13 Eerie

Cobayas vivas y muertas

13 Eerie

Seis ambiciosos estudiantes universitarios quieren doctorarse como forenses mediante un postgrado que los lleva a una remota isla para plantearles unas pruebas básicas de alto interés para el FBI. Hay tres cadáveres diseminados por la zona y los estudiantes tendrán que averiguar la causa de su muerte. Lo que ninguno de los jóvenes sabe, es que la isla ha sido usada como campo de pruebas para un experimento biológico ilegal: diversos criminales, bajo cadena perpetua, eran llevados a unas instalaciones secretas para experimentar sobre ellos los efectos de una sustancia capaz de llevar el cuerpo humano al límite. Ahora sus cuerpos, supuestamente sin vida, aguardan en la isla.

Cannibal Diner

A los alemanes siempre les gustó la carne

Cannibal Diner

Kati es una joven y guapa modelo de camino a la fiesta de cumpleaños de su hermana pequeña, Celine. Su mejor amiga, Tanja, y otros jóvenes deciden acampar en un bosque y “fiestear” un poco a la espera de la llegada de Kati. Obviamente, su noche de borrachera se verá truncada por la irrupción de unos extraños que los secuestran.

Kati se ha perdido en los bosques, mientras buscaba el camino para llegar a la fiesta, por lo visto, un vagabundo le indicó mal la dirección a seguir. Perdida y sin coche, pronto alcanza una vieja factoría donde un clan de caníbales prepara su festín. ¿Primer plato? Los amigos de Kati.

Junkie

Solo di sí

Junkie

Danny y Nicky son dos colegas muy drogadictos pero bien avenidos, hasta que un día Danny decide dejar la vida de yonki. Sin embargo, Nicky no le pondrá las cosas fáciles, comenzando una serie de experiencias al filo de la navaja, rodeado de personajes a cada cual más bizarro, Danny se sumergirá en una espiral de locura, de la que nadie podrá escapar.

Proteus

Heroína cortada con sopa de aleta de tiburón

Proteus

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Proteus

Un grupo de traficantes de heroína sufren un accidente que los deja tirados junto a una plataforma petrolífera. Para su sorpresa, en aquellas instalaciones parece que han tenido lugar experimentos de dudosa catadura moral. El resultado de uno de estos experimentos es Charlie, una criatura que no cuenta con ángeles a su disposición, pero sí la capacidad de mutar y absorber la mente de sus víctimas. Aunque hasta los monstruos tienen malos hábitos que satisfacer…

Bob Keen, el británico detrás de los efectos especiales de docenas de cintas de género (Waxworks, Razas de Noche, Los Inmortales o Yo compré una moto Vampiro), tuvo la brillante idea de colocarse tras las cámaras para adaptar una novela de terror y gotas de ciencia ficción llamada “Slimer”, escrita por John Brosnan – que también se encargo de su adaptación, quedando lo suficientemente escaldado para nunca volver a involucrarse con el mundo del séptimo arte –. El resultado, parido en 1995 y bastante ignorado en España, es digno de recuperarse aquí. Y no solo por tratarse de un revival interesante o como mero híbrido psicotrónico de Alien y La Cosa que es; si no también por sus altas dosis de caspa. Una caspa como solo los productos de terror rodados en los 90 pueden ofrecernos. Desconozco si Proteus llegó a estrenarse por salas de cine en su Inglaterra natal, su aire a telefilm barato lo condenó internacionalmente a las estanterías de escasos videoclubs – establecimientos que ya mostraban signos de agotamiento cuando se estrenó la cinta en cuestión – y a las emisiones televisivas.

Lo mejor: Los efectos especiales y Charlie, un villano único con unas aficiones muy yonkies.

Lo peor: Los diálogos, por mucho que sean para partirse, pueden hacerse aburridos al principio de la película.