El Torreón de las Muñecas
Salem no queda tan lejos

Ricardo y Silvia son dos reporteros que preparan un reportaje sobre el Síndrome de Diógenes. Una de sus visitas incluye Barcelona, y más concretamente un viejo edificio coronado por un lúgubre torreón. Allí conocerán a Antonia y empezará el horror; un horror que bebe de las turbias aguas de la brujería, la magia negra y lo ancestral.
Cuando un amigo me pidió que reseñase “El Torreón de las Muñecas” no las tenía todas conmigo. Hace años que apenas leo algo que no se haya escrito antes de la década de los 50, y principalmente de origen norteamericano. Con lo cual, acometer la lectura de una novela moderna y de origen español se presuponía como una especie de tortura particular.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad, la obra de Guillermo Tato me ha hecho acordarme del maravilloso refrán: “rectificar es de sabios”. Tengo que tragarme mi primera impresión y reconocer lo amena y divertida que ha resultado la experiencia con el debut de este escritor alicantino, curtido en el mundo de la televisión y el cine. Apunto que este último dato no es nada baladí, pues su novela presenta características muy cercanas a cualquier guion de cine al uso, especialmente en lo que refiere al planteamiento visual de cada escena.




