The Snare

Apartamento para tres

The Snare

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

The Snare

Otra hora y media perdida. Hasta el final he aguantado pensando que, con suerte, “The Snare” (“La Trampa” en un aclarativo castellano) pudiese rozar el ridículo absoluto; y de tan mala terminase por ser divertida. Pues no, el primer largometraje de C.A. Cooper – aquí guionista, productor, camarógrafo, editor, chico de los cafés – es malo a secas, pero con una sequedad que podría crispar los nervios de cualquier budista convencido. Un thriller psicológico de baja estofa que intenta parapetarse en una falsa premisa sobrenatural, cuyo truco se ve venir desde los primeros compases de la película, para articular una falta de historia alarmante con el estilo y ambición de igualarse a “El Resplandor”. Por supuesto en versión barata y con un toque británico que sí puede destacar en cuanto a la parte escabrosa del asunto: pues coprofagia, canibalismo, pedofilia, incesto y violencia de género se dan la mano con el único objetivo de escandalizar al espectador por la vía directa. Ya digo que sin una historia de verdad, también sin unos actores con las suficientes tablas para aportar sutileza, “The Snare” se convierte en un bostezante bodrio de muy señor mío que, además, naufraga completamente en lo que a una estética atractiva se refiere.

Lo mejor: El cerebro humano es capaz de olvidar.

Lo peor: Los planos de la cara de la protagonista, y sólo hay más de mil.


The Lure (Córki dancingu)

Merluzas a la polaca

The Lure (Córki dancingu)

En una Varsovia alternativa, anclada en unos coloridos años ochentas, un par de hermanas sirena son adoptadas en un cabaret. Mientras que una busca el amor con los seres humanos, la otra da rienda suelta a sus apetitos caníbales entre la población masculina de la ciudad.

Pues llamadme obtuso pero no me ha quedado nada claro: ¿de qué corcho va la polaca “Córki dancingu” (o “The Lure” como va a ser conocida en el mercado anglosajón)? La base parece tratar sobre sirenas caníbales, ¿pero todo eso de una Polonia viviendo unos años ochenta alternativos? ¿Musical, drama, comedia u horror? Colorines por aquí, numeritos musicales por allá; una estética impoluta deudora del cine de Wes Anderson y muchos números musicales con tímidos atisbos de romanticismo. ¿Estamos ante una nueva “Liza, the Fox Fairy” o quizás podamos disfrutar de algo más macabro, pero de igual calidad?

Pitchfork

Dinamita pa' los pollos

Pitchfork

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Pitchfork

Quería desengrasar los excesos navideños con un buen “slasher”, nada para mantener la figura como un hachazo directo a las lorzas, y me doy de bruces con un mojón cuyo espíritu está más cerca al de una “caspa movie” que otra cosa. Incluso dudo del grado de humor involuntario vertido en esta versión sangrienta y ortopédica de “UPA Dance”, edición campestre. Es decir, ¿su guionista y director puede tomarse en serio los personajes que nos ofrece? Si ya suele ser insultante este apartado en los “slashers” de toda la vida, aquí roza el trazo grueso de un consumidor habitual de porros “zeppelín size”. Glenn Douglas Packard, que así se llama el culpable tras “Pitchfork”, es un bailarín que incluso formó parte del coro de bailarines de algunas giras de Michael Jackson, el amigo de los chimpancés y otras Almas Oscuras. Con semejante currículo y escasa experiencia como director afronta su debut con la ilusión del que transforma cierta línea autobiográfica en película de terror. Es decir, “Pitchfork” habla de un joven bailarín gay que vuelve a la granja donde se crió… Allí un asesino pondrá a prueba su masculinidad en una especie de metáfora, y os aseguro que esto no me lo invento, cuyas raíces tienen más de republicano, Trump pondría su sello de aprobación, que de alegato a la libertad como persona; ya sea laboral o sexualmente hablando.

Lo mejor: La susurradora de psicópatas y los momentos "UPA Dance", edición "country".

Lo peor: A veces se pone tan seria que deja de ser divertido el reírse de ella, culpa de un asesino tan premeditado en su función que da lástima.


The Hollow Child

El cambiazo

The Hollow Child

Samantha ha vivido toda su vida en diferentes casas de acogida. Ahora lo hace en una pequeña ciudad, pero sigue sintiendo que no encaja, incluso con su propia familia adoptiva actual. Por lo tanto es natural que no sepa como comportarse con su pequeña hermanastra llamada Olivia, una niña alegre y curiosa. Un día Sam deja perderse en el bosque a Olivia, sin saber las verdaderas dimensiones de su broma.

Durante tres días, la policía busca infructuosamente a la niña. Y, cuando casi la daban por muerta, Olivia regresa indemne como si nada hubiera pasado. Parece un milagro hasta que Sam empieza a notar cosas extrañas sobre su hermanastra. Cosas que nadie más parece darse cuenta. Demasiado asustada para hablar con nadie, Sam no sabe qué hacer para huir del terrible juego al que ha sido arrastrada por una poderosa fuerza sobrenatural.