Llévate a casa el DVD de Dance of the Dead

Queremos saber cuál es tu comedia zombi favorita

Llévate a casa el DVD de Dance of the Dead

Si has cometido el pecado capital de no pasarte por nuestro post dedicado al género de la comedia zombi; o si lo has echo pero has tenido la poca decencia de no dejarnos un mísero comentario indicando cuál es tu zombedy favorita… ahora ya no tienes excusa alguna. Los amigos de Selecta Visión nos envían tres DVD de la comedia zombi El baile de los muertos (Dance of the Dead, 2008) para que los repartamos entre la parroquia de Almas Oscuras como mejor nos plazca. Y ya sabéis que en cuestión de sorteos y concursos tenemos una máxima que solemos cumplir a rajatabla: “prohibido complicarnos la vida”.

Una vez más os ponemos las cosas insultantemente fáciles. Podéis participar a través del correo electrónico o a través de nuestro facebook. Para hacerlo a través del correo electrónico escribinos un mail a info@almasoscuras.com indicando cuál es vuestra comedia zombi favorita de todos los tiempos. Incluid en el mail vuestro nombre completo, dirección de envío y teléfono.

Y para aquellos que preferís la inmediatez de facebook, pues todavía más sencillo. Buscad este post en nuestro muro y comentad en él cuál es vuestra comedia zombi favorita (en esta ocasión no es necesario que dejéis vuestros datos personales). El domingo a las 12 de la medianoche daremos a conocer el nombre de los ganadores. Suerte.

8 comedias zombi para pudrirse de risa

La cara más amable, gamberra y divertida de nuestros amados zombis

8 comedias zombi para pudrirse de risa

Zombis paletos, zombis mormones, zombis enamorados, zombis mayordomos, zombis estúpidos, zombis gilipollas, zombis fumetas, pollos zombis, zombis utilizados como mano de obra para rodar una película de terror de serie B ¿?… la variedad es prácticamente infinita. Desde que la figura del zombi moderno, tal y como papá Romero la concibiera allá por el 1968 (La noche de los muertos vivientes), se enquistara en el imaginario colectivo como el más terrorífico y cercano de los monstruos (cualquiera puede ser el muerto viviente que devore tus entrañas a modo de aperitivo… tu vecino, tu mujer, tu hijo), y amenazara con destronar a la raza humana de la pirámide evolutiva a golpe de dentelladas, cualquier cineasta con una cámara digital en su mano derecha y un kit de maquillaje en su izquierda, se ha sentido totalmente libre para desnudar, untar en brea y emplumar a nuestros amados zombis, sin que asomara en ellos el menor atisbo de culpabilidad.

Pero tampoco quiero parecer tremendista. Es probable que, efectivamente, el zombi haya sido el monstruo más maltratado y vilipendiado, sobre todo desde el ámbito de la serie B y la serie Z, en los últimos treinta o cuarenta años. Sin embargo tampoco hay que perder de vista que la comedia zombi – o zombedy –, la excusa en forma de subgénero que ha servido a directores y guionistas para vapulear al monstruo, también nos ha deparado un buen número de excelentes y divertidas películas. En realidad tan solo tenemos que remontarnos a los orígenes del subgénero para darnos de bruces con Return of the Living Dead, una auténtica obra maestra que pasa por ser, no únicamente una referencia obligada dentro de la comedia zombi, sino una de las mejores películas de muertos vivientes de la historia.

Lo que viene a continuación es tan solo una muestra de los distintos tipos de comedia zombi que nos ha ido regalando el género en los últimos 30 años. Como siempre que hacemos una lista de este tipo nuestra única intención es la de animaros a que participéis y completéis la misma con vuestras zombedies favoritas. Así que adelante… pudrámonos de risa con los zombis más gamberros, entrañables, absurdos y divertidos de la historia del género.

Posesión Infernal

Brutal y perturbadora revisión del clásico de Raimi

Posesión Infernal

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Posesión Infernal

Quisiera dedicarle esta reseña a nuestro querido compañero Mr. Zombie y al amigo Skalope.

Resulta evidente que el objetivo principal de un remake de Posesión Infernal nunca iba a ser contentar a la legión de fans que, en tiempos (muy) pretéritos, alucinamos con el estreno de Evil Dead (Posesión Infernal) en un mítico programa de la televisión privada (Noche de Lobos), disfrutamos como nunca de una doble sesión de barrio que incluía Evil Dead 2 (Terroríficamente Muertos) junto a la enésima secuela de Viernes 13, o jaleamos con todas nuestras fuerzas el nombre de Ash al inicio de Army of Darkness (El Ejército de las Tinieblas) a su paso por el Festival de Sitges.

El objetivo de todo remake que se precie siempre es doble: por un lado intentar vencer las reticencias iniciales de esa legión de fans a la que os hacía referencia, que suele ver con muy malos ojos la osadía de “reinventar”, “reinterpretar”, “plagiar” o “destrozar” (que cada uno elija la acción que más le apetezca) la memoria de un clásico de culto; y por otro lado (y este sí me parece el objetivo principal) acercar dicho clásico a toda una nueva generación de aficionados al género, lo que supone, en la mayoría de los casos – y el remake que hoy nos ocupa no es una excepción -, adaptarse a los estándares estéticos e incluso de fondo que imperan en cada momento.

La incógnita a despejar es saber bajo qué condiciones se realiza dicha reinvención (yo ya he escogido…). Con qué intensidad, con qué fidelidad, qué grado de riesgo se asume… De entrada se me ocurren dos vías para llevar a cabo el remake de Evil Dead. Una de ellas sería la vía fácil: que el propio Sam Raimi diera un paso al frente (por suerte ha acabado reservándose el papel de productor y parece guardar esfuerzos para una nueva secuela oficial de la saga) o que alguien como Marcus Nispel, especialista en perpetrar remakes de clásicos del género como si de bollería industrial se tratara (mis disculpas, odio a muerte el remake de La matanza de Texas) se hiciera cargo del asunto con resultados más que predecibles. La segunda vía, mucho más complicada y quizás difícil de asumir para los aficionados a la saga original, consistía en poner al frente del proyecto a todo un “ilustre debutante” como es Fede Álvarez, cuya carta de presentación incluye Ataque de Pánico, un espectacular cortometraje de ciencia-ficción que venía a ser una especie de currículum vitae que ensalzaba las cualidades del director uruguayo como mago de los efectos CGI… lo cual no deja de tener su gracia teniendo en cuenta que el remake de Evil Dead siempre ha alardeado de la ausencia de efectos CGI.

Cinco amigos se refugian en una cabaña aislada en mitad de un bosque con el objetivo desenganchar a uno de ellos, Mia, de su adicción a las drogas. El descubrimiento de un extraño libro en el sótano de la cabaña desencadenará toda una serie de horribles acontecimientos tanto en el interior de la cabaña como en el bosque adyacente.

Lo mejor: Acojona, asquea y divierte.

Lo peor: El aporte dramático del guión de Álvarez y Cody no acaba de funcionar (mal menor).


Los últimos días

Entrevista a los hermanos Pastor

Texto: Samdra. Fotos: Andrea Nieto.

Aprovechando el estreno de su segunda película, Los últimos días, nos citamos con los hermanos y directores David y Àlex Pastor en Arc del Triomf, emblemático enclave de la misma Barcelona que exponen sucia y desolada en su relato post-apocalíptico. Allí hablamos del largo y complicado proceso de creación de la película, los pormenores de un rodaje ambicioso, del cine apocalíptico, de sus experiencias en las Américas y, por supuesto, de Barcelona.

Sus primeros recuerdos fantásticos se remontan al Alien de Ridley Scott y a Kubrick y su odisea en el espacio. Formados en el séptimo arte entre la ESCAC, la universidad Pompeu Fabra y la de Columbia, aunque ambos coinciden en apuntar que la verdadera formación es la del rodaje en práctica. Capaces de nombrar a Spielberg, Kurosawa, Scorsese o Clint Eastwood entre la lista de sus directores predilectos, y al mismo tiempo sacar a relucir la secuela de Hostel en plena conversación. Tras su debut con Carriers, recuperan la temática post-apocalíptica, pero no solo de pandemias viven los Pastor…

¿Os preocupaba que la gente tuviera esa percepción?

David: Entiendo que, desde fuera, pueda verse como que repetimos de nuevo el mismo tema que Carriers. Pero el mundo del cine es así, tu escribes muchos proyectos y después son las leyes y la demanda del mercado las que deciden que unos se hagan antes y que otros quizás ni lleguen a hacerse o tarden mucho más tiempo. De todos modos, Carriers y Los últimos días son películas muy diferentes, ni siquiera son del mismo género: una es un thriller dramático con elementos de terror y la otra se acerca más al cine de aventuras. La primera está ambientada en una zona rural y en espacios abiertos, la segunda es más urbana y se concentra en lugares cerrados. La primera es muy pesimista y la segunda es mucho más optimista. De hecho, es como si hubiéramos intentado hacer justo lo contrario.

Àlex: Sabíamos que nos enfrentaríamos a ello, pero para nosotros tenía mucho sentido que la película fuera hacia ese lado, era lo más coherente y la mejor manera de desarrollar la trama. No nos lo planteamos como idea de hacer otra película post-apocalíptica, sino que surgió de las propias necesidades de la historia.