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La Silla

El infierno no siempre tiene puertas. A veces solo tiene reposabrazos.

La Silla

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

La Silla

¿QUÉ SERÍAS CAPAZ DE HACER EN UNA SITUACIÓN LÍMITE?

Un hombre. Una silla. Una mala decisión. Y ya está.

Y sí… nosotros también pensamos: “¿De verdad una película entera con un tío atado a una silla?”. Pues sí. Lo que parece una premisa mínima termina convirtiéndose en una pesadilla asfixiante donde cada minuto aprieta más la garganta.

Lo mejor: Su tensión constante, el trabajo de Jaime Lorente y una subtrama que termina desembocando en un final inesperado.

Lo peor: Algunas decisiones narrativas tensan un poco la credibilidad.


Especial Día de la Madre

¡Va por vosotras, mamás!

Especial Día de la Madre

Estamos a las puertas del Día de la Madre: la excusa perfecta para compensar todo lo que no hemos dicho (ni hecho) durante el año. Desde Almas Oscuras, queremos rendir homenaje a las madres que, desde el otro lado de la pantalla, han hecho todo lo posible (o lo imposible) por cuidarnos, aunque no siempre hayan sabido hacerlo bien.

Hay dos frases que el cine de terror ha convertido en amenazas universales: “Voy a volver” y “Hazle caso a tu madre”.

Porque si algo nos ha enseñado el horror durante décadas es que las madres jamás descansan. Ni muertas. Ni poseídas. Ni decapitadas. Ni aunque un grupo de guionistas italianos les haya arrancado literalmente la cabeza para convertirla en un cesto de gusanos infernales. El cine de terror ama a las madres al igual que las odia profundamente. Las convierte en mártires, monstruos, incubadoras demoníacas, guardianas psicóticas, entidades vengativas o trituradoras emocionales capaces de generar más trauma que cualquier asesino con máscara de látex. Porque mientras Freddy Krueger sólo aparece en sueños, mamá puede joderte la vida en la vida real y en horario ininterrumpido. Y eso sí que da miedito.

Exit 8

Perderse nunca fue tan minimalista

Exit 8

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Exit 8

Aunque su estreno en España fue el pasado octubre, en EEUU acaban de estrenarla este viernes, así que nos ha parecido buen momento para hablar de una película de terror muy poco terrorífica pero que puede resultar una grata sorpresa.

La idea es tan simple que roza lo brillante: un hombre atrapado en un pasillo subterráneo debe encontrar la salida número 8. Para lograrlo, hay una única regla: si detecta una anomalía, debe darse la vuelta; si no, avanzar. Y ya está. No hay monstruos evidentes, no hay jumpscares, solo la sospecha de que algo no encaja.

Es, en esencia, un videojuego convertido en película, no por casualidad, sino porque adapta el inquietante fenómeno indie The Exit 8, un popular videojuego japonés de culto de Kotake Create que se volvió viral en plataformas como YouTube o Twitch, precisamente por su concepto simple y perturbador. Poca trama, mucho carisma.

Lo mejor: Genera una tensión acumulativa muy efectiva, casi experimental.

Lo peor: Puede volverse monótona y aburrida si no entras en su juego desde el minuto uno.


The Beauty

Cuando el body horror se vuelve influencer

The Beauty

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Beauty

Hay algo profundamente irónico en que una serie obsesionada con la perfección estética acabe siendo, ella misma, un artefacto irregular. Pero claro, estamos en territorio de Ryan Murphy (American Horror Story), y eso implica aceptar el pack completo: exceso, pulsión camp, ideas brillantes lanzadas como cuchillos… y la sensación de que alguien ha olvidado recogerlos del suelo.

Partamos de lo esencial. The Beauty adapta el cómic de Jeremy Haun y Jason A. Hurley y propone un concepto de esos que hacen salivar al aficionado al terror: una enfermedad de transmisión sexual que convierte a sus portadores en versiones físicamente perfectas antes de hacerlos explotar en una orgía de carne y fluidos.

Vamos, que estamos ante una pizca de La Sustancia cruzada con It Follows, pero pasada por el filtro de la cultura Ozempic y la estética malvada de Instagram. Y aquí Murphy acierta de lleno: la idea es puro oro negro del terror contemporáneo, una metáfora grotesca sobre el capitalismo del cuerpo, la mercantilización de la belleza y la ansiedad estética de nuestro tiempo.

Lo mejor: Su premisa de body horror aplicada a la obsesión contemporánea por la belleza, provocadora y visualmente hipnótica.

Lo peor: Su tendencia a diluir esa gran idea entre subtramas excesivas y un narcisismo estilístico muy marca de Ryan Murphy.