Evidence
Parecidos razonables...

En primavera de 2010, cuatro jóvenes se encuentran de acampada en las colinas cercanas a Los Ángeles. Pronto descubrirán una extraña criatura que les acecha sin descanso.
Tenemos tendencia a la sobreexplotación. A agarrar por el pescuezo una idea que ha funcionado, que se ha mostrado solvente, lucrativa; y exprimirla al máximo hasta dejarla seca, hasta agotarla por completo. Las propuestas de falsos documentales, todos ellos regidos por un mismo patrón formal, empiezan a proliferar de manera - creo que ya podemos afirmarlo – exagerada. En el orígen de esta avalancha actual de películas rodadas con cámara en mano y con pretensiones de cinema-verité supongo que se encuentra el abrumador éxito del díptico Paranormal Activity. Y el Santo Grial que persigue cada nuevo director de cine independiente que se adhiere a esta forma de acercarse al género es siempre el mismo: encontrar el éxito masivo con la mínima inversión de pasta (este es, a grandes rasgos, el patrón impuesto por Paranormal Activity).


