Let there be zombies

Zombis amateurs asándose bajo el calor de Texas

Let there be zombies

Drew es un profesor nerd incapaz de controlar a sus estudiantes en clase. Al sentirse amenazado por el matón de la clase, Drew hace lo mejor sabe hacer, retroceder y esconderse. Drew es un cobarde que parece destinado a una vida de segunda categoría. Y eso es antes de que estalle el apocalipsis zombi. Con la población siendo invadida por una plaga de zombis, Drew, haciendo gala de sus nulas dotes de supervivencia, huye hacia el corazón de Texas, quedando a merced del implacable calor… y por supuesto de los zombis. Por si fuera poco, durante su larga travesía se encontrará con una serie de molestos personajes que no harán otra cosa que dificultar o empeorar sus escasas posibilidades de supervivencia.

Hacía ya mucho tiempo que no os traíamos una de esas habituales comedias zombi hechas en yankeelandia por cuatro dólares mal contados (está costó un poquito más… 10.000$ en total). Aunque supongo que muchos de vosotros considerareis que todavía no había pasado el tiempo suficiente. Sea como sea hoy hablaremos de Let there be zombies, comedia zombi independiente que reúne los ingredientes habituales en este tipo de producciones: un grupito de supervivientes formado por personajes más o menos excéntricos - cada uno de ellos tendrá su momento de gloria y un par de líneas de diálogo supuestamente divertidas que llevar a buen puerto -, una cabaña en la que refugiarse, y alrededor de un centenar de zombis que se lo pasarán en grande cuando tengan la oportunidad de verse en pantalla grande convenientemente caracterizados de muertos vivientes. Y a partir de aquí vuelvo a suponer que cabrá esperar lo mismo de siempre: una sucesión de chistes más o menos acertados y una buena ración de gore. ¿Y qué es lo único que podemos exigirle entonces a Let there be zombies? Pues que siendo lo que es (no hay más cera que la que arde) resulte una experiencia entretenida y disfrutable. Que nos arranque un par de sonrisas y alguna carcajada por el camino. Si así fuera… misión cumplida.

We are what we are

El remake de Somos lo que hay estará en Sitges

We are what we are

Una familia aparentemente sana y benévola, los Parker, siempre se han mantenido fieles a sí mismos…, por una buena razón. A puertas cerradas, el patriarca Frank lleva la batuta de la familia con riguroso fervor, decidido a mantener sus costumbres ancestrales intactas a toda costa. Como si de la tempestad de lluvia torrencial que acecha la zona se tratase, la tragedia golpea a los Parker cuando las hijas, Iris y Rose, se ven obligados a asumir responsabilidades que van más allá de las de una familia típica. Su tarea más importante, a partir de ahora, será la de poner la carne en la mesa, pero no el tipo de carne que puede encontrarse en el supermercado local. Las autoridades locales empiezan a descubrir pistas que les acercan al secreto que los Parker han mantenido oculto durante muchos años.

De la mano del director Jim Mickle (Stake Land, Mulberry Street), y tras su exitoso paso por Sundance y Cannes, este año tendremos la oportunidad de disfrutar en el Festival de Sitges del remake de la mexicana Somos lo que hay, escrita y dirigida en 2010 por Jorge Michel Grau y que ya pudo verse en la edición del Festival de ese mismo año. La buena noticia - al margen de que Jim Mickle me parezca una inmejorable elección para llevar las riendas de la película – es que, según las primeras críticas de la película (prácticamente todas ellas muy positivas), el remake de Mickle difiere considerablemente en cuanto al tono respecto a la película original de Grau. El mismo Mickle así lo expresaba tras el paso de We are what we are por Sundance: “Intentar superar la película Mexicana jugando a su mismo juego, no creo que hubiera sido una buena idea. Hemos seguido nuestro propio camino. Hemos considerado que las chicas nos tienen que gustar… no perderlas como personajes, pero intentar ponernos en su piel.”

Saturday Morning Mistery

Jugando al despiste

Saturday Morning Mistery

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Saturday Morning Mistery

Dos chicas, dos chicos, un perro y una furgoneta. El equipo suficiente como para desenmascarar el misterio de la casa encantada donde unos malandrines imprimen dinero falso. Así, decenas y decenas de infructuosos casos hasta que la casa Kyser se pone delante de las narices de nuestro aguerrido grupo de jóvenes investigadores. Su último encargo incluye pasar la noche en la casa con un amplio historial de locura, rituales satánicos y niños desaparecidos; para demostrar que se trata de una mansión completamente normal. ¿Lo es? Será la mañana del sábado la que responderá nuestra pregunta, cuando bien encontremos otros estafadores presos gracias a nuestros chicos o bien sólo encontremos sus restos descuartizados.

Saturday Morning Mistery, anteriormente conocida como Saturday Morning Massacre, es una cinta que corre el riesgo de pasar desapercibida por los amantes del cine de terror debido a sus orígenes independientes, así como a la forma de venderse. Nada sería más injusto, porque al margen de su germen underground nos encontramos con un proyecto que se toma muy en serio el diálogo con el espectador experimentado, buscando descolocarlo, atraparlo y epatarlo mediante una mezcla poco ortodoxa de subgéneros, tonos y escenas perturbadoras. Por no hablar de su genial arranque, como comedia negra, que no dejará de sorprender a nadie, incluyendo unos títulos de crédito que aunque económicos ya ofrecen algo distinto.

A pesar de sus fallos, que los tiene y la gran mayoría deudores de su escaso presupuesto, esta película norteamericana se pone el listón muy alto y deja más que satisfecho a cualquier amante del cine de terror. ¿Por qué? Como ya comentaba, su mezcla de subgéneros hace que el metraje transite durante su primera hora por una variedad de situaciones argumentales muy jugosas. No es mi tarea desvelaros nada de su argumento porque precisamente en la sorpresa basa tanto su mejor baza como esos problemas de “marketing” que pueden causar rechazo a cualquier que se introduzca a la cinta con su peculiar tráiler. Así que disculpadme si no comento nada de los cuatro volantazos o subgéneros que nos han preparado sus guionistas – tal vez en su elevado número encontremos la razón de este sabroso coctel –, puesto que sería alterar la inteligente experiencia que se nos presenta: un guión divertido que no se opaca incluso con un par de agujeros escandalosos.

Lo mejor: Su mezcla de géneros, tonos y los bruscos giros del guión que son capaces de descolocar al aficionado más irredento.

Lo peor: Su tramo final toma un rumbo más prosaico y directo que deja un poco frío ante su potente inicio.


Alien Uprising

¿Los extraterrestres han invadido Bélgica?

Alien Uprising

Un grupo de amigos se levanta una mañana y se encuentra que no hay ni luz ni electricidad, y que una nave alienígena inmensa está flotando en el cielo sobre sus cabezas. De repente, este grupo de amigos tendrá que luchar para sobrevivir cuando la raza se ve amenazada por un ejército alienígena que cae de los cielos.

Nuevo tráiler para Alien Uprising, refrito de películas como Distrito 9 y La Guerra de los Mundos escrito y dirigido por Dominic Burns (Airborne) que promete altas dosis de acción, efectos que transitan de lo medianamente aceptable a lo escandalosamente cutres (recordaros que se trata de una película de bajo presupuesto… a pesar de poder contemplar el cielo inundado de amenazantes naves alienígenas), y una historia épica de andar por casa para acabar configurando el que esperemos resulte un entretenimiento estival tan intrascendente como disfrutable. La película, que ateriormente se conoció bajo el título de U.F.O (la película es inglesa, y el título U.F.O coincidía con el de un popular programa de la televisión británica de los setenta, por lo que finalmente decidieron cambiarlo), está protagonizada por la joven y guapísima Bianca Bree, hija de un célebre actor cuyo nombre no voy a desvelaros. Todo los que todavía no hayáis visto el tráiler de Alien Uprising os animo a hacerlo y descubrir la pequeña sorpresa que nos depara su final.