Clowntown

Payaso, una profesión con futuro

Clowntown

Un grupo de amigos se ven atrapados en una pequeña ciudad dominada por unos psicópatas disfrazados de payasos (o tal vez al revés).

Los coulrofóbicos (miedo a los payasos) estáis de suerte, porque el mundo del cine parece empeñado en hacerse eco de la actual moda de asustar al transeúnte disfrazándose de payaso diabólico. Así mismo, “Clowtown” está inspirada en el cabrón que aterrorizó la ciudad de Bakersfield en California (el Wasco Clown), otro más de los tantos que están llevando estas bromas al extremo. Bien, el actor de segunda fila Tom Nagel debuta como director, junto a Jeff Miller al guión (cuyo mayor logro es “Axe Giant: The Wrath of Paul Bunyan”, ¡casi nada!), para ofrecernos un thriller, sin distribución todavía, cuyo mejor componente, dicen, va a ser la violencia desmedida. Servida, también dicen, con espectaculares efectos especiales cortesía del famoso Robert Kurtzman, también productor y cuya lista de títulos como especialista en maquillajes empieza con “El Terror llama a su puerta”, un clásico. ¿Conseguirán entre todos generar una atmósfera siniestra y claustrofóbica como se merece este grupo de payasos psicópatas?

Lurking Woods

El cucu-tras

Lurking Woods

Un grupo de seis ex estudiantes universitarios han decidido ponerse al día tras un año de desconexión, para ello deciden pasar un fin de semana de lujo en una tranquila zona rural. Las chicas del grupo han decidido en secreto organizar un juego del “escondite”, que se traduce en ver qué chico pasa el fin de semana con qué chica. Después de algún tiempo retozando entre los árboles, se descubre que no todo parece ser diversión: una persona enmascarada está al acecho en los bosques.

Dirigido por Rizal Halim y escrito por Desmond Hew, debutantes ambos, nos llega desde Australia este thriller con cierta proporción de slasher, al menos es lo que se colige viendo el enmascarado que acecha a los típicamente guapos protagonistas. Aunque si estáis esperando algo a la altura de “Wolf Creek” ya os podéis ir olvidando. Una producción de bajo presupuesto que sigue la línea tendente de innovar lo mínimo, ajustando lo máximo sus medios técnicos para alejarse de la serie B y colocarse, con suerte, en algún canal por cable.

Especial H.G. Wells

Sus grandes novelas

Especial H.G. Wells

Herbert George Wells (Bromley, 1866 – Londres, 1946) es, junto con Jules Verne, uno de los padres de la ciencia ficción contemporánea. De familia humilde, la rotura de una pierna a los ocho años hizo que se aficionara a la lectura, y las dificultades económicas, unidas a la tuberculosis, le obligaron a abandonar sus trabajos precarios para dedicarse a la escritura, donde llegó a publicar más de cien obras. Su interés principal fue la fantasía científica, aunque sus experiencias de la Primera Guerra Mundial le obligaron a realizar una reflexión menos optimista que la de Jules Verne sobre el desarrollo tecnológico.
También mostró un gran interés por la Sociología y por la defensa de las clases más desfavorecidas de la sociedad frente a la hipocresía victoriana. La grandeza de su producción literaria radica en la interesante segunda lectura crítica que se desprende de cada una de sus obras.

The Chosen

El demonio asaltacunas

The Chosen

Cameron es un joven de 19 años que parece condenado a permanecer durante el resto de su vida en su pequeña ciudad natal. Sin embargo se verá inmerso en el papel de héroe cuando sus sobrina Angie, de 10 años, sea poseída por el mítico demonio Lilith. Con tan solo seis días para romper la posesión, Cameron, con la ayuda de su hermana, deberá realizar una tarea impensable: matar, sistemáticamente, a los miembros de su família. Debe hacerlo con el fin de librar a su sobrina del demonio y traer la paz a su hogar fracturado.

The Chosen, dirigida por el debutante Ben Jehoshua, es la película que inauguró el catálogo de la productora Terror Films, de la que ya os hablé hace unas semanas a propósito de su última propuesta Trace. La película se basa en el mito —no se me ocurre otra manera de llamarlo— de Lilith, un demonio de orígen judío especializado en poseer y acabar con la vida de niños inocentes. La única manera de parar a Lilith es sacrificar (o asesinar… como prefiráis) a un total de seis parientes en línea de consanguinidad; es decir, padres, abuelos, hermanos, etc… Te cargas a seis parientes cercanos y salvas la vida del crio. Desde luego tomar una decisión de estas características debe ser una auténtica putada.