Ouija: Origin of Evil
El juego más viejo de la humanidad

Nunca fue sólo un juego. 1965, Los Ángeles, una madre viuda y sus dos hijas añaden un nuevo truco para reforzar sus sesiones de espiritismo, hasta el momento una estafa, y sin darse cuenta invitan al mal auténtico a su casa. Cuando la hija menor es poseída por un espíritu implacable, esta pequeña familia se enfrenta a temores impensables para salvar sus almas.
Ouija, palabra que en lo cinematográfico no augura nada nuevo. Desde la ochentera “Witchboard”, decepcionante a muchos niveles aunque con el encanto de la época, hasta la cinta española homónima de 2003 que te invitaba a arrancarte los ojos, pasando por interpretaciones filipinas de la famosa herramienta para contactar a los muertos. Muchas películas deficientes, y el epitome de ellas es de 2014: “Ouija” de Stiles White, una cinta de terror sobrenatural adolescente que, basada libremente en el juego de tablero de Hasbro, no gustó ni a crítica ni al aficionado ni a espectadores casuales. Una castaña con un presupuesto injusto y de la que nadie pensó que podría salir una secuela.



