Has filtrado por autor: Joan Lafulla

Antisocial 2

Ser social... mata

Antisocial 2

Años después de perder a su hijo recién nacido, Sam le busca en un mundo plagado de infectados que un día fueron miembros de la red social Redroom Social. Tras hacerse amigo de una joven llamada Bean, Sam es capturada y encerrada en una instalación dedicada a la búsqueda de una cura para el Virus Redroom. Atrapada y torturada, Sam trata de escapar de la instalación antes de que se produzca la inminente actualización del sitio Redroom que significará el inicio del ataque definitivo.

Recuerdo que Antisocial no gustó demasiado en Almas Oscuras. De hecho es posible que al único que le gustara fuera a un servidor. Para aquellos que no la habéis visto o para los que inmediatamente después de verla decidisteis borrarla de vuestras mentes, recordaros que Antisocial relataba los inicios de un escenario apocalíptico provocado por un virus que se transmitía a través de una red social conocida como fac… perdón, Redroom Social. La acción transcurría en el interior de un piso, afectaba únicamente a un grupito muy reducido de amigos que se encontraban celebrando el fin de año y por supuesto todo parecía mantenerse en unos límites presupuestarios muy estrictos. Pero el final de Antisocial ya auguraba la expansión del virus y el alcance universal de la epidémia. El reto de Antisocial 2 es situarse en este escenario plenamente apocalíptico sin gastar un dólar más del necesario. ¿Una posible solución? (de hecho la que parece tomar Antisocial 2) Trasladar la acción a un nuevo espacio cerrado; en esta ocasión una especie de recinto laboratorio en el que se intenta encontrar una cura definitiva para el virus.

Girl in Woods

Monstruos de la naturaleza... y la mente

Girl in Woods

Una joven mujer emprende un viaje de fin de semana romántico acompañada de su novio. De pronto ambos se pierden en las inmensidades de las montañas Apalaches. Tras la muerte accidental del novio, la mujer se queda sola, sin comida, sin agua y sin conocer el camino de vuelta a casa. Privada de su medicación, ella comienza a resquebrajarse mentalmente, recordadndo un pasado que dará forma a su futura batalla por la supervivencia.

Jeremy Benson, guionista y director de Live Animals, regresa al ruedo con un “survival psicológico” titulado Girl in Woods en el que una joven afectada por un trastorno mental diagnósticado, se pierde en las montañas Apalaches sin poder acceder a su medicación. La lucha de la protagonista de Girl in Woods^, por lo tanto, se presume doble: por un lado deberá sobrevivir a un terreno que le resulta hostil, que pondrá a prueba su resistencia física y que amenazará su vida de manera constante; mientras que por otro lado se verá empujada también a una pugna interior, debiendo sobreponerse a su propia enfermedad y agarrándose con todas sus fuerzas a una cordura que se irá esfumando con el paso de las horas. Un concepto, el de la doble lucha, que, a priori, y por lo que a mí respecta, eleva considerablemente el interés de una propuesta como Girl in Woods.

Union Furnace

¡Que empiece el juego!

Union Furnace

Un ratero de ciudad llamado Cody vive sus peores momentos cuando un misterioso desconocido le ofrece la oportunidad de su vida. Tan sólo hay una pega… en este juego tendrá que apostarlo todo, incluso su vida. Cody se encuentra atrapado en mitad de un grupo de extraños e inadaptados que luchan por sus vidas para lograr un bocado del sueño americano. Instigados por un grupo de sádicos enmascarados, Cody y el resto del grupo ganarán una fortuna… o sufrirán una muerte dolorosa y brutal.

Las películas de “extraños forzados a participar en un juego mortal” - definición que parece irle como un guante a Union Furnace son prácticamente un género en sí mismas. De hecho, en nuestro modesto catálogo de películas en Filmin tuvimos un par de representantes bastante dignas del género: Pannic Button, en la que los ganadores de un concurso se suben a un jet privado en el que serán sometidos a una serie de juegos macabros; y Vile, en la que un grupo de desconocidos despiertan atrapados en una casa de la que tan sólo podrán escapar si rellenan un contador que se nutre con los elementos químicos que producen sus cerebros al sentir dolor… Rebuscado, el argumento.

Gutterballs 2: Balls Deep

BBK desencadenado

Gutterballs 2: Balls Deep

En Gutterballs 2: Balls Deep, transcurridos diez años de la masacre original en la bolera, Stacy, pariente de una de las víctimas, está terminando su turno en el local. Un grupito de jóvenes estúpidos aparecen con ganas de fiesta acompañados de una “bola 8” mágica e intentan contactar con BBK. Para su desgracia parece ser que alcanzarán su objetivo… Con la fuerza de un pleno, BBK irrumpirá en escena y empezará a correr la sangre.

Una sentida reverencia para el príncipe de la mugre. Para el rey de lo abyecto. Para el emperador de la repugnancia y la degradación. Regresa el gran BBK (“el asesino de la bolsa de bolos”) de la mano del no menos grande Ryan Nicholson, el director, guionista y especialista en efectos especiales canadiense que ha sido capaz de regurgitar salvajadas del calibre de Live Feed, Hanger, Famine o Collar. Nicholson es un pirado (con todo el cariño del mundo) que lleva el infracine tatuado a fuego en su piel. El tipo hace lo que le da la gana y cuando le da la gana… y quizás por esa razón ha decidido que, justo ahora, es el mejor momento para escupirnos a la cara la secuela de la que quizás sea su obra más “popular”: Gutterballs.