Havenhurst
Alquiler sangriento

Hace sólo unos minutos os hablaba de lo frágil que es nuestra intimidad. La protección que llamamos hogar sólo está a una débil puerta de distancia de la muerte, un hombre fuerte podría derribarla y, ¡bam!, entrar en vuestra casa para mataros o algo peor. Quizás los urbanitas somos más y más conscientes, cada día que pasa, de esa falsa seguridad en la que nos envolvemos, y, como somos unos animales morbosos, nos encantan las películas sobre “home invasions”: ya sabéis que este subgénero vive una tercera juventud. Claro que no siempre se tiene que producir la invasión desde el exterior, olvidados de “La Purga”, aquí el terror se encuentra detrás de las paredes, en los huecos fantasmales e invisibles que se levantan dentro de nuestros edificios de viviendas. Entre ellos, un asesino implacable ha convertido un complejo de apartamentos en su particular ecosistema, donde un predador como él campa a sus anchas provocando horror y muerte.




