Don´t Cry Mommy

Madre no hay más que una...

Don´t Cry Mommy

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Don´t Cry Mommy

Violación: Agresión de tipo sexual que se produce cuando una persona tiene acceso sexual hacia otra, mediante el empleo de violencias físicas o psicológicas o mediante el uso de mecanismos que anulen el consentimiento de los ofendidos. También se habla de violación cuando la víctima no puede dar su consentimiento, como en el caso de incapaces mentales, menores de edad o personas que se encuentran en estado de inconsciencia.

Según wikipedia, tal es la correcta definición para referirse a esta vituperable forma de vejación, concepto que es resumido de una manera más simple en el artículo 262 del código penal, en el cual se especifica una pena de prisión de ocho a catorce años para aquel que por medio de violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo, entendiéndose por cópula la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral, independientemente de su sexo. Por supuesto, con respecto a este tipo de delito, la ley ha introducido interesantes y renovadas variantes basándose en diversos hechos como bien pudieran ser la participación de dos o más individuos en el ultraje, la duración del mismo, el número de actos o la naturaleza jurídica del delito en función del lugar donde se cometiese, todo ello armas de doble filo útiles, únicamente, para sembrar el odio en la opinión pública a base de las injusticias cometidas en cientos de juzgados en virtud de estas especificaciones.

Resulta indiscutible, hablando ahora a un nivel más moral y menos jurídico, afirmar que la violación constituye una de las más lamentables y mezquinas formas de humillación siendo, por desgracia, el género femenino víctima mayoritaria de éste tipo de abusos. Tropelías perpetradas por individuos que, fundamentalmente, han sido víctimas de traumas o malos tratos en su niñez o, de otra parte, sujetos normales incapaces de despertar sospechas que suelen actuar de manera discreta, inclusive ganándose la confianza de la víctima en cuestión, pues tal ha sido el proceder en algunos de los casos más truculentos de la historia del crimen (dícese el asesino de ancianas o el violador del ascensor).

Lo mejor: Seon-yu, la clara declaración de intenciones que constituye el visionado, la excelente labor a la dirección de Kim Yong-han.

Lo peor: Lo terriblemente inadvertida que ha pasado...


Circus of the Dead

El año del payaso

Circus of the Dead

Don, un padre de familia, visita junto a su familia una vieja y destartalada carpa de circo, y de pronto se encuentra con un grupo nihilista de payasos que le obligará a luchar por su vida y la de aquellos a quienes ama. A media que Don profundice en los macabros juegos que le propone el payaso Papa Corn, su cordura penderá de un hilo cada vez más fino. Armados con pistolas, cuchillos y un Camaro del ’68 Camaro, los payasos llevan Don de juerga toda la noche a través de las carreteras del oeste de Texas. Un paseo salvaje que traerá sangre y caos a todo el que se cruce por su camino.

Hace apenas unos días incluímos Circus of the Dead en nuestra lista de las 20 películas con las que pasar un terrorífico 2014. Y lo hicimos con la malsana esperanza de que Circus of the Dead, protagonizada por nuestro querido amigo Bill Oberst JR - gran seguidor de Almas Oscuras – , acabe convirtiéndose en la película gamberra, guarra, sangrienta y tronchante que todos esperamos que sea. Hasta ahora teníamos únicamente a nuestra disposición un teaser tráiler que fue debidamente “suavizado” para que los señores de youtube no se lo cargaran… como hicieron con el primer teaser de la película. Ahora tenemos las primeras imágenes de Circus of the Dead… y la cosa sigue prometiéndo muchísimo. Rostros deformados, maquillajes enfermizos, gore, violencia, sexo, payasos… echadle un vistazo a la carnicería. Esto es Circus of the Dead.

Enemy

¿Se puede escapar de uno mismo?

Enemy

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

Enemy

Me muero de gusto al escribir sobre esta película: porque lo que os estoy presentado hoy es, en mi opinión, una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Un título que será de culto en un futuro pero que, aviso desde ya, polarizará las opiniones, pues su ritmo y lentitud (pese a durar sólo 90 minutos) pueden ser imposibles de soportar para muchos espectadores. Me atrevo a decir que esa lentitud ha sido la causa por la que su distribución ha estado pendiente de un hilo hasta que la cinta ha comenzado a cosechar críticas y algunos galardones. Enemy es un drama disfrazado de thriller que avanza lento pero seguro, como una apisonadora, hacia uno de los finales más abruptos, sorprendentes y poéticos de la historia del cine. Solamente por eso tenéis sí o sí que verla.

Jake Gyllenhaal interpreta a Adam Bell, un personaje gris y monótono que vive una vida gris y monótona, apenas iluminada por algún orgasmo ocasional con su novia y alguna visita a los submundos sórdidos de la capital. En resumen: Adam está atrapado. Un día, siguiendo la recomendación de un amigo, alquila una película y en ella, interpretando a un personaje de relleno, descubre a un actor que es exactamente igual a él. Lo que comienza como una curiosidad poco a poco se transforma en una obsesión por conocer a su otro yo y saber cómo es su mundo.

Jake Gyllenhaal interpreta también a Anthony St. Claire, el actor secundario al que Adam insiste por conocer. Un personaje que ha intentado triunfar y que afronta con inquietud el estancamiento de su carrera y su próxima paternidad. Cuando Anthony descubra a Adam , el miedo y las reticencias por encontrarse y charlar con su doble tensarán la cuerda entre ambos y sus respectivos mundos.

Lo mejor: Hay muchas historias sobre dobles (doppelgänger) pero ninguna como ésta. Su forma de utilizar los recursos del fantástico. La actuación de Gyllenhaal es soberbia.

Lo peor: Su ritmo es necesariamente lento. Su escena final puede dejarte cara de póker... pero tranquilo, no serás el único.


El Terror Intangible

Un artículo y selección fotográfica de Eduardo J. García

El Terror Intangible

“Soñaba con siluetas difuminadas en la oscuridad de las que sólo podía distinguir unas etéreas facciones que no llegaban a fundirse en su totalidad con la misma. Lo más parecido a unos ojos eran las ascuas rojizas que entre la negrura flotaban. Allí, quizás una boca perfilándose con una burda sonrisa a la par que, al descubierto, quedaban hileras de dientes no muy ordenados, y mucho menos normales, provocando una extraña sensación de desasosiego dentro de mi alma.

Tenía miedo, pavor de que una mano surgiera de entre esos abismos de los que apenas se distinguía nada, salvo el orden absurdo que el cerebro quería imponer a esa masa de color negruzco dotándola de contornos y formas tan raras como siniestras. El ruido blanco, transportado a la negrura, provocaba un erróneo devenir de ideas que intentaban dotar de sentido a todo lo que no lo tenía. No había nada, no podía haber nada; pero el empeño de que en realidad algo acechaba tras el velo de sombras se hacía cada vez más pesado: martilleando con dudas mi entendimiento, haciendo los trazos del vacío más reales, más sólidos. Y mi mente, encontró al fin los monstruos que mis ojos no fueron capaces de regalarme… porque en el fondo necesitaba verlos…”

El cine de terror, en los últimos años, ha mermado nuestra sensibilidad en pos de una especie de carrera por ver quien realiza la película más sangrienta, violenta o controvertida del momento. Hecho que, sobre todo, destaca cuando hablamos en términos de cine serio antes que festivo. Es decir, aunque muchas veces peque buscando la misma dirección epatante, el gore jocoso, el slapstick, ostenta una cualidad propia del comic, que lo hace más llevadero y ligero. Digamos que en cintas como Braindead, Re-animator o El terror llama a su puerta la parte hemoglobínica cumple otra función, simplemente divertir, lo que para nada llega a insensibilizarnos a base de sopapos con pedazos de carne supurante. Por otro lado, también me gustaría dejar a parte el ultra gore, ya no tanto por minoritario, si no porque su función artística se aleja, desde mi punto de vista, de lo que sería provocar terror o algo parecido.