Has filtrado por autor: Tito Jesús

Open Grave

¿Quiénes somos?¿De dónde venimos?

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Open Grave

El recurso de la amnesia ha dado mucho, muchísimo, de qué hablar a la hora de narrar historias. Ha sido durante años la coartada más manida para desarrollar tramas en los videojuegos. En el cine ha tocado todos los géneros: desde la acción de Bourne a la comedia de Colega ¿dónde está mi coche? o Resacón en las vegas, el drama en Anastasia o París Texas… la lista es interminable. Pero si hay un género en el que esto de la falta de recuerdos ha hecho estragos es sin duda en el suspense y el terror: Desde el bloqueo de la protagonista de La escalera de caracol a Marnie la ladrona o “Recuerda ambas de Hitchcock, en referencia a títulos clásicos, a La noche de los cristales rotos, Memento, Mentes en blanco, Saw o Pamdorum en títulos más actuales a los que se suma, como ya podéis imaginaros, la que hoy nos ocupa.

John (Sharlto Copley) despierta en plena noche en el interior de una piscina que, plagada de cadáveres en descomposición, hace las veces de enorme fosa común. John no recuerda quién es ni ninguna otra cosa de su vida anterior a ese momento. Cuando se refugia en una casa cercana descubre un grupo de personas que como él acaban de despertar de un trance sin recordar absolutamente nada. Entre recelos y misterios el grupo comienza a explorar los dominios de la casa, que se encuentra en medio de ninguna parte, y a descubrir que están rodeados de individuos afectados por una extraña locura.

Lo mejor: Buenas actuaciones y buena factura.

Lo peor: Guarda sus secretos hasta casi la conclusión y al llegar a los mismos se ha perdido el interés.


Omnívoros

El rico es un lobo para el hombre

Omnívoros

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Es difícil encontrar en el cine actual, y más en el español, propuestas tan arriesgadas y a contracorriente como la que hoy nos ocupa. Aunque finalmente puede que sus escenas no sean para tanto en lo que respecta a violencia y crudeza, y que la cinta tenga evidentes carencias en varios aspectos, lo cierto es que Omnívoros es un viaje terrible a los rincones más oscuros de la sociedad. Un viaje en el que el canibalismo físico es el “Mac Guffing” para hablarnos de los abusos y la falta de moral de una clase social, la alta, ajena a la realidad y que parasita al resto de la población sin preocuparse ni valorar la ética de sus actos.

Marcos es un crítico gastronómico y escritor de éxito que recibe el encargo, por parte de su editora, de realizar una libro sobre los restaurantes clandestinos. Con ayuda de un contacto con el que mantiene una relación sentimental, entra en este mundo de lujo y manjares. En una reunión coincidirá con una periodista, y antigua amante, que anda investigando a un grupo de gourmets que organiza festines de carne humana. Desconocedor de los peligros que se ocultan en este submundo Marcos entra en algo de lo que tal vez no pueda salir.

A medio camino entre el cine de terror y el cine policíaco, la película no es fácil de clasificar en un único género. Algo con lo que juega su director, intercalando, pero nunca mezclando las investigaciones de Marcos, un triunfador, seductor y exquisito personaje que a ratos se puede antojar una suerte de James Bond a la española. Y la parte de horror, protagonizada por el brazo ejecutor de nuestro cocinero caníbal, un asesino autista armado con un martillo de matarife que somete a sus víctimas al mayor de los horrores. Entre medias chicas guapas, fincas de lujo, grupos secretos, manjares exóticos y menciones a cantidades económicas que se antojan lo más fantástico del film. Como ya digo ambas tramas, unidas en la conclusión, podrían funcionar por separado, pero juntas abren el abanico de posibles espectadores de la cinta. Una buena táctica, aunque la crudeza de algunas escenas sumada al peso moral de hablar de canibalismo mucho me temo que va a dificultar, sino impedir, la distribución del film no sólo en nuestro país sino también en la mayor parte del mercado internacional.

Patrick

Mira mamá, sin manos!!!

Patrick

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Patrick

La primera adaptación de la novela de Stephen King Carrie, brillantemente dirigida por Brian de Palma en 1976, fue todo un éxito mundial. El cine de género, tan propenso a repetir fórmulas, comenzó a poblarse en los años siguientes de gente con poderes mentales y con la capacidad de generar daños a distancia, los Scanners de Cronenberg, los Ojos de fuego también de King, o los poderosos psíquicos de The fury (nuevamente de De palma) son buenos ejemplos a los que podríamos sumar a Patrick, que tiene el honor de ser el primer título de horror australiano que logró relevancia internacional… corría por aquel entonces el año 1978. Patrick era hijo putativo de nuestra amiga Carrie White, aunque su naturaleza era mucho más malvada y su poder parecía infinitamente más letal. Su fórmula para llegar al gran público era una buena sucesión de sustos, muertes originales con un punto de gore, y una historia sencilla con cierto regusto a El fantasma de la ópera (donde el monstruo se enamora de la heroína que, al final, será la única con capacidad de neutralizarlo). Tengo que reconocer que, aunque dejó una profunda huella en éste que os escribe cuando era joven, mis recuerdos del original son muy borrosos. Ahora, pasados más de 30 años, llega una nueva versión del ya clásico título de los 70. Mucho me temo que este Patrick no causará el impacto de su predecesor, ya que el film reúne más buenas intenciones que buenos resultados y termina por reafirmar la idea de que los remakes, por lo general, hacen un flaco favor a las obras de las que proceden.

En un hospital centrado en pacientes catatónicos, en un cuarto aislado, habita Patrick (Jackson Gallagher), un joven en estado vegetativo… Pero Patrick no es un paciente más; bajo su aparente fragilidad se esconde un ser furioso con capacidad de mover objetos mentalmente (telequinesis) y doblegar voluntades gracias a la misteriosa sustancia que le inyecta un malvado doctor (Charles Dance), que dirige el centro mano a mano con su hermana (Rachel Griffiths). La llegada de una nueva y curiosa enfermera (Sharni Vinson) lo cambiará todo: la fascinación que siente por Patrick es recíproca y aunque ella no lo sabe, ha despertado en él un poder letal para todos los que la rodean.

Lo mejor: Charles Dance se come a todo el reparto. La ambientación del hospital y la atmósfera general del film.

Lo peor: Personajes de cartón piedra y un efectismo exagerado impiden entrar en la historia.


Daddy's little girl

Amputaciones, fracturas, cortes, quemaduras, castigo...

Daddy's little girl

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Daddy's little girl

La pequeña Georgia (Billi Baker) que acaba de cumplir 6 años vive feliz a caballo entre las casas de su padre Dereck (Michael Thomson) y su madre Stacey (Allira Jaques) que están separados y mantienen una relación tensa. Entre las muchas cosas que se recriminan está el arreglo de la ventana del dormitorio de la nena en la casa de su madre: Dereck insiste en que puede apañarla si le permiten acceder un rato al hogar y Stacey, que se niega a esta opción y afirma que tiene dinero suficiente para solucionar el asunto. Para desgracia de todos, una noche alguien se lleva a Georgia, aprovechando la ventana rota, y termina con su vida tras torturar y violar a la pequeña. Meses después el atormentado padre intenta salir, sin demasiado éxito, del letargo en el que ha quedado sumido cuando, de pronto, descubre la identidad del asesino de su hija. En lugar de acudir a la policía se encargará de propinar al criminal todo el dolor que éste pueda recibir.

Tengo que confesar que, aunque no soy muy fan del denominado género rape and revenge (en el que se produce una violación o crimen y en respuesta del mismo se infringe un aleccionador castigo a los culpables) suelo, por lo general, disfrutar de este tipo de títulos. Son venganzas desmedidas y cargadas de cierta ironía y sofisticación a la hora de hacer sufrir y eso, para mí que soy un morboso, se contempla con agrado cuando se le aplica a unos personajes que se han ganado, por méritos propios, todo lo que les pueda pasar. I split on your grave y La última casa a la izquierda (que a su vez se inspira en la sueca “El manantial de la doncella” de Ingmar Bergman) son buques insignia de este subgénero del horror.

Lo mejor: Buenas actuaciones y factura general.

Lo peor: Una primera hora lenta y sosa da paso a una segunda parte extremadamente especiada que no te dejará indiferente.