Jamie Marks is Dead
Hay un chico muerto en mi armario

- Título original: Jamie Marks is Dead
- Nacionalidad: USA | Año: 2014
- Director: Carter Smith
- Guión: Carter Smith, Christopher Barzak
- Intérpretes: Cameron Monaghan, Morgan Saylor, Noah SIlver
- Argumento: Gracie encuentra el cadáver de un joven cuyo fantasma aún se pasea por el mundo de entre los vivos.
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| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3.5/5

Gracie ha encontrado el cadáver inexpresivo, semidesnudo y violáceo de la “mascota” del instituto, Jamie Marks, al que todos sus compañeros acosaban. Solitario y despreciado, Gracie acaba estableciendo un vínculo con el joven fallecido. Un vínculo de tal fuerza que Gracie es capaz, incluso, de ver el fantasma de Jamie. Entonces entra en escena Adam, que también siente una profunda curiosidad y empatía por el chico y que, al iniciar una relación con Gracie, pronto descubrirá que él también puede ver a Jamie. Y no solo eso, la relación del trio va más allá, abriendo una brecha entre el mundo de los muertos y el de los vivos.
Pocas veces se tiene la oportunidad de experimentar la paradoja de querer ver algo con todas tus fuerzas… sin saber realmente qué es. Basada en la novela One for Sorrow de Chritopher Barzak, Jamie Marks Is Dead es, sin lugar a dudas, una de esas ocasiones. Por mucho que pretenda argumentaros o directamente narraros la premisa de Jamie Marks is Dead, me resulta realmente arduo definir qué estáis a punto de ver, si eso os gustará o si, lisa y llanamente, os hará perder vuestro precioso tiempo. Lo mejor de la historia que cuenta Jamie Marks is Dead es que llega al espectador y se siente de manera completamente natural. La sociedad actual no está diseñada ni preparada para que los jóvenes fallezcan; y cuando lo hacen, el principal mecanismo de defensa es el olvido. El problema es que a veces se olvida demasiado rápido, y más cuando nadie hizo nada por evitar dicha muerte. Este tipo de reflexiones son las que hacen ganadora a Jamie Marks Is Dead y la empujan a ir más allá de una sencilla fantasía erótica o una película teen con fantasmas sin ningún fundamento o profundidad.
Lo mejor: Adam McCormick, el concepto y la excelente dirección de Carter Smith.
Lo peor: Jamie Marks.




