7500

Dormir durante el vuelo

7500

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

7500

El vuelo 7500 dirección Tokio parte con total normalidad desde Los Ángeles. Entre los pasajeros, se encuentran Brad (Ryan Kwanten) y Pia (Amy Smart), una pareja en crisis; Liz (Nicky Whelan) y Rick (Jerry Ferrara), una pareja que no está en crisis pero debería; Jacinta (Scout Taylor-Compton), una adolescente siniestra, y Jake (Alex Frost), un ladronzuelo. También, viaja en el avión Lance (Rick Kelly), un solitario y enigmático pasajero que lleva consigo una caja de madera que trata con especial cuidado. Un fallo en la presión de la cabina provoca un paro cardíaco en Lance. A partir de ahí, poco a poco, el ambiente en el avión se va oscureciendo hasta el punto de que nuestro grupo de pasajeros empiezan a creer lo increíble: que hay un espíritu diabólico viajando con ellos…

7500 supone un nuevo intento de coproducción japo-americana con Takashi Shimizu al frente, tras los remakes de los originales, también dirigidos por él, The Grudge (2004) y su secuela, dos años después. En esta ocasión, la historia no es suya, sino que se trata de un guión de Craig Rosenberg, quien también firma “The Quiet Ones” (John Pogue) o “The Uninvited” (The Guard Brothers). El resultado, lamentablemente, es bastante insatisfactorio. A pesar de aparecer como una producción de 2014, lleva casi dos años en stand by (la fecha de estreno prevista era el 31 de agosto de 2012). Hay quien dice que se ha ido postergando su estreno en busca de una fecha adecuada debido a las constantes catástrofes aéreas; hay quien lo achaca a la calidad de la cinta. La película, por cierto, tiene dos cortes, según IMDB; servidor ha visto la versión más breve, de 85 minutos. Tal vez, los diez minutos extras aporten más gore, o sustos más elaborados, o quizás algún discurso mejor trabado; en cualquier caso, si tuviera que apostar, diría que 7500 no salía de las estanterías de CBS Films porque no llega al mínimo.

Lo mejor: algún apunte aislado del primer tercio.

Lo peor: apenas se atreve a meterse en las sombras.


Gun Woman

Una japonesita de armas tomar...

Gun Woman

Un médico japonés busca vengarse de un sádico asesino sádico después de que éste matara a su querida esposa. A pesar de la máxima seguridad que rodea a este multimillonario asesino, el médico encuentra un plan perfecto para culminar su venganza: convertir a una joven en el asesino más letal que el mundo haya visto jamás. El plan se ejecutará en una instalación subterránea donde el asesino cumple con sus fetiches sexuales. La misma noche en que el plan debe ser llevado a cabo, el doctor culmina su obra… Ella es ahora, Gun Woman.

¡¡¡Midnight X-Treme!!! Junto a mi querido Brigadoon, las dos secciones del Festival de Sitges que un servidor espera con mayor impaciencia. Como supongo que muchos de vosotros ya sabéis, hoy mismo se ha hecho oficial la programación completa de la 47 edición del Festival de Sitges, y dentro del Midnight X-Treme nos encontramos con la sexy y sangrienta Gun Woman, del director japonés Kurando Mitsutake (Samurai Avenger: The Blind Wolf); una hiperviolenta película de acción que conmemora el viejo cine de kung-fu y los exploits de los años 70. Y sin duda alguna, uno de los grandes alicientes de Gun Woman, será el de poder ver en acción, tal y como Dios la trajo al mundo, a la bella actriz nipona Asami, una habitual del cine de Noboru Iguchi (que, por cierto, también tendrá su huequecito en Sitges con Live) a la que pudimos disfrutar en películas como Dead Sushi o Zombie Ass: Toilet of the Dead. Dicen las malas lenguas que Asami afronta en Gun Woman una secuencia de lucha cercana a los 30 minutos de duración… totalmente desnuda.

The Unwanted

El arte de la ambigüedad en la interpretación de un mito

The Unwanted

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

The Unwanted

A estas alturas, poco puede decirse ya de Carmilla, el renombrado clásico literario escrito por Sheridan Le Fanu en el año 1871 que constituyó una auténtica revolución en su tiempo debido a su desinhibido tratamiento para con un prohibido tabú como es el de las preferencias sexuales. La novela cuenta la historia de Laura, una joven inglesa que vive con su padre en un castillo de la Europa Oriental, cuya vida comienza a tomar un peligroso rumbo tras la repentina aparición de Carmilla, a la cual socorren víctima de un terrible accidente. A raíz de su primer encuentro surgirá entre ellas un estrecho vínculo muy por encima de la simple amistad. Extremadamente sensual y atrevida para su momento, estudiada y comentada hasta la saciedad, su influencia en el marco de la literatura de terror ha sido notable, siendo un claro precedente para la creación de una importante y universalmente reconocida obra como Drácula de Bram Stoker, cuyo nacimiento veinticinco años más tarde vendría matizado por claras reminiscencias tomadas de su precursora. Así mismo, su estela se ha visto plasmada en el ámbito de diversas manifestaciones artísticas, entre las cuales se cuentan unas cuantas adaptaciones en el universo del cómic, alguna que otra pieza musical e, inclusive, su protagonista femenina tiene un papel principal al menos en dos de las entregas de una reconocida saga de videojuegos. Por supuesto, a nivel cinematográfico, su influencia no podía ser menor, pudiendo contarse un número importarte de versiones y adaptaciones de muy diferente índole, entre las cuales pueden nombrarse desde el clásico Et mourir de plaisir, más conocida como Blood and Roses (1960, Roger vadim), que narra la conversión de una joven Carmilla tras visitar la tumba de su madre durante un baile de máscaras en un cementerio gótico. Una premisa bastante alejada de la original pero supuso una excusa suficiente para exponer elementos considerados fuertes en aquellos años, como el lesbianismo; hasta tal punto que se la considera la primera película lésbica vampírica, pasando por encima de títulos como The vampire lovers (1970, Roy Ward Baker), el primer título de la llamada Saga de los Karnstein, cuya importante aportación de sexo lésbico y erotismo fue utilizado como filón para una ya decadente Hammer productions.

Lo mejor: En conjunto resulta elaborada, con ciertos apartados muy cuidados y resulta muy ligera debido a su corta duración.

Lo peor: A pesar de su nobleza, no deja de ser un quiero pero no puedo...


Inner Demons

El chute de Satán

Inner Demons

El programa se inicia y una joven de dieciséis años es el objetivo. Su adicción debe terminar y, para ello, contará con la ayuda del equipo del programa de televisión y sus familiares. ¿Pero y si esa drogadicción es solo la punta del iceberg de algo mucho más horrible?

¡Ah, las drogas! Como miembro de la generación “Trainspotting” no voy a negar nada; no obstante prefiero desviar vuestra atención hacia películas como “Someone’s knoking at the door”, “Psychotica”, “The Tripper”, “Prometeus”, “One Way Trip”… ¿qué tienen en común? Preguntemos a Sick Boy.

Mezclar drogas y conducción no es divertido, eso lo sabemos sin necesidad de la DGT, pero mezclar drogas y terror tiene su aquel y cumple adecuadamente en pantalla. Con todo, reconozcamos lo triste que es verse enganchado a cualquier sustancia ilegal, sobre todo si eres pobre.
Aunque ahora no toca hablar de “crocodile” u otras drogas increíbles que avocan a la humanidad a protagonizar una película de zombies demasiado real. Es el turno de hablar de la norteamericana “Inner Demons”, una película independiente que va a distribuir IFC (¡estos tíos no paran!): planteada como si fuese un programa de televisión del estilo intervención, nos presenta a una joven, con dejes siniestros, que hace tiempo decidió abandonar el mundo de los cuerdos en pro de la felicidad sintética de la heroína. Entre pico y pico, su familia ha decidido apuntarla a un programa de televisión donde, apelando a los instintos más básicos de su víctima, esperan redimirla. Todo muy poco terrorífico (o mucho, según se mire), pero que acabará siéndolo gracias a una vuelta de tuerca demoníaca.