Festival de Sitges 2015 (Parte 3)

La traca final...

Festival de Sitges 2015 (Parte 3)

Terminamos nuestro recorrido por casi todo lo visto en la edición del Festival de Sitges de 2015. Una auténtica y desmedida glotonería de celuloide que nos ha tenido saliendo de una película para entrar a otra de forma constante, con mínimas pausas para comer —algo que engordase mucho y alimentase poco—, charlar con espectadores u otros medios, ver alguna rueda de prensa o presentación, y digitalizar y montar lo que ahora os presentamos. Dicen que sarna con gusto no pica, así que, pese al cansancio del que aún 15 días después nos cuesta recuperarnos, lo cierto es que la experiencia ha sido tan edificante como lo es siempre. Una pena no poder apoyar con imágenes de dos de las ganadoras que vimos, pues me quedo con las ganas de pelar ese híbrido imposible entre Los amigos de Peter y cierta peli (que para evitar spoliers diré sólo que dirige Ti West) que es la inteligente The invitation. También me quedo sin material para analizar Southbound, interesante recopilación de historias de terror entrelazadas que era una suerte de cinta de Moebius narrativa, y The Devil’s Candy que merece un aplauso aunque sea únicamente por mostrar a una familia de amantes del heavy metal de una forma natural, alejada de los prejuicios que tanto el cine como la sociedad en general dibujan habitualmente.

Bastard

Mi hermano es muy atractivo

Bastard

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Bastard

After Dark 2015, Round 5
Bob Vs. El Asesino Bastardo (AKA El Bastardo Asesino)
FIGHT!!!

Un servidor, cándido y bravucón debido a las hormonas, creía durante su tierna adolescencia que cuanta más casquería, más interesante sería el film que la contuviese. Claro, los años pasan, los penes toman una venosa dirección que nos envía directos, sin pasar por la casilla de salida, a las revisiones de próstata y, entonces, uno se apercibe de la verdad universal que reza: “es mucho más sugerente lo que simplemente se intuye que lo mostrado de forma pornográfica”. Así, uno prefiere intuir el dedo del proctólogo a varios metros de sedosa distancia antes que hundiéndose en su blando interior.

En este caso, el tratamiento rectal comienza cuando cinco extraños, no que sean raros, es que no se conocen, coinciden en un “Bed and Breakfast” donde un asesino les explicará sus problemas a ver si le pueden echar una mano… ¡literalmente!
“Pero Bob, te has currado poco esta sinopsis, ¿eh?”
Queridos amigos dudosos: vuestro urólogo os recomienda que a partir de los cincuenta debéis someteros a un examen anual de próstata.

Lo mejor: Que podría haber sido mucho peor.

Lo peor: Cuarenta minutos iniciales que no valen para nada.


H.

Baby Boom

H.

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

H.

“Te contaré un secreto, algo que no se enseña en tu templo. Los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante nuestro podría ser el último, todo es más hermoso porque hay un final. Nunca serás más bella de lo que eres ahora, nunca volveremos a estar aquí…” Homero

«Memento mori». Es indudable que el hecho de la mortalidad condiciona nuestros actos, porque, como bien enuncia Homero en la Iliada, «cada instante podría ser el último». Quizás sea esta la razón por la que nos obsesionan temas como vivir durante muchos años o —especialmente— la maternidad. Nuestros hijos son algo así como las huellas que dejamos tras la muerte. Pero un hijo no deja de ser una fotocopia del 50% de nosotros mismos. Un “nosotros” que, en un determinado instante, dejará de ser presente y pasará a ser pasado… desapareciedo tras de sí todos sus recuerdos.

H. entraría, perfectamente, dentro de las grandes sorpresas del año. Es una película con cualidades infinitas: imaginativa, despampanante, egregia y una fantástica opción si lo que deseamos es quitarnos la espina de propuestas de índole similar que no supieron desarrollar todo el potencial que prometían. Recuerdo que hace unos años, cuando tuve la oportunidad de ver la sobrevalorada Melancolía (Melancholia, 2011), lo que más me molestóo fue descubrir que, en realidad, se trataba de un empalagoso dramón en el que la ciencia-ficción apocalíptica era algo subalterno y anecdótico al que solo se le dedicaban unos tres minutos de metrage, sirviendo de mero recipiente para contener las extravagantes emociones de su protagonista.

Lo mejor: el caballo y el busto flotante.

Lo peor: el capitulo I puede fusilarte de sueño, hay que ir con paciencia y saber bien en que pajar se adentra uno.