Idila
Redneck Eslovenia

Tras una noche de juerga, la modelo amateur de fotografía Zina se dirige a una sesión que se llevará a cabo en plena naturaleza, acompañada por la ambiciosa Mia, el apático Dragica y el estirado fotógrafo Blitcz. Cuando llegan al idílico lugar, lo que supuestamente tendría que haber sido una tranquila sesión fotográfica pronto se convierte en una lucha feroz por la supervivencia.
Idila —o Idyll, como también se la conoce— presume de ser la primera película de terror, puro y duro, enteramente producida y rodada en Eslovenia, y también de haberse alzado con el premio a la mejor película en el Festival de Cine Eslovenio y en la Weekend of Fear de Alemania; una serie de méritos que un servidor se guardará, y mucho, de poner en duda. Su director y guionista, Tomaz Gorkic, dice haberse inspirado en la clásica confrontación entre la urbano y lo rural que ofrecen clásicos como La Matanza de Texas o Las colinas tienen ojos, pero introduciendo, también, de manera subyaciente y sutil, una serie de problemas que afectan a la sociedad eslovena. Por supuesto, un servidor no tiene ni pajolera idea de cuáles pueden ser esos problemas o de si, una vez vista la película —si es que alguna vez tengo la ocasión de verla— seré capaz de discernirlos.




