Has filtrado por autor: Joan Lafulla

A measure of the sin

Soy rara porque el mundo me hizo así

A measure of the sin

Cada infancia es normal… para el niño que la vive. Para Meredith eso significa un aislamiento encantado que se rompe al verse privado de su madre. Desesperada y sola, Meredith debe mudarse a la casa de otra mujer que vive con sus hijos, junto a un hombre siniestro que controla todas las facetas de su existencia, y un oso vicioso que sólo ella puede ver. Como la vida en este mundo se vuelve cada vez más extraña y aterradora, Meredith se da cuenta de que tiene que huir, a pesar de temer que no ha aprendido lo suficiente para sobrevivir por su cuenta.

Sentimientos encontrados con A measure of the sin. Probablemente sea la película independiente de 2013 que despertó una mayor cantidad de elogios. De ella se ha llegado a decir: “Si estás buscando una película que realmente te empuje hasta los límites y te ofrezca una visión que recordarás mucho después de terminarla, esta es tu película.” (Wicked Channel). En el portal Fear.net la señalaban como una de las tres películas indpendientes indispensables de 2013. Y la película ya ha recogido unos cuantos premios en festivales especializados. Ahora viene la parte menos positiva… al menos para un servidor. Entre los premios logrados por A measure of the sin se encuentran el de “Mejor película de terror” en el Queen City Film Festival; pero también el de “Mejor película experimental” en el Arizona Underground Film Festival, y el premio a “La película que más te hace pensar” ¿¿?? en el PollyGrind Film Festival. Primera conclusión: la película tiene que ser rara de narices. Por supuesto esto último no tiene porqué ser negativo. De hecho, como os dije antes, cierta parte de la crítica se ha mostrado entusiasmada con la película.

Bikini Swamp Girl Massacre

Troma vuelve a la carga

Bikini Swamp Girl Massacre

Bikini Swamp Girl Massacre está basada en la historia real contada por la única superviviente de un grupo de hermosas y jóvenes mujeres que abandonaron la jungla de asfalto de South Beach para adentrarse en las marismas de la selva, donde fueron masacradas brutalmente por un espíritu guerrero llamado Coo-Wah-Chobees. Las chicas cayeron una tras otra… y el guía turístico, aparentemente inocente, no juega limpio. Una valiente conejita de playa arriesga su vida escapando a través de la selva, sabiendo que la compañía de serpientes y caimanes es más segura que la del espíritu Coo-Wah-Chobee.

Aidan Dillard, un tipo que se define a sí mismo como un artista y director de cine independiente conocido por su surrealista sentido del humor y por el estilo camp de sus producciones de bajísimo presupuesto, es el director de Bikini Swamp Girl Massacre, una serie B/Z que asalta el mercado DVD USA bajo el sello de la mítica Troma. Una seña de identidad (la de Troma) que hace unos cuantos años nos hubiera puesto a muchos de nosotros los dientes largos, pero que hoy en día dudo de si la mera huella tromática surge algún efecto. Aunque justo es recordar que uno de los último éxitos de la Troma ha sido la genial Father’s Day. Sea como sea este Bikini Swamp Girl Massacre creo que no engaña a nadie. Cine cutre y de bajo presupuesto repleto de chicas guapas en bikini, escarceos lésbicos, unas gotitas de sangre un supuesto monstruo acosador, cocodrilos… Para los que ya tenemos una edad y empezamos a recordar cualquier tiempo pasado con una elevada dosis de nostalgia, supongo que Bikini Swamp Girl Massacre no logrará hacernos olvidar aquellas divertidas veladas con nuestro querido Toxie o el Sgt. Kabukiman; pero haremos un esfuerzo, aparteremos por un momento la nostalgia, pondremos las cervezas a enfriar, e intentaremos, al menos, reirnos un poquito con esta “masacre de las chicas en bikini del pantano”.

Final Girl

Apuntando a la chica equivocada

Final Girl

Verónica es nueva en su escuela. Tímida y vulnerable, es el blanco perfecto para un grupo de adolescentes que atraen a las chicas al bosque con el objetivo de cazarlas y matarlas por simple diversión. Pero con Verónica cometerán el error de sus vidas. Tras darla por muerta, Verónica logra escapar y pronto dejará muy claro que va armado y sabe cómo defenderse. Lo que todos ignoran es que Veronica es una asesina en prácticas, y que ha elegido matar a estos chicos como prueba para su exámen final.

Supongo que todos estáis familiarizados con el concepto de “final girl” en el contexto del subgénero slasher. Se trata de una chica joven, guapa (no suele ser rubia… a la rubia se la cargan la primera), con un coeficiente intelecual sensiblemente superior al de sus compañeros de pandilla (lo cual no suele ser demasiado complicado), recatada y virtuosa (vamos… que no folla con ninguno de los machos alpha del grupo), y capaz de enfrentarse al asesino enmascarado de turno en una dilatada secuencia final. Os sueno ¿no?. Pues bien, supongo que ya os podéis ir olvidando de la típica “final girl” tal y como la conocíais, ya que el debutante Tyler Shields, por lo visto un fotógrafo de prestigio metido a cineasta, viene dispuesto a demostrarnos que su particular “chica final” es rubia, joven, delicada… pero también una asesina en potencia.

Submerged

Limusina pasada por agua

Submerged

Un viaje en limusina tras una fiesta salvaje se convierte en una experiencia terrorífica para un grupo de universitarios. Una joven y sus amigos son blanco de una banda de secuestradores con sed de venganza, y deberán hacer todo lo posible para sobrevivir después de que su limusina sea forzada a salir de la carretera y caiga en un canal.

El director norteamericano Steven C. Miller es un viejo conocido de Almas Oscuras. De hecho su debut cinematográfico, Automaton Transfusion, fue una de las primeras páginas que un servidor reseñó en el blog. Y desde entonces creo que todas sus películas han tenido un hueco en nuestras páginas: Scream of the Banshee, The Aggression Scale (mi favorita), Under the bed; y su última película hasta la fecha, Silent Night. Ahora regresa con un nuevo thriller de argumento muy, muy rebuscado (asesinos, universitarios, secuestradores, hundimientos…) que así, a simple vista, sospecho que necesitará de un Miller en estado de gracia para salvarse de la quema. Por lo que a mí respecta, y a pesar de algún que otro traspié como el de Under the Bed, confianza plena en un tipo que logró convencerme con The Aggression Scale y Silent Night.