Noche y muerte. 20:30 Sala B
Un relato de Manu

Me siento en la tercera fila. Es imposible saber dónde se sentó ella , pero esta fila está bien. Cerca de la pantalla, donde se ubican los dos únicos y viejos altavoces; lejos de la puerta de entrada, que chirría.
Espero.
Se oyen pasos en alguna otra parte del cine, pero no en esta sala. Estoy en el sótano. En la sala grande exhiben un estreno americano. Sería una exageración decir que había cola, pero al menos se percibía un cierto revuelo. En la sala “B” se oyen, se sienten, sus pasos: el techo, el suelo que ellos pisan, tiembla, a pesar de la moqueta.
¿Por qué vendría Alicia a ver una película como “Noche y Muerte”?
Su compañera de piso, Elena, estuvo a punto de acompañarla, pero en el último momento se lo pensó mejor. También me dijo: “es enfermizo seguir los pasos de tu exnovia por toda la ciudad”.
Puede ser, pero aquí estoy, ¿no?
Los altavoces tiemblan, como si acabaran de hacer contacto.



