Has filtrado por autor: Bob Rock

The Limehouse Golem

Suspense y luz de gas

The Limehouse Golem

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

The Limehouse Golem

El amanecer de los asesinos en serie tiene lugar en el barrio obrero de Limehouse, Londres, a finales de la época victoriana, con todo el machismo, pobreza y sordidez del que ninguna nación debería sentirse nunca orgullosa. Macabros asesinatos espolean la imaginación de la prensa, que aprovecha los crípticos mensajes del criminal para apodarle “Golem”, mientras que el nuevo inspector a cargo del caso, Kildare, los utiliza para seguir su pista hasta la biblioteca donde su rastro se disimula entre el de cuatro hombres.

Uno de los sospechosos es el famoso cómico Dan Leno, aficionado a los espectáculos truculentos y que, precisamente, se está labrando una importante fama trasladando a las clases bajas su propia versión teatral de los asesinatos del “Golem”. Para complicar la trama, el Inspector Kildare se convierte en el mayor defensor de una actriz, amiga y colaboradora de Leno, que es acusada de envenenar a su marido, el señor Cree, otro de los sospechosos y escritor para más señas. ¿Podrá el inspector desenmarañar la autoría de los crímenes antes de que condenen a muerte a la señora Cree?

Lo mejor: Muy bien ambientada en el Londres victoriano.

Lo peor: Cuando se aleja de la trama policial pierde fuera, y se aleja en demasiadas ocasiones.


Temple

¡Menudo desBarrett!

Temple

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

Temple

Tres norteamericanos pasean sus huesos por Japón como si fuesen elefantes en una cacharrería. Mientras que todas las señales ominosas del universo se confabulan para advertirles de su trágico destino, desde las clásicas pesadillas hasta el parroquiano de un bar cualquiera, ellos se obstinan en encontrar un supuesto templo maldito –cuestión histórica que saben hasta los niños de preescolar nipones–.

Por supuesto el éxito es el único fin posible a su búsqueda, impulsada por una joven estadunidense dispuesta a realizar una especie de investigación que nadie le ha pedido. Lanzándoles constantes sonrisitas a ambos para que puedan cruzar alegremente las testas, en una pequeña subtrama que ayude a alimentar una hora de metraje, la chica enrola a su novio y a un viejo amigo hasta que dan por malignas casualidades con ese templo. Allí todo lo negro del universo se concentra en una ridícula leyenda: Se perdieron unos niños – Se acusó y mató a un monje por ello – Pasan cosas raras porque sí – ¿Cambiaformas? ¿Mande? – ¡Ah, no! Espera, es un truco de la imaginación – El templo te centrifuga la cabeza – Liquidas a tus amigos – THE FUCKING END

Lo mejor: Durante el primer minuto parece que vas a ver una buena película de terror sobrenatural.

Lo peor: ¡El guión, el guión!


Tragedy Girls

Tragedy Girls

Sadie y McKayla, dos estudiantes de instituto, están decididas a aumentar su números fans como periodistas aficionadas de crímenes, lo que les llevará a cubrir en las redes sociales los asesinatos de un loco perturbado. Después de capturar al asesino y mantenerlo en secreto como rehén, se dan cuenta de que la mejor manera de obtener “likes” sería asesinar ellas misma a sus compañeros. A medida que las “@TragedyGirls” se convierten en una sensación nocturna y el pánico se apodera de la pequeña ciudad, ¿podrá su amistad sobrevivir a la tensión del estrellato nacional? ¿Serán capturadas? ¿Reventará su cuota el record de visionados en un día?

“Terror teen” con grandes dosis de comedia enmarcada dentro del subgénero slasher, el coctel más fructífero de los ochentas, esta vez obligatoriamente modernizado, regresa de la mano del canadiense Tyler McIntyre, al cual descubrimos en Almas Oscuras a través de “Patchwork”, otra comedia “terrorífica” que no fue nada del otro mundo, pero puede presumir de estar rodada con bastante amor y respeto de cara al aficionado.

Happy Hunting

Hombres, patos, ciervos...

Happy Hunting

Un vagabundo alcohólico debe luchar contra un grupo de campesinos psicóticos después de convertirse en el blanco de un curioso evento deportivo. Uno que nunca podrá optar a formar parte de los juegos olímpicos.

Larga es la tradición de cazas, juegos y pruebas macabras a las que paletos cabrones u otros cazadores más sofisticados someten a sus víctimas. Desde las clásicas fiestas patronales de “2.000 maniacos” a las putadas del malvado Zaroff, pasando por la escasa probabilidad de supervivencia en “El imperio de la muerte” a riesgo de convertirte en un “Blanco Humano”. Vamos, que esta tendencia cinematográfica de utilizar al hombre como presa de otros hombres no es más que el deseo oculto que todos tenemos de sistematizar la muerte de aquellos que consideramos prescindibles o un instrumento para nuestra evolución. Somos depredadores siempre en busca de culo ajeno.