Has filtrado por autor: Joan Lafulla

The strange colour of your body's tears

Seguimos tras los pasos de Dario Argento

The strange colour of your body's tears

A raíz de la desaparición de su esposa, un hombre entra en una red de intrigas, mientras trata de descubrir su paradero. Recorriendo los pasillos laberínticos de su edificio de apartamentos, se encuentra con habitantes cuyos cuentos de sensualidad y sadismo cobrarán vida ante sus ojos.

Los belgas Bruno Forzani y Hélène Cattet, marido y mujer en la vida real, regresan, tras su breve experiencia en The ABC’s of Death (donde tuvieron a su cargo la letra “O de Orgasm”), al terreno del largometraje con su segunda incursión en el género Giallo: The Strange Colour of Your Body’s Tears. Su debut, la exitosa Amer, resultó ser un surrealista y alucinógeno viaje al despertar sexual de Ana, su protagonista principal, a través de un ejercicio de estilo que se sumergía de lleno en el cromatismo y el estilismo del subgénero italiano por excelencia. A simple vista (aunque reconozco no haber visto su nueva película) The strange colour of your body’s tears sigue de cerca los pasos de Amer y supone un nuevo homenaje de la pareja belga hacia el Giallo, con una propuesta visual que, a priori, me recuerda poderosamente a su sonado debut.

MurderDrome

Exploit sobre ruedas

MurderDrome

Cherry Skye, la nueva sensación del Roller Derby, adora competir en su deporte favorito. Una vez en la pista, Cherry llama la atención de Brad… y saltan las chispas. Por desgracia, el amor entre ambos desata la ira de la ex de Brad, su Roller Derby némesis: Infierno Grazer. Y por si eso no fuera suficiente, el calor generado por esta romántica rivalidad despierta a un malévolo espíritu, hambrientos de almas humanas, especialmente la de Cherry. Atrapada entre la ira del infierno y la condenación de Grazer, Cherry no tiene otra opción que solucionar toda esta mierda de la mejor manera que sabe: ¡en la pista conocida como La Murderdome!

El australiano Daniel Armstrong escribe y dirige MurderDrome, un exploit que a primera vista puede recordaros (aunque sea de manera muy lejana) al clásico Rollerball (1975) de Norman Jewison, película que retrataba un futuro distópico (año 2018) en el que grandes decisones corporativas dependen de un violento deporte que atrae a las masas llamado, precisamente, Rollerball, en el que dos equipos se efrentan sobre patines y motocicletas con el objetivo de colocar una bola de acero en la portería contraria. En 2002 el gran John McTiernan llevó a cabo un insulso remake de la película de Jewison que se estrelló, merecidamente, en taquilla. Mucho más interesante que el remake homónimo de McTiernam fue el cómic Death Game 1999, publicado dentro de la mítica antología británica Action presents (el 14 de febrero de 1976), y que venía a ser una mezcla de Rollerball y La carrera de la muerte del año 2.000 (1975) en la que el deporte sobre ruedas adquiría el nombre del Spinball y cuyas alucinantes páginas en blanco y negro multiplicaban, de manera exponencial, la cantidad de sangre, brutalidad y violencia que atesoraba la película de Jewinson.

Gothic Lolita Battle Bear

Estos japoneses están como un puñetera cabra

Gothic Lolita Battle Bear

La vida de Yumeko Madoka es bastante caótico. Adora la moda lolita, pero es torpe y acaba de perder nuevamente su trabajo. Así que se planta en la puerta de su hermana recién divorciada para vivir con ella. Pero la sobrina de Yumeko, que lleva tiempo queriendo pasar un tiempo a solas con su madre, no está entusiasmada con la idea. Cuando la hermana de Yumeko muere, ella tiene que cuidar de su sobrina. Le ayuda un oso de peluche rosa que ha cobrado vida a través de una extraña fuerza extraterrestre. Cuando Yumeko y Busuke (que así se llama el oso de peluche) unen fuerzas, literalmente, se convierten en la superhorína Nuigulumar. Pero Busuke no es la única fuerza alienígena que ha llegado a la Tierra.

Les echábamos de menos. Con tráilers como el de Gothic Lolita Bear… ¿cómo coño no íbamos a echarlos de menos? Todo un maestro del J-exploit más demencial, absurdo y freak como es el gran Iguchi Noboru, director, entre muchas otras, de Dead Sushi y Machine Girl; regresa a escena con la que promete ser una de sus películas más locas y disparatadas. De hecho tampoco es una novedad. El bueno de Noboru ya hace bastante tiempo que compite contra sí mismo. Si a alguien tiene que batir Iguchi Noboru en cuestión de propuestas cinematográficas totalmente disparatadas y alucinantes, es al propio Iguchi Noboru. Por lo visto Gothic Lolita Battle Bear, que en Japón se conoce como Nuigurumâ Z, está basada en una novela titulada Hōsei Ningen Nuigurumā, que a su vez está basada en una canción de la banda de rock Tokusatsu titulada Tatakae! Nuigulumar. ¿Qué cómo una canción puede desembocar en una locura de zombis bailongos, ositos rosas de peluche que cobran vida y chicas con superpoderes? Vete a saber… Esto es Japón, así que todo vale. Os dejo con el tráiler (imperdible) y algunas imágenes de Gothic Lolita Battle Bear.

FPS

¿Cuántas vidas me quedan?

FPS

Te despiertas. Tu esposa, Linda, no está. ¿Dónde está? Tienes por delante una larga y dura jornada de trabajo. La televisión está encendida. Anuncio especial en los informativos: una plaga se está extendiendo. El origen de la misma es un antiguo hospital. Tu esposa trabaja allí. Sigue un preaviso biológico. A nadie se le permite salir de su casa. Si vas a viajar, debes ir directamente a tu casa. Asegúrate de cerrar puertas y ventanas. Si bebes agua antes deberás hervirla. Los que tienen síntomas de náuseas, mareos y desorientación, deben dirigirse a la estación de cuarentena médica más cercana. Sales de casa. Con determinacón. Un solo pensamiento en tu cabeza: tu esposa embarazada.

El director alemán Andreas Tom es un nostálgico de los videojuegos en primera persona que arrasaron en la década de los 90 (y probablemente todavía lo hagan… perdonad mi ignorancia al respecto). El mismo Andreas nos ofrece algunas pistas sobre el origen de su pasión: “Quizás soy un gamer demasiado nostálgico y recuerdo mis días de jugar sin parar al Doom; o tal vez mi copia reciente de Call of Duty Ghosts sea la verdadera razón, pero en cualquier caso creo que es una idea genial… y lo acompaño todo con un payaso que te saca los intestinos.” La referencia al payaso la entenderéis cuando le echéis un vistazo al tráiler de FPS, película independiente que combina los mencionados First Person Shooter Games, con el cine de terror, la otra gran pasión de Andreas Tom. De manera que al protagonista le encasquetamos una cámara en la cabeza, le damos un arma, le asignamos un objetivo loable (salvar a su mujer embarazada) y hacemos que un buen número de infectados tengan la osadía de cruzarse en su camino. Así de fácil… ya la tenemos liada. En el interior más imágenes y el tráiler de FPS, abreviatura de First Person Shooter.