La Pirámide

Un descubrimiento poco afortunado

La Pirámide

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

La Pirámide

Voy a esforzarme por mirar el lado positivo de las cosas… Han sido tan sólo unos 80 minutos (descontando los títulos de crédito) de mi vida. Y, por supuesto, he visto cosas peores – mucho peores – que La Pirámide. De hecho, los primeros diez minutos de la película, con el conflicto de “La Primavera Árabe” como telón de fondo, llegaron, en cierto modo, a atraparme. A mantener la esperanza de que el viaje que estaba a punto de emprender hacia el interior de una milenaria pirámide de tres caras (un dato que, por lo visto, resulta de vital importancia para comprender la dimensión del hallazgo) me ofrecería la posibilidad de disfrutar de una historia entretenida, unos personajes menos estúpidos de lo habitual (al fin y al cabo se trata de científicos a punto de realizar el descubrimiento de sus vidas) y un par de logrados sustos. De hecho no le pedía nada más a La Pirámide

Un par de científicos, padre e hija, están a punto de certificar el que podría ser el hallazgo más importante de las últimas décadas referente a la antigua civilización egipcia. Se trata de una enorme pirámide de tres caras, cercana a la ciudad de El Cairo, cuyo interior, aparentemente, nadie ha pisado en miles de años. Pero justo cuando están a punto de penetrar en la pirámide, el conflicto de la Primavera Árabe se intensifica peligrosamente en las calles de la ciudad. La expedición deja de ser segura, y las autoridades norteamericanas y egipcias deciden revocar los permisos de excavación y obligar a la expedición a regresas a sus países de origen. Por supuesto, padre e hija ignorarán las órdenes y, junto a un experto en robótica, un cámara y una periodista, se adentrarán en el interior de la pirámide dispuestos a desentrañar sus oscuros secretos.

Lo mejor: El arranque.

Lo peor: Pierde fuerza a los quince minutos... y no consigue remontar el vuelo.


American Guinea Pig: Bouquet of guts and gore

Brigadoon se teñirá de gore extremo

American Guinea Pig: Bouquet of guts and gore

Muerte.

Esta es toda la sinopsis de American Guinea Pig: Bouquet of guts and gore. Los chicos de Unearthed Films, una distribuidora norteamericana en cuyo catálogo figuran delicatessens del estilo de Philosophy of a Knife, Red Room, Bone Sickness, Boy meets Girl, Slaughtered Vomit Dolls o la propia saga original de Guinea Pig (al menos sus títulos más populares), se han lanzado a la aventura suicida de rememorar (o reconstruir…) ésta última a través de toda una serie de títulos que ellos mismos han bautizado como American Guinea Pig. El primero de los títulos que han parido —o vomitado— es American Guinea Pig: Bouquet of guts and gore, una locura extrema inspirada en Flower of Fleash and Blood, una de las entregas más populares de la serie original al ser protagonista involuntaria del incidente en el que se vió implicado el actor Charlie Sheen, el cual, al ver la película y creyendo, firmemente, que se trataba de una auténtica snuff movie, denunció de su existencia al FBI.

The Drownsman

Psicópata sobrenatural de manual

The Drownsman

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

The Drownsman

Madyson (Michelle Mylet) sufre un desmayo en un pequeño embarcadero, y cae al agua. En esos segundos en los que pierde la consciencia, se ve a sí misma en un extraño sótano, en una cubeta de agua, y un hombre, de espaldas a ella, la llama por su nombre… Se trata de Sebastian Donner, un asesino de mujeres a quien cuya última víctima consiguió ahogar y escapar del sótano en que la tenía encerrada, aunque la policía nunca encontró su cadáver. Ahora, Madyson deberá superar su miedo irracional al agua y enfrentarse a este asesino sobrenatural, The Drownsman.

La sinopsis es bastante reveladora sobre ante qué tipo de película estamos. Cumple con todos los estereotipos: personajes con una fobia a quien nadie cree, y que han de superar para acabar definitivamente con un ente sobrenatural. Es el mismo esquema que, por ejemplo, Boogeyman (2005, Stephen Kay), o Darkness Falls (2003, Jonathan Liebesman), donde los protagonistas tenían miedo a los armarios y a la oscuridad, respectivamente. Aquí, Madyson (la atractiva protagonista de Antisocial; no en vano, Chad Archibal y Cody Calahan, director y guionista, son los responsables de ésta) tiene miedo a las bañeras. ¿Un poco ridículo? Sí, lo es. De hecho, en el primer tercio de la película, Hannah (Caroline Palmer), Kobie (Gemma Bird Matheson) y Kathryn (Clare Bastable), las mejores amigas de Mady, la reúnen en una casa para que supere este miedo irracional… obligándola a meterse en la bañera. La película intenta generar suspense en momentos como este, pero es complicado, la verdad.

Lo mejor: El asesino.

Lo peor: Es un producto concebido con un molde.


El despertar de los lobos

Me pareció ver un lindo cachorrito

El despertar de los lobos

Un doble homicidio cometido en un viejo desguace de automóviles cuyas víctimas son dos veteranos policías encargados de su custodia abre una investigación para atrapar a los culpables. Pero lo que comienza siendo un caso más rutinario producto de un robo por algún ladrón desesperado, se torna en asesinato cuando se descubren las extrañas características del fatídico suceso. Los agentes presentan crueles amputaciones de miembros así como severas mutilaciones más propias de un crimen ritual. El problema es que las mismas no han sido realizadas por arma alguna sino por unas garras o mandíbulas tan afiladas como poderosas en pleno corazón de una de las ciudades más pobladas del mundo…

Vampiros, zombies y… ¿hombres-lobo? ¡Premio! He aquí la Satánica Trinidad de nuestro género favorito. Oh, por supuesto que podíamos haber incluido muchos más iconos del terror moderno convertidos actualmente en marco de referencia dialéctica para cinéfagos empedernidos, como al mismísimo Freddy Krueger de nuestro querido y recientemente desaparecido Wes Craven pero cuyas creaciones poblarán por siempre nuestras pesadillas, o incluso a la Momia, que tan buenos recuerdos nos trae desde la época gloriosa de la Hammer.