The Institute
De bigotes y experimentos mentales

Baltimore, siglo XIX. Una chica afectada por la muerte prematura de sus padres se ingresa voluntariamente en el Instituto Rosewood. Allí termina siendo víctima de experimentos pseudocientíficos cada vez más extraños y violentos, ahondando en la modificación de la personalidad, el lavado de cerebro y el control de la mente como terapias. Ahora la muchacha tendrá que escapar de la institución para llevar a cabo una sangrienta venganza sobre sus torturadores.
James Franco (“Superfumados”, “La Entrevista”) es un polifacético actor que ha visto su carrera opacada por una merecida fama de gamberro y fumador compulsivo de marihuana. Pero también es cierto que, paralelamente a la creciente lista de comedias de encefalograma plano en las que participa, deberíamos añadir una fructífera trayectoria como director de productos independientes, especialmente cortometrajes. Lo que tampoco hace menos cierto el hecho de que dichas obras sean tan independientes que pocas veces asomen la cabecita por el panorama internacional. Sin embargo, el caso que hoy nos ocupa destaca por un motivo: hablamos de su primer largometraje de terror; cinta de escaso presupuesto, tres millones de pavos, co dirigida junto a su compañera de estudios, Pamela Romanowsky.




