The Demon's Rook

Un demonio, dos demonios, tres demonios...

The Demon's Rook

Un joven muchacho llamado Roscoe encuentra un portal hacia otro mundo dominado por un demonio ancestral conocido como Dimwos. Dimwos convierte al muchacho en un adulto y le revela algunos secretos acerca de su poder y su magia. Sin embargo existe un oscuro secreto que Dimwos mantiene alejado de Roscoe. Cuando Roscoe descubre que su maestro le ha escondido dicho secreto durante tanto tiempo se revuelve contra él, desatando, sin pretenderlo, la ira de otros tres demonios.
Llevado por la desesperación, Roscoe huye con la intención de regresar a nuestro mundo y provocando que los demonios descubran el portal. Cuando los demonios atraviesan el portal el infierno se desata en la tierra. Uno de los demonios posee la mente y la voluntad de todos los que se cruzan por su camino. Otro transforma a los hombre en bestias asesinas, y el último de ellos lidera un ejército de muertos.

Estamos ante otro flagrante caso de “Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como”. Y que conste que esto lo digo desde el cariño, el respeto y, sobre todo, desde la más rotunda admiración. Y me estoy refiriendo a la constante aparición de películas de bajo presupuesto tras las cuales figura el nombre de una persona; un esforzado amante del género que lucha contra viento y marea para sacar adelante su visión, su proyecto. En este caso el tipo en concreto responde al nombre de Loup’Rah Garomore (extraño nombre), director, guionista, productor, actor y creador de los efectos especiales y de maquillaje de The Demon’s Rook, producción independiente que se encuentra en fase de postproducción y cuyo estreno se prevé para mediados del 2013.

Sector 7

¡Petróleo va! ¡Petróleo viene! y mientras tanto el monstruo se entretiene

Sector 7

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  • Título original: 7 Gwanggu
  • Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2011
  • Director: Ji-Hun Kim
  • Guión: Je-Gyun Yun
  • Intérpretes: Ji-Won Ha, Sung-Kee Ahn, Ji-Ho Oh
  • Argumento: Un grupo de trabajadores de un petrolero debe enfrentarse a una terrorífica criatura. Hae-jun comienza a trabajar en un barco de investigación petrolífera, como encargada del equipo de submarinismo.


Sector 7

Sector 7 es la nueva monster horror movie proveniente de Corea del Sur. Comparada, lógicamente, desde sus primeros tráileres, a The Host, de corte similar, película del mismo país y con una temática similar en cuanto a concepto, pero definitivamente apartada a lo que pretender mostrar Sector 7 en pantalla.

Tenemos un survival horror, en una planta petrolífera, con un componente que mezcla mucha acción, algunos gags humorísticos y algo de parte dramática, dejando de lado el componente terror en la historia, o puesto con solo pequeñas dosis, todo muy al estilo Residen Evil, de la que por cierto coge ideas prestadas.

Lo mejor: Es entretenida si te adaptas a lo que realmente quiere ofrecerte. Ha Ji-Won está muy mona hasta con mono de trabajo. Es como una serie B pero de alto presupuesto, tanto para lo bueno como para lo malo.

Lo peor: El guion es endeble. Los giros de la película son intrascendentes. Muchos secundarios con roles apáticos, poco profundos o nada definidos. Demasiados subgéneros metidos con calzador y definitivamente que debería haber sido una monster movie y no lo es.


ATM

¿Otra consecuencia terrorífica de la crisis económica?

ATM

En una visita, bien entrada la noche, a un cajero automático, tres compañeros de trabajo se verán envueltos en una desesperada lucha por sobrevivir al encontrarse atrapados por un misterioso hombre.

Me encantan… Me encantan las historias que transcurren, que se orquestan, alrededor de un mínimo escenario. En un único y reducido espacio. Me vienen a la mente títulos tan destacables (y altamente recomendables) como Última llamada (Phone Booth, 2002), gran acierto del, por otro lado, casi siempre irregular Joel Schumacher; Frozen, la mejor película de Adam Green, o esa auténtica maravilla titulada Buried, dirigida por el español Rodrigo Cortés y escrita por un tal Chris Sparling.

Tokyo Species

Sexo lésbico provinente del espacio exterior

Tokyo Species

Una colegiala intenta suicidarse lanzándose al vacío desde lo alto de un puento. Malherida y tirada en el suelo, una ser extraterrestre penetra en su interior y utiliza su cuerpo como anfitrión de una criatura sedienta de sexo y sangre que busca aparearse y reproducirse.

Este es, a grandes rasgos, el argumento de Tokyo Species (si digo que es la penúltima locura nipona… ¿me repito?… sí), película de bajo presupuesto dirigida por el japonés Nozomu Sasaki que, como salta a la vista, posee evidentes semejanzas con Species (en España tuvo el subtítulo de Especie Mortal), una sci-fi con toques de horror dirigida por Roger Donaldson en 1995 y que contó con la destacada presencia de una guapísima (y por aquel entonces una absoluta desconocida) Natasha Henstridge en el papel de una mujer resultante de la supuesta combinación de ADN humano y alienígena recibido en una transmisión del espacio exterior, que buscaba, efectivamente, aparearse con el primer desdichado y/o afortunado que se cruzase en su camino con el objetivo de perpetuar su especie.