Beyond Skyline
¿Era necesario?

Skyline ¿La recordáis? Han pasado 7 años del estreno de aquella película de ciencia ficción/acción/terror cuya (excelente) campaña de promoción nos engañó a más de uno. Las expectativas cayeron en picado cuando llegaron las primeras críticas y opiniones. No, no estábamos ante la nueva sensación del subgénero de invasiones alienígenas. Nada más lejos de la realidad. Skyline se destapó como un subproducto con medios modestos, factura telefilmesca y un par de momentos destacables que, efectivamente, son los que vendían en el trailer. Pero oye, los hermanos detrás del invento, Colin y Greg Strause, le echaron morro, juntaron 10 millones de dólares y filmaron todo en su propio piso y alrededores. Añadieron unos FX digitales convincentes y apañaron una serie B que hubiera funcionado mejor en su terreno natural: el video club. No obstante, consiguieron rentabilidad en taquilla, sumando 66 millones de dólares alrededor del mundo.
En realidad, los Strause son bastante conocidos y reconocidos en el terreno de los efectos especiales, habiendo continuado su carrera en tales menesteres con titulos como Looper, X Men: Días del futuro pasado o Expediente Warren: El caso Enfield. Lo de dirigir lo dejaron ahí.


