Harvest Lake
Sexo raruno a orillas del lago

Cinco amigos que acampan en el bosque caen bajo el hechizo de una presencia libidinosa que no es de nuestro mundo. Las inhibiciones desaparecen y el comportamiento del grupo se vuelve errático. Cuando uno de los amigos trata de escapar de la vorágine carnal en la que se ven envueltos, acabará enfrentándose, cara a cara, con la fuente del misterio que cambiará su vida para siempre.
Scott Schirmer, director de la muy recomendable Found, un terrorífico drama que se convirtió en una de las mejores sorpresas de aquel lejano 2012, regresa al ruedo con Harvest Lake, una historia sobrenatural que, por lo visto, hace suyas las influencias de David Cronemberg (Vinieron de dentro de…) o The Body Snatchers en sus múltiples adaptaciones (un servidor siempre se queda con la versión de 1978 dirigida por Philip Kaufman y protagonizada por Donald Sutherland). El propio Schirmer define Harvest Lake como una película que derivó de una clásica monster movie a una historia acerca del sexo y de la propia identidad, planteándonos cuestiones tales como ¿puede el sexo cambiarnos para siempre? o ¿puede el sexo llegar a destruirnos?



