VANish
Raptando a la chica equivocada

Con la esperanza de lograr un rescate de considerables proporciones, tres matones secuestran a la única hija de un jefe del cartel de drogas a plena luz del día. Los secuestradores encierran a la joven en su camioneta, imponen las condiciones del rescate a su padre, y luego viajan hacia el desierto para realizar el intercambio.
Este es el escueto argumento de VANish, debut en la dirección del guionista y director Bryan Bockbrader, a priori una típica película de acción en el que un par (o tres) de ineptos raptores escogen a la víctima equivocada… Me ha venido inmediatamente a la memoria la desternillante, y muy recomendable, Mon Ami. Por si alguien no había caído en la cuenta, las mayúsculas de VANish responden a un juego de palabras en inglés con VAN, que significa “camioneta”, y “VANish”, que vendría a significar “desaparecer” o “desaparecida”. Y es que las primeras críticas que he leído de VANish - que ya lleva un año de recorrido por festivales especializados, pero que se estrenó en los USA, en formato VOD, el pasado mes de febrero – ven en la película de Bockbrader una especie de cruce entre Reservoir Dogs, primera obra maestra de Tarantino, y Buried. La comparación con Buried responde a que buena parte de la acción de VANish acontence en el interior de una camioneta (ahhh… de ahí el juego de palabras con VAN).


