Closer to God

Jugando a ser Dios

Closer to God

El Dr. Víctor Reed ha logrado lo que muchos pensaron que era imposible, lo que muchos pensaron que era un acto criminal, y lo que todavía muchos más pensaron que era un pecado que estaba fuera del ámbito del ser humano: Ha creado otro ser humano. O más concretamente, ha clonado a otro ser humano. Lo ha hecho en secreto, por temor a la reacción de los medios de comunicación si la noticia llegara a filtrarse antes de tiempo. Y cuando eso sucede, la respuesta es exactamente la que quería evitar.

El próximo miércoles 5 de noviembre podremos asistir al estreno en el Festival de Terrormolins de la aclamada Closer to God, un thriller pseudo-científico, con el célebre Frankenstein de Mary Shelley como rumor de fondo, que tuvo una excelente acogida por parte del público en la pasada edición del Fantastic Fest de Austin. Dirige y escribe el guión Billy Senese, autor de un par de prestigiosos cortometrajes titulados Intrudes y The Suicide Tapes. Senese es hijo del Estado de Nashville, considerado como uno de los grandes bastiones del cristianismo en los EE.UU, circunstancia que algunos críticos han aprovechado precisamente para criticar la supuesta actitud beligerante que exhibe Closer to God contra la iglesia católica. La crítica iba referida al hecho de que Senese utilice la religión como principal instrumento para rechazar y atacar la clonación humana, cuando en realidad dicha práctica “médica” ofrece toda una variedad de grises que puede ser abordada desde puntos de vista muy distintos. Evidentemente la película toca de lleno un tema peliagudo y por ello sus pases en el Fantastic Fest no estuvieron exentos de polémica.

Dead Snow 2: Red vs Dead

Los zombis nazis más gamberros que nunca

Dead Snow 2: Red vs Dead

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Dead Snow 2: Red vs Dead

No tenía ni puñetera idea de qué esperar de la secuela de Dead Snow (en España la conocimos como “Zombis Nazis”). De manera que finalmente decidí agarrame a todo un clásico que casi siempre acaba dando sus frutos cuando hablamos de secuelas: “más y mejor”. Y en cuanto al “más” lo cierto es que no albergo duda alguna. El noruego Tommy Wirkola, del que nunca me cansaré de recomendar su divertida versión de Hansel y Gretel, ha realizado un gran esfuerzo para ofrecernos en Dead Snow 2: Red vs Dead más… mucho más. Y más de todo. Más gore, más zombis, más uniformes (y no solamente nazis), más humor salvaje y políticamente incorrecto, más sexo ¿? (tendréis que ver la película hasta el final para dar respuesta a este par de interrogantes) y, supuestamente, más diversión. El problema es que no siempre la regla del “más y mejor” funciona en ambos sentidos. ¿Más significa siempre mejor? Ahí es donde, sí, empiezo a tener mis dudas.

Dead Snow 2: Red vs Dead arranca justo donde lo dejó su predecesora. Martin, nuestro sufrido protagonista, con un brazo menos, logra huir del escuadrón de zombis nazis que reclamaban su tesoro. Pero lejos de conformarse con el destello del oro que acaban de recuperar, estos entrañables nazis surgido de las montañas noruegas y liderados por Herzog, tienen planes mucho más ambiciosos que, de entrada, implican: un tanque, nuevos reclutas zombis y una población por arrasar. Pero Martin no piensa quedarse de brazo cruzado (¿y con qué coño lo cruza?). Con la ayuda de un supuesto escuadrón anti-zombie y de unos viejos “amigos” de los alemanes, Martin se embarcará en una descabellada y sangrienta batalla para evitar el levantamiento del Cuarto Reich.

Lo mejor: Te ríes. Y te ríes a gusto, como por ejemplo en la última secuencia de la película.

Lo peor: Se ha perdido el factor sorpresa y el poquito componente de horror que tenía la primera entrega.


Coherence

Amigos para siempre. Amigos a ratos. Enemigos.

Coherence

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Coherence

La cinta que nos ocupa hoy se llevó una de las ovaciones más entusiastas en el festival de Sitges de este año 2013. Toda una sorpresa para el público que llegó poco expectante y también para su director James Ward Byrkit y para uno de sus protagonistas, el otrora mejor amigo de Buffy, Nicholas Brendon. La mayoría de los presentes nos rendimos así ante una propuesta raquítica visualmente pero muy original, con muchas coincidencias con otra de reciente estreno de la que hablaremos más adelante, donde la coherencia que anuncia su título es, quizás, lo que más falte.

Coincidiendo con el paso de un cometa sobre su región, un grupo de amigos de largo recorrido se ha reunido a cenar y contarse cómo les van las cosas. La última vez que este cometa pasó cerca de nuestro planeta muchos hechos insólitos sucedieron y el grupo fantasea con lo que puede pasar en esta ocasión; para su sorpresa pronto descubrirán en sus carnes los extraños efectos del astro cuando observen, con asombro, que desde el exterior otras personas están rondando por la parcela y dejando extraños objetos y misteriosas fotografías de los invitados.

Lo que continúa no es propiamente un spoiler ni me cargo el argumento pero, si quieres mantener tu mente virgen respecto a las sorpresas que aguarda Coherence, creo que tu lectura de esta reseña tendría que terminar aquí… ¿Seguimos? Pues bien, esta película viene a sumarse a cintas como Triangle, o Los cronocrímenes o incluso en menor medida con Another earth y Resolution, que juegan con las paradojas temporales y la superposición de dimensiones.

Lo mejor: Original e inteligente, crea una buena historia de ciencia ficción en un espacio reducido y utilizando únicamente objetos cotidianos.

Lo peor: Su parecido a "+1". Alarga en exceso algunas situaciones.


Zombis Nazis

Sensaciones de juventud con los Zombis Nazis de las nieves

Zombis Nazis

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Zombis Nazis

Reeditamos la reseña de “Zombis Nazis”, publicada originalmente el 27 de marzo de 2009.

Reconozcámoslo, es relativamente sencillo apuntarse a una película con zombis nazis en la nieve. Yo lo hice… con los ojos cerrados. Por supuesto asumiendo el riesgo de que tan atractivo punto de partida desembocara en una basura incomestible (algo parecido a lo que me ocurrió con “Zombie Strippers”, una película con un delirante planteamiento –chicas bailando en una barra de striptease y convertidas en zombis- que acabó resultando un desastre en toda regla). Pero vayamos por partes para saber qué nos depara la noruega “Dead Snow”, sin duda, una de las películas de género más esperadas del año.

Una típica escena de persecución a modo de preámbulo sirve para dar paso a la presentación de ocho jóvenes estudiantes de medicina que deciden pasar un fin de semana de sexo y cervezas en una remota cabaña, en mitad de las montañas nevadas de Noruega (por cierto, tras el asesino psicópata de “Cold Prey” y ahora los zombies de “Dead Snow”, parece evidente que las montañas noruegas no son un destino recomendable para pasar una vacaciones en familia). La mañana transcurre tranquilamente entre personajes arquetípicos (el gracioso, el cinéfilo, el responsable, la salida…), juegos en la nieve y citas a películas de terror norteamericanas. Al caer la noche, por si unas amenazantes sombras que parecen acechar la cabaña no fueran suficientes, el forzado personaje de un montañés (a la postre, lo peor de la película) nos pone en antecedentes sobre el terrible peligro que esconden las montañas.

Lo mejor: Que una capacidad para entretener y divertir a prueba de bombas nos permita, incluso, prescindir de sus defectos.

Lo peor: Que nuestra propia impaciencia provoque que los primeros treinta minutos de la película se nos hagan demasiado largos.