Bite Marks
Vampirizando argumentos ya vistos

Uno no sabe muy bien que decir ante esta propuesta vampírica de nuevo cuño. Si hace poco ya salimos ciertamente escaldados con Prowl, y otros proyectos de similar catadura – ¿nadie ha visto 30 días de oscuridad 2? Bien, ¡huid de ella! -, no parece que ahora, en formato de película independiente estadounidense, nos estemos alejando mucho de los parámetros que desprenden cierto tufillo a “más de lo mismo siempre que saquemos vampiros con aires ferales”.



