Trace
Rebelión en las ondas

Una noche, en una fiesta, un grupo de amigos experimenta con fenómenos “trace” —una forma de EVP (Fenómenos de Voz Electrónica)—, y tras hacerlo, como no podía ser de otra manera, uno tras otro los implicados empiezan a morir y pronto se darán cuenta de que una puerta a un reino horrible acaba de abrirse. Es una carrera contra el tiempo y las fuerzas demoníacas. Su objetivo será para cortar la transmisión para salvarse a sí mismos y evitar que el demonio entre en nuestro mundo.
Trace es el tercer título en el catálogo de una pequeña productora y distribuidora de cine que responde al nombre de Terror Films, y que como su propio nombre indica, se dedica en cuerpo y alma a la financiación, producción y distribución de películas independientes de terror. Los otros dos títulos que conforman su catálogo son Antidote (2014) y The Chosen (2015), películas que, por cierto, no he tenido el placer de disfrutar. En Trace apuestan por un thriller sobrenatural dirigido por el debutante Ryan Brookhart, un tipo que durante mucho tiempo se ganó las habichuelas en el Departamento de Arte de la mítica Full Moon. A pesar de que el tráiler de Trace no parece ir mucho más allá de un grupito de jovencitos estúpidos que contactan por radio con el demonio equivocado, el bueno de Brookhart se esfuerza por vendernos su preciado debut afirmando que Trace “desafía muchas de las convenciones del género que suelen ofrecer las películas de terror de bajo presupuesto… Esa es su mayor fortaleza”.



