Has filtrado por autor: Bob Rock

Cult

Entre la caspa y el susto

Cult

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Cult

Madre e hija, un casa aparentemente normal… añadimos a la ecuación varias cámaras y fenómenos paranormales y ya tenemos una película como otra cualquiera, de no ser porque estamos en Japón, y en el país del Sol Naciente las cosas son siempre muy distintas de lo que parecen.

“Cult”, curiosamente una de las películas más recientes de unos de los directores japoneses con cierto culto en esto del terror oriental. Os hablo de Kôji Shiraishi, director de “Grotesque”, “Carved” y “Noroi” entre otras, un hombre que lleva casi una década sin cambiar de género y rodando con unos medios más bien limitados. Presupuesto ajustado del que hace gala en esta producción de fantasmas, demonios y misticismo japonés. Volvemos a visitar el “j-horror”, una rama del terror muy querida por estos lares a pesar de su franca decadencia. Ya sabéis el daño que han hecho la sobrexplotación de esos fantasmas de pelos largos y cara blanca, pero hay “algo más” dentro de la cinematografía nipona. Afortunadamente, ese “algo más” hace acto de presencia en la película que nos ocupa.

Intentando dar un paso hacia delante, tomando una dirección moderna, “Cult” lo hace por la vía que ha marcado “Paranormal Activity”, procura alejarse de la marca nipona definida por grandes obras como “Ju-on”, “The Ring” o “Kairo”, aunque a estas alturas algo pasadas de moda. Así que lo primero que destaca sería su formato “mockumentary”, aunque para mi gusto algo descuidado, porque frente a los falsos documentales rodados en Europa o Estados Unidos, “Cult” se muestra poco verídico, a cambio no se produce esa molesta sensación de cámara en mano y podemos seguir la acción con una fidelidad muy poco realista. Pese a este tremendo defecto, pues para un servidor parte de la gracia de este formato reside en la capacidad de credibilidad capaz de demostrar, se nota que Kôji Shiraishi ya ha practicado con el estilo en otras películas. Entre ellas “Shirome” y “Noroi”, siendo esta última muy superior al resto de su producción. De hecho, el cine de este director comparte no sólo muchas premisas argumentales, si no también un ritmo desenfadado que, a pesar de haberlo relegado a la casilla de artista underground, consigue aportar algo de sello de autor a sus obras.

Lo mejor: La velocidad y la caña que mete al espectador, constantemente está ofreciendo escenas a veces terroríficas y otras veces divertidas por ridículas.

Lo peor: El humor pretendido es bastante lamentable, así como ciertos efectos especiales tan malos que te sacan de cualquier trama. Destacar un final demasiado abierto.


Invasion of the Undead

A veces no pasa el tiempo...

Invasion of the Undead

Allison recluta la ayua de dos estúpidos investigadores paranormales cuando una infestación de no muertos se apodera de su nueva casa.

Hoy en día que está tan de moda hablar con pedantería de cualquier estreno cinematográfico, buscando en el cine independiente el sentido de la vida, romper a llorar con escenas que no dicen absolutamente nada o hacer gala de unos conocimientos cinéfilos innecesarios definiendo “subsubsubsubgeneros” que sólo existen en la cabeza de bloggeros de medio pelo… hoy en día que está tan de moda hablar con palabras ampulosas (como ampulosa) el público del cine de horror corre el riesgo de olvidar que todo este tinglado se montó siempre con objeto de mera diversión (y si encarta ya reflexionaremos sobre la insoportable levedad del ser). Los críticos y coleccionistas de revistas siempre os querrán llenar la cabeza de datos que no sirven más que para completar los párrafos de sus posts de pacotilla, y la única razón para hacerlo es querer demostrar que son más “guays” que Quentin Tarantino. Pero olvidan que en este proceso competitivo de “ver – más – festivales – que – nadie” echan tierra sobre lo único importante: una cinta de terror tiene que entretener y aportar las emociones fuertes que otros géneros desechan. Esa es la clave y para de contar: por eso me apegué hará muchos años a Almas Oscuras, porque me sentía rodeado de gente con ganas de diversión sana, encabezados por Joan Lafulla, un hombre honesto que rechaza la obsesión, de la que tanto rezongo últimamente, a favor de la pasión. Los tiempos cambian, pero a veces no pasa el tiempo…

Pues en estos días de tontería y poco compañerismo se agradece conocer de proyectos que avalan mis palabras de viejo gruñón. La película de bajo presupuesto llamada “Invasion of the Undead” parece otro de esos intentos por resucitar una década que a muchos nos parece dorada al coincidir con nuestra maduración como seres humanos, y son los años circundantes a la adolescencia los que terminan por marcar a cualquier persona de provecho. Como decía, con 17.000 pavos intentan estos debutantes – sus trabajos anteriores no merecen más renombre – volver a los viejos tiempos de la comedia y el horror, clara es la influencia de “Night of the Creeps”, “House” o “Una Pandilla Alucinante”, haciendo uso de cualquier recurso “retro”, de tal forma que resulte atractiva a los nostálgicos.

Hungerford

Polémica desde el espacio exterior...

Hungerford

Cowen Rosewell es un estudiante de audiovisuales cuyo primer trabajo consiste en grabar todo lo que ocurra durante una semana de su vida. Justo cuando el proyecto comienza, una oleada de violencia asola su pequeña población británica, sin que los medios nacionales se hagan eco de la misma. Sin embargo, cuando uno de sus mejores amigos es atacado por un maníaco, la terrible realidad detrás de tanta locura emerge para horror de Cowen.

Así como los actos violentos aumentan la escala, nuestro protagonista y sus amigos descubren que el pequeño pueblo está bajo una malvada influencia, que es la que controla los altercados para crear una cortina de humo que oculte los secuestros de los ciudadanos locales. Los secuestradores llevan a sus víctimas a una fábrica abandonada de las afueras. Allí se cuece un plan para conquistar todo el planeta, ¿podrán Cowen y sus colegas detener la invasión?

¿Un nuevo remake de ”Invasores de Marte”, qué ya actualizase Tobe Hooper a mediados de los ochentas? A pesar de la similitud de su idea argumental base, Hungerford apunta hacia otro terreno, pues ni su protagonista es un chaval norteamericano ni queda aureola alguna de los optimistas años 50. No en vano estamos ante otro mockumentary, el formato de moda. Oye, y por mucho que me pese, a lo mejor es la única salida para conseguir una estética digna en producciones de bajo presupuesto como la que nos ocupa. Pues su tráiler pinta bastante bien para las 20.000 libras que parece haber costado el invento.

Caballero del Diablo

La Gran Historia desde la Cripta

Caballero del Diablo

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Caballero del Diablo

“Pasad, pasad, criaturas. Vuestro amiguito, el Guardián de la cripta, os tiene preparado un festín de tripas, llenas de gusanos, a la altura de vuestros monstruosos apetitos. ¡Ñihihihi! Perdonad que me ría como una rata, ¡pero es que me he comido varias! ¡Nihihihi! Sin más, dejadme que os cuente este espeluznante relato sobre hombres y demonios. La titánica lucha entre el bien y mal ubicada en un remoto motel. A esta historia protagonizada por una reliquia con forma de llave, que guarda el rojo destino de la humanidad, la he llamado…”

“Caballero del Diablo” no necesita de ningún tipo de análisis para ser disfrutada, simplemente ser reproducida por los amantes de la serie b, porque sí, estamos ante una película de pura serie b, pero con un canon de calidad que la ha convertido, desde su estreno, en una cinta de culto, no en vano su presupuesto rondó los trece millones de dólares de la época. Jugando en la misma división que “La Noche de los Muertos Vivientes”, “Feast”, “The Convent”, “El Príncipe de las Tinieblas”, “La Noche de los Demonios”, “Posesión Infernal” o “Abierto hasta el Amanecer”, podemos entender el primer largometraje nacido de la famosa y querida serie de televisión “Historias desde la Cripta”, a posteriori surgirían otros dos bastante inferiores, como unas mezcla de todas las anteriormente citadas, pero maquillada según los parámetros de la serie original; es decir, un argumento fácilmente entendible que hace hincapié en lo elementos macabros del cine de horror, entiéndase por el lado sexual y visceral del asunto, con fuertes elementos sobrenaturales y grandes dosis de gore vomitadas en pantalla con un sentido del humor bastante cafre.

Lo mejor: Los efectos especiales y su trepidante ritmo... mención especial para el Guardián de la Cripta, un entrañable cabroncete.

Lo peor: Está cargada de tópicos robados a otras películas y los personajes son absolutamente comunes al resto de protagonistas de Historias de la Cripta, lo que elimina el factor sorpresa.