The Sky Has Fallen

Tranquilos, se ha caído pero no se ha roto...

The Sky Has Fallen

En solo dos horas, una nueva plaga azota a la mayor parte de la raza humana. Las personas comienzan a ver su carne mutada y con la perdida de forma reconocible se desvanece su cordura. Los escasos supervivientes intentan refugiarse en zonas remotas, pero unas extrañas figuras embozadas se llevan a los muertos para experimentar con ellos. Frente a semejante panorama, Lance y Rachel, dos supervivientes dispuestos a vender cara sus vidas, se embarcan en una épica aventura para destruir a los lideres de esas siniestras siluetas antes de que los restos de la humanidad desaparezcan.

Entrevista a Norberto Ramos del Val

Interrogámos al director de "El Último Fin de Semana"

Entrevista a Norberto Ramos del Val

Como diría el Rey del R’N’R: nos llena de orgullo y de satisfacción haber podido entrevistar – aunque más bien parece un interrogatorio a la vieja usanza, usando un flexo y humo de tabaco proyectados directamente sobre la cara de nuestra “victima” – a un director de la casta de Norberto Ramos del Val. El autor de Muertos Comunes, Hienas y la esperada El Último Fin de Semana se revela como un artista con las ideas claras, una humanidad fuera de toda duda y una lengua que no se corta ni con cristales rotos.

Con mucha paciencia responde nuestras impertinentes preguntas dejando unas cuantas perlas que tanto el público, la crítica como la industria deberían analizar seriamente en contenido y forma. Prestad atención a las inteligentes y directas palabras de este director cántabro que tan bien conoce el medio y que tanta ilusión derrocha en sus proyectos: por mucho que él quiera ser prudente, demostrando el saber estar de los hombres del norte, un servidor cree sinceramente que el futuro le tiene preparadas unas cuantas sorpresas, y todas ellas buenas.

No olvidéis disfrutar de los distintos videos que acompañan la entrevista, especialmente el relativo a la banda sonora de El Último Fin de Semana, imprescindibles sensaciones “goblinescas”.

Sin más, os invito a sumergiros en la retorcida mente de nuestro buen amigo Norber…

Citadel

¡Niño!, no juegues con jeringas

Citadel

Tommy Cowley es un joven padre, que sufre de agorafobia desde que una pandilla de brutales adolescentes diesen una paliza mortal a su mujer. Atrapado en el irónico y abandanod suburbio irlandés de Edenstown, se ve sometido a los nuevos intentos de la banda de adolescentes por llevarse a los que más quiere: su pequeño bebé. Afortunadamente, Tom se ve apoyado por una comprensiva enfermera y un predicador dispuesto a todo por limpiar su barrio de basura. Los malditos muchachos no se saldrán con la suya, no pueden reclamar a su hija como un nuevo miembro de su banda. Si es necesario, conquistará el negro edificio abandonado donde los adolescentes ferales realizan sus conclaves. Si es necesario, por recuperar a su hija, echará abajo “La Ciudadela”.

Inkubus

¿Para esto salgo del Infierno?

Inkubus

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Inkubus

Un grupo de policías prepara el traslado en su vieja comisaría. La noche se predecía tranquila hasta que unos agentes llevan a un muchacho que creen mató a su novia. En medio del interrogatorio se presenta un extraño con la cabeza de la chica asesinada. El siniestro personaje jura y perjura ser un demonio cuyos crímenes se remontan a los primeros pasos de la civilización. Los policías pronto descubrirán que aquel tipo no es solo un chalado y que busca una retribución entre alguno de los presentes.

¡Qué dura es la vida de aquel que persigue la serie B y el cine de terror más “recóndito”! Espero tener algún día hijos, entre otras razones, para poderles decir: “ni se os ocurra meteros en el mundillo de las películas cutres de terror”. Al menos, eso debería decirles si juzgase a este estilo de producción por Inkubus. Un desastre en toda regla, y ni siquiera lo suficientemente gracioso como para aprovecharlo como una película casposa al uso. Bueno, cierto es que existen momentos de tanta vergüenza ajena que es imposible no reírse a su costa. Por ejemplo, las miradas que lanza el joven acusado de matar a su novia, ¡sublimes! Aunque por desgracia, la película se obstina en tomarse demasiado en serio. Pero claro, cogiendo con pinzas cada uno de sus apartados, porque pese a que demuestra algo de sordidez, merced a un par de momentos macabros, casi todo invita a cerrar los ojos y sumergirse en un sueñecito reparador.

Lo mejor: Robert Englund, él solo vale 20 puntos.

Lo peor: Si tuviese que elegir entre tanto malo, me quedaba con los CGI, de - plo - ra -bles.