Has filtrado por autor: Joan Lafulla

Trace

Rebelión en las ondas

Trace

Una noche, en una fiesta, un grupo de amigos experimenta con fenómenos “trace” —una forma de EVP (Fenómenos de Voz Electrónica)—, y tras hacerlo, como no podía ser de otra manera, uno tras otro los implicados empiezan a morir y pronto se darán cuenta de que una puerta a un reino horrible acaba de abrirse. Es una carrera contra el tiempo y las fuerzas demoníacas. Su objetivo será para cortar la transmisión para salvarse a sí mismos y evitar que el demonio entre en nuestro mundo.

Trace es el tercer título en el catálogo de una pequeña productora y distribuidora de cine que responde al nombre de Terror Films, y que como su propio nombre indica, se dedica en cuerpo y alma a la financiación, producción y distribución de películas independientes de terror. Los otros dos títulos que conforman su catálogo son Antidote (2014) y The Chosen (2015), películas que, por cierto, no he tenido el placer de disfrutar. En Trace apuestan por un thriller sobrenatural dirigido por el debutante Ryan Brookhart, un tipo que durante mucho tiempo se ganó las habichuelas en el Departamento de Arte de la mítica Full Moon. A pesar de que el tráiler de Trace no parece ir mucho más allá de un grupito de jovencitos estúpidos que contactan por radio con el demonio equivocado, el bueno de Brookhart se esfuerza por vendernos su preciado debut afirmando que Trace “desafía muchas de las convenciones del género que suelen ofrecer las películas de terror de bajo presupuesto… Esa es su mayor fortaleza”.

Howl

Desconfía del transporte público

Howl

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Howl

Las expectativas por conocer el nuevo paso en la carrera de Paul Hyett, el especialista en maquillaje y efectos especiales que desempeñó dicha labor en títulos tan importantes como The Descent, Eden Lake o The Children, y que debutara como director en 2012 con la excepcional The Seasoning House, eran muy elevadas. Y dichas expectativas, por mi parte, no hicieron más que crecer cuando se anunció, finalmente, que el proyecto en el que estaba enfrascado se titulaba Howl (aullido) y transcurría en el interior de un tren cuyos pasajeros eran asediados por una jauría de licántropos poco amistosos. En ocasiones como esta mi mente suele actuar de manera bastante simple, hasta acabar jugándome una mala pasada. Esto venía a ser, más o menos, lo que un servidor esperaba de Howl: “Toda la intensidad y la fuerza bruta de The Seasoning House puesta al servicio de la películas de hombres lobo definitiva. Brutal.” ¿Expectativas cumplidas o un nuevo jarro de agua fría? Veamos…

Un tren de larga distancia detiene su marcha repentinamente. El conductor desaparece y los servicios de rescate, debido al mal tiempo, tardarán alrededor de 4 horas en llegar al lugar donde el tren ha quedado varado. Los pasajeros se debaten entre esperar la ayuda o recorrer a pie los pocos kilómetros que les separan de la próxima estación. Pero pronto se darán cuenta de que abandonar los vagones no es una buena idea. Unas bestias inhumanas les acechan y harán todo lo posible para que nadie salga con vida del maldito tren.

Lo mejor: Entretiene... que no es poco.

Lo peor: Le falta fuerza.


Le Scaphandrier

Sumérgete en el terror

Le Scaphandrier

Un barco es encontrado a la deriva con su toda su tripulación masacrada. Pronto se pone en marcha una búsqueda para encontrar al culpable. Una periodista, ayudada por el investigador del museo local, se ponen manos a la obra hasta encontrar con la historia de un antiguo navío local. Pronto, todos los sospechosos empiezan a aparecer muertos y la teoría sobrenatural comienza a cobrar más y más fuerza.

Desde la prolífica Canadá nos llega Le Scaphandrier —Death Diver en su versión internacional— un retroslasher sobrenatural que, en realidad, parece dispuesto a mezclar todo tipo de subgéneros sin demasiados complejos. Y es que el tráiler de esta película, escrita y dirigida por Alain Vézina, lo mismo te muestra a un asesino con escafandra que no le hace ascos a un grupito de muertos vivientes bien avenidos que se pegan un buen banquete a costa de los intenstinos delgados de cualquier desgraciado que se cruza en su camino. Con ciertas reminiscencias a La Niebla de Carpenter, por supuesto ya hay quien se ha apresurado a colgarle a Le Scaphandrier la etiqueta de “Lovecraftniana” (o como demonios se diga); y es que basta con situar la acción en un pueblo costero y sacar a un par de monstruos pululando entre la niebla, para que el nombre de Lovecraft salga a relucir a la menor ocasión.