Has filtrado por autor: Joan Lafulla

The Chosen

El demonio asaltacunas

The Chosen

Cameron es un joven de 19 años que parece condenado a permanecer durante el resto de su vida en su pequeña ciudad natal. Sin embargo se verá inmerso en el papel de héroe cuando sus sobrina Angie, de 10 años, sea poseída por el mítico demonio Lilith. Con tan solo seis días para romper la posesión, Cameron, con la ayuda de su hermana, deberá realizar una tarea impensable: matar, sistemáticamente, a los miembros de su família. Debe hacerlo con el fin de librar a su sobrina del demonio y traer la paz a su hogar fracturado.

The Chosen, dirigida por el debutante Ben Jehoshua, es la película que inauguró el catálogo de la productora Terror Films, de la que ya os hablé hace unas semanas a propósito de su última propuesta Trace. La película se basa en el mito —no se me ocurre otra manera de llamarlo— de Lilith, un demonio de orígen judío especializado en poseer y acabar con la vida de niños inocentes. La única manera de parar a Lilith es sacrificar (o asesinar… como prefiráis) a un total de seis parientes en línea de consanguinidad; es decir, padres, abuelos, hermanos, etc… Te cargas a seis parientes cercanos y salvas la vida del crio. Desde luego tomar una decisión de estas características debe ser una auténtica putada.

Wrecker

Al diablo sobre ruedas le pica la entrepierna

Wrecker

Un par de excelentes amigas como son Emily y Lesley, inician un viaje en coche a través del desierto. Cuando Emily decide abandonar la autopista y coger un atajo por vías secundarias, ambas serán víctimas de un camionero psicóptio que las fuerza a participar en un mortal juego del gato y el ratón.

Dennis Weaver, el recordado y abnegado protagonista de la inmortal El diablo sobre ruedas (Duel, 1971), aquel lejano telefilm dirigido por un imberbe Spielberg y con guión de Richard Matheson que acabaría convirtiéndose en todo un clásico con mayúsculas, es sustituido, para la ocasión, por un par de mozas de muy buen ver que, nuevamente, voverán a ser el objeto de deseo de un camionero que controla una enorme y mortal máquina que lo arrasa todo a su paso. Y supongo —en realidad me apostaría mi colección de muñequitos de Los Masters del Universo— que al igual que ocurría en el clásico de Spielberg, al psicópata que se esconde tras el volante tampoco llegaremos a verle el careto. En realidad me apostaría cualquier cosa a que una inmensa y terrible sensación de déjà vu nos invadirá cuando veamos Wrecker… si es que alguna vez tenemos la ocasión de poder verla.

Monday at 11:01 AM

Horror a la hora del desayuno

Monday at 11:01 AM

Michael decide tomarse una copa en un bar mientras su mujer visita tiendas de antigüedades. De pronto Michael siente la tentación de flirtear con Olivia, una atractiva desconocida con la que coincide en la barra del bar. Al despedirse, Olivia le pasa su número de teléfono a Michael. Michael y su esposa deciden pasar la noche en un viejo hotel de carretera. En mitad de la noche Michael despierta alarmado cuando escucha gritos frenéticos que llegan de la habitación contigua. Al solicitar ayuda en recepción, Michael se encuentra con una respuesta muy fría por parte del personal del hotel. Nadie le cree, incluída su mujer. A medida que sus alucinaciones se vuelven más reales, Michael deberá, desesperadamente, caminar sobre la delgada línea que separa la realidad del terror.

Cuando las cosas se tuercen un lunes, antes incluso del mediodía, es un signo bastante inequívoco de que la semana que te queda por delante estará bastante jodida. O al menos esa debe ser la impresión del protagonista de este Monday at 11:01 AM, un desdichado tipo que parece envuelto, sin comerlo ni beberlo, en una intrincada trama sectaria y demoníaca que le empujará hacia los mismísimos abismos de la locura. De hecho, por lo que parece anunciar el tráiler de la película, el protagonista se ve involucrado en una apasionada historia entre una hermosa rubia (su mujer) y una sensual morena (su pontencial amante), con lo cual tampoco nos extraña que acabe tarumba perdido. Unos encapuchados con pinta de sacrificar cabras a la luz de la luna, no hacen otra cosa que complicar las cosas.

Cat Sick Blues

Creo que he visto un lindo gatito

Cat Sick Blues

Cuando el amado gato de Ted muere, el trauma le provoca un colapso mental terrible. Su cerebro roto le pide que traiga a su amigo felino de vuelta. Todo lo que necesita son nueve vidas humanas.

Sé que más de uno me acusará de emitir juicios de valor demasiado a la ligera. Que eso de decir lo que pienso sobre una película sin tan siquiera haberla vista, basándome únicamente en un tráiler y en algunas imágenes sueltas, no es de recibo. Pero es que no puedo evitarlo… Cat Sick Blues tiene pinta de ser rara de cojones (con perdón); y a la demencial imágen de un tipo que se esconde tras la máscara de un gatito, con una enorme polla de plástico colgándole, unas garras a lo Freddy Krueger y dando saltos, como un poseso, sobre una cama, a cámara lenta, me remito. La película, dirigida por el australiano Dave Jackson, es la adaptación al formato largo de un cortometraje homónimo dirigido por el mismo Jackson en 2013 que recibió un buen número de premios en Festivales especializados como los de Montreal, Denver, Atlanta e incluso en el Festival de Cinema Fatástico da Coruña.