunto a los éxtasis teresianos toma la forma de máscara curtida con la piel de toro que pisamos. Me refiero concretamente a la careta del asesino huérfano que nos encandiló el pasado verano (podéis disfrutar/odiar la reseña de “TOK” justo AQUÍ) llenando las calientes noches nacionales de machetazos, hachazos y demás sangrientos jugueteos. Bien, tan macabro trofeo ya se encuentra disponible internacionalmente obra y gracia de los autores de la citada película.
Por fin, un emocionado reencuentro se produce: Krueger, Myers y Voorhees se abrazan emocionados al atormentado Marcus, The Orphan Killer. “¡Hermano, hermano! Se te ve estupendo con esa máscara tan sucia y aterradora”. Se observan (más)cara a (más)cara y con el orgullo de los criminales dementes chocan sus goteantes manos celebrando la última matanza. Las “scream-queens” del globo miran enfurruñadas desde la barrera: “¿Por qué siempre se reserva el primer y mejor merchandising para nuestros antagonistas”, piensan con envidia malsana…



