Has filtrado por autor: Bob Rock

Monster World

Fanzine por y para monstruos

Monster World

Ayer sábado tuve la suerte de asistir, en Zaragoza, a la presentación del último número, 12 como los discípulos, de uno de los fanzines señeros de la capital aragonesa: Monster World. Alrededor del cual se vertebra Shock Ediciones, una editorial artesana amante de los monstruos clásicos, algo justificado por la obsesión demostrada hacia Harryhausen entre otros. Dicha editorial anda repleta de gente dedicadísima al mundo del terror en todas sus vertientes, pero haciendo especial hincapié en la cinematográfica, como el incansable David García, por ejemplo colaborador de la Muestra de Cine Fantástico y de Terror de Zaragoza, y además responsable de jugosos proyectos que espero den pronto los suficientes frutos como para hablar aquí de ellos.

Volviendo al número 12 de Monster World, comentar que no sólo cuenta con el interesante contenido habitual, si no que sus editores se han decidido por un formato de mayor calidad: papel estucado fotográfico de alto gramaje. Pese a que esta decisión incrementa considerablemente el precio – un fanzine de 7,5 euros puede resultar algo caro –, estéticamente quedan ampliamente reforzados los excelentes artículos de su interior. Para esta edición especial, pues así la sienten sus creadores, se ha optado por seguir ahondando en el fantaterror europeo de la mano de Paul Naschy y la explotación italiana. Como veis, muy en línea con la visión underground y nostálgica que siempre ha caracterizado a Monster World. Os invito a haceros con una de las 150 copias limitadas en el correo fanzinemonsterworld@hotmail.com

Maldito Amor

Slasher, giallo, comedia... ¿chileno?

Maldito Amor

Un grupo de adolescentes ve arruinada su noche de graduación cuando se descubre el asesinato de su maestro Marion a dos días del gran evento. Por los pasillos del instituto se rumorea que el asesino es un maniaco sin rostro, pero todos sabemos que los chicos jóvenes son especialmente sensibles a las habladurías, ¿verdad? Arturo, ajeno a los chismes, está destrozado pero no por la muerte de su profesor: estaba esperando el baile de graduación como excusa para declararse a la chica de sus sueños, María Elena, que acaba de comenzar una penetina relación con un mago misterioso. Aunque no todo está perdido, Arturo comienza una amistad con Beatriz, la chica más popular de la escuela, con el objetivo de poner celosa a su particular Ginebra. Lo que Arturo no sabe es que el loco sin rostro ha puesto nombre a sus mejores cuchilladas: y serían los de sus amigos. Así que si quiere llegar entero y verdadero al baile de graduación deberá resolver el misterio del asesino sin cara.

Desde Chile, el director de comedias Gonzalo Badilla enrola a su hermano Santiago como guionista y protagonista para verter en un largometraje su visión del cine de horror, del cual se declara fan irredento. Intentando arropar un típico slasher con el envoltorio del giallo, nos presenta una trama con fuertes dosis de comedia romántica anunciada como fiel homenaje a Carpenter, Argento, Fulci, Craven, Cronenberg y Hitchcock. Una lista de grandes clásicos que al menos ve reflejado su sabor añejo en la típica trama que su sinopsis desgrana con excesivo detalle.

The Hanover House

Ella te espera

The Hanover House

Volviendo del funeral de su padre, Robert Foster se enfrenta con lo inimaginable: accidentalmente atropella a una joven. En un desesperado intento por salvarla, busca ayuda en una granja cercana. Poco podía imaginar que aquella ominosa casa había estado esperándole durante mucho tiempo. Una vez dentro, Robert deberá enfrentar sus demonios personales en un intento de salvar su vida y la de su mujer, que también le acompaña. Sólo hay un pequeño problema: la casa Hanover permitirá la salida de una única persona con vida.

Como una historia de fantasmas de la vieja escuela se nos presenta la independiente y norteamericana “The Hanover House”, el largometraje debut de Corey Norman, que también escribe el guión. Pese a no arriesgarse a la hora de presentar su argumento, el tráiler ofrece bastantes sensaciones positivas; por ejemplo, su acabado luce superior a lo esperado de 22.000 dólares, que es el presupuesto oficial con que se maneja. Amén de una dirección y fotografía muy respetable si tenemos en cuentas que el señor Norman y su equipo, incluido su desconocido elenco, tienen a sus espaldas únicamente cortometrajes como experiencia.

Psicosis Mortal

El verdadero Borgman

Psicosis Mortal

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Psicosis Mortal

Un vagabundo deforme y cabrón se dedica a destrozar la mente de un pobre programador a punto de ser ascendido a senior.

Querría presentaros una de esas comedias negras salvajes que, tal vez por pertenecer a la primera mitad (1992) de una década maldita como los noventa, permanece bajo los radares de los aficionados al cine de terror. No exenta de caspa, pues el extremo colorido de sus personajes roza el ridículo antes que la broma, “Psicosis Mortal”, conocida en su país natal como “The Vagrant” – el vagabundo –, es una cinta muy a tener en cuenta si lo que queréis es echaros unas buenas risas con los amigos, sin más trascendencia, justo de la misma forma que lo consiguiesen obras del mismo corte como “Very Bad Things” o “Tu asesina que nosotras limpiamos la sangre”. Aunque me gustaría hacer notar que la película que hoy nos ocupa tiene un estilo mucho más chabacano y barato, lo que no es directamente peor; simplemente también se emparenta con la década anterior, los 80, por su acabado artístico.

Como curiosidad fijaos que el argumento preludia la conocida cinta holandesa ganadora de la anterior edición del festival de Sitges: “Borgman”. Y lo hace por aquello de ofrecernos el relato de una vida normal destrozada por la violenta irrupción en su día a día de un vagabundo con intenciones desconocidas. No obstante, este sería el único paralelismo, pues el tono de ambas es bien distinto, teniendo la cinta holandesa un tufillo intelectual que para nada defiende “Psicosis Mortal”, mostrándose esta última como un ejercicio más descerebrado y grotesco donde cuesta ver cualquier tipo de crítica social.

Lo mejor: La caracterización del vagabundo y la atmosfera de la viva fotografía. ¡Y diablos, básicamente es muy divertida y cruel!

Lo peor: Una narración confusa a la que no ayudan ciertos histrionismos de los actores, especialmente Paxton, haciendo de varias escenas pura vergüenza pueril