Crónicas del Festival de Sitges. Días 9 y 10
De premios, monstruos y herederos patrios

Con más pena que gloria nos enfrentábamos al último día oficial de festival. Las maratones están ahí, pero ya no son lo mismo. Empezamos el día con la rueda de prensa del palmarés, que a muchos nos pareció el más acertado en mucho tiempo. Personalmente aplaudo la elección de Swiss Army Man como triunfadora (y aún más la de Radcliffe como mejor actor. Hay que tenerlos cuadrados para otorgar ese premio a un papel como este). La película no es la mejor del certamen, pero como el propio Bryan Yuzna dijo: “The Handmaiden, por ejemplo, es una película que por sí sola puede ganar un oscar. En cambio un premio así beneficiará mucho más a películas como Swiss Army Man, que se enfrentarían a una distribución difícil.”
De la misma manera, aplaudo también la mención especial del jurado para La autopsia de Jane Doe, ya que es interesante ver en el palmarés algo de terror del más puro. La elección de Raw como mejor película de la sección oficial por parte del Jurat Jove y Under the Shadow ganando la sección Noves Visions me dicen que este año los premios gordos estaban en las secciones pequeñas.




