Shut In
Naomi contra su hijo

Mary es una psicóloga infantil que vive en una casa del bosque con su hijastro Stephen, un adolescente en estado vegetativo desde el accidente de coche en el que murió su padre. Mary ha decidido trasladarle a un centro especializado en el cuidado de pacientes como él, pero antes debe prepararse para pasar una gran tormenta que se acerca. Una serie de acontecimientos inesperados empiezan a llevar a Mary a una situación imposible y amenazadora. ¿Es todo producto de su imaginación? ¿O hay algo que no es lo que parece en su casa y que amenaza su vida y la de otras personas de su entorno?
Ante todo, no confundir este Shut In con el Shut In de 2015, película también conocida como Intruders. Aquella, un aceptable home invasion con Kieran, el hermano sano de los Culkin. La que nos ocupa, aunque también desarrolle gran parte de su guion en una casa, no pertenece al mismo subgénero, sino al de niños maléficos. El terror, la violencia y el peligro no llegan con extraños que pretenden romper tu idílica vida familiar, sino que es tu propio hijo quien hará cundir el pánico. Y no porque le de una rabieta, no. Aquí la cosa parece derivar en algo más, digamos, sobrenatural. Bueno, eso es lo que vende el trailer. Y la pinta es la de un thriller de suspense/terror bastante genérico y que, en lo personal, no me llama la atención más allá de la presencia siempre agradable, para la vista y por su talento como actriz, de Naomi Watts.



