Annabelle
¿Me habéis echado de menos?

- Título original: Annabelle
- Nacionalidad: USA | Año: 2014
- Director: John R. Leonetti
- Guión: Gary Dauberman
- Intérpretes: Annabelle Wallis, Ward Horton
- Argumento: Una joven pareja deberán hacer frente a un ente diabólico que parece estar relacionado con una muñeca de porcelana.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

No creo que haya sido fácil enfrentarse a concebir una precuela de The Conjuring. Seguramente, ésta sea la cinta de terror más amada y odiada de los últimos años; su director, James Wan, ha arrastrado a las masas hasta las taquillas, pero también ha levantado la más virulenta antipatía entre los seguidores del género: para muchos es un fraude. Además, de toda su filmografía, precisamente su cinta más exitosa, la ya mencionada “secuela” de la que ahora nos ocupa, probablemente sea una de sus películas más irregulares. Annabelle no parecía, por tanto, una tarea sencilla, y el resultado se ha saldado con lo que se preveía: división de opiniones y, eso sí, una jugosa recaudación.
Mia (Annabelle Wallis) y John (Ward Horton) son una joven pareja a punto de tener su primer hijo. Poco antes del nacimiento del bebé, son asaltados en su casa, y uno de los intrusos se fija especialmente en una de las muñecas que colecciona Mía, Annabelle. A partir de ese momento, una presencia parece cernirse sobre el hogar del matrimonio, y se vuelve mucho más agresiva a raíz del nacimiento del hijo.
Hay que darle la razón, sin duda, a quienes echan en cara a Annabelle ser un pastiche de multitud de títulos de terror previos. Comienza con una frase introductoria que bien podía estar copiada de Dead Silence, del propio Wan, y gran parte del trayecto parece un remedo de Insidious, Paranormal Activity y La Semilla del Diablo, sobre todo la segunda mitad de la película. En su defensa, sólo se puede argumentar que es una película estilosa entre cuyos rasgos está, desde luego, la falta de disimulo: no sólo no oculta sus referencias sino que las exhibe, hasta cierto punto obscenamente.
Lo mejor: Los sustos.
Lo peor: El guión es muuuy flojo.



