Normal
En los límites de la locura

Jim, un joven solitario que trabaja como portero de un edificio de apartamentos, está reviviendo su tortuoso pasado. A través de una serie de flashbacks y de las interacciones con los misteriosos inquilinos del edifcio, no sólo conoceremos sus oscuros secretos, sino también lo que significa ser “normal”. Las respuestas que encontrará en su camino harán pedazos, no sólo sus percepciones del pasado, sino también su frágil control sobre la realidad.
Almas Oscuras me ha servido de muchas cosas a través de sus más de 6 años de vida. Entre otras para curiosear e indagar en la obra de una serie de cineastas, entusiastas incansables del género, que, de otro modo, probablemente me hubiera resultado complicado tener ni idea de quiénes demonios eran y a qué coño se dedicaban. Me refiero a gente como Vince d’Amato, Rodrigo Aragao, Èric Falardeau, Norberto Ramos, Ryan Nicholson, Demián Rugna, Justin Timpane o Stuart Simpson… entre muchos otros. Sus películas pueden ser mejores o peores. Gustarme más o menos. Pero en todos siempre he encontrado un tipo de cine cuanto menos arriesgado, independiente (y no me refiero únicamente a un tema de pasta), valiente y sin complejos. No reniego del cine de género más comercial (dichosas etiquetas)… ponedme delante un Mamá o el remake de Posesión Infernal y os aseguro que los devoraré con fruición. Pero es en esas producciones que ha menudo viven al margen de la gran industria y que con suerte llegan a formar parte de la programación de algún festival especializado donde a menudo, y año tras año, encuentro las mayores recompensas.


